jueves, mayo 25, 2006

A lo Lovecraft (I)

"Nunca se percatará el ser humano que en nuestra núbil ignorancia de los asuntos que se desarrollan más allá de dónde las ataduras que nuestra propia fragilidad nos permite llegar es precisamente en donde reside la clave de nuestra seguridad. El hombre, al fin y al cabo no más que los despojos de antiguos experimentos realizados por razas primigenias que arribaron en este rincón perdido del Universo cuando el tiempo no era tal, mira la pureza inmaculada del cielo y se siente arropado por fuerzas ulteriores, inconsciente que detrás de esa falsa máscara azulada se encuentra una vacua negritud, donde todo lo que aquí damos por supuesto puede ser engullido y eliminado por caóticas mareas de pensamiento y acción, capaces de revertir la supuesta inmutabilidad de las leyes físicas y biológicas.

Sin embargo, siempre han existido individuos que, ignorando ese sentimiento visceral que en las partes más agrestes y salvajes de nuestro subcosnciente nos advierte del horror que nos espera si traspasamos ese delicado velo que nos protege del vacío, han mirado la pálida luz que llega de las estrellas y más allá. La locura o incluso el dulce olvido que provoca la muerte ha acompañado a esos seres temerarios e insensatos a lo largo de sus esporádicas apariciones en la historia; sin embargo, aún siendo terribles sus innombrables periplos a través del nicho oscuro que se agazapa tras el telón de la razón, más terrible es el hecho que, como si de un infame foco vírico se tratase, dejaron un rastro de miguitas que llevan a más y más hombres incautos a su mismo aciago destino. Gente como el mil veces maldito Abdul Alhazred, el Árabe Loco, escritor del grotesco "Necronomicon", que dejó al mundo ese compendio de maldades inenarrables, entre las que se encontraba uno de los escasos retratos fidedignos de la terrible y grandiosa Irem la Magnífica, la Ciudad de los Mil Pilares. Gente como Friedrich von Juntz. ¡Insensato loco! Tras una vida de viajes y descubrimientos blasfemos, recopilados en el negro "Unaussprechlichen Kulten", murió con el horror pintado en su rostro, en una habitación sellada y clausurada, con los cardenales provocados por las férreas garras que lo asesinaron aún marcados en su cuello. Así, conocimientos que no tienen cabida en nuestra pobre y simiesca psique se niegan a desaparecer de la superficie de esta infausta mota de polvo sobre la que navegamos en el vacío estelar.

Desgraciadamente para muchos hombres honestos, este saber no les llega únicamente a los que lo buscan activamente, sino también a muchos incautos sin ninguna relación con todo este horror que repta bajo nuestra ilusión de estabilidad y seguridad. Si la tragedia de aquellos imprudentes que persiguen al tigre en su territorio resulta lamentable, aún más resulta la de aquellos que reciben dicha desgracia caída del cielo, como lanzada por un arbitrario demiurgo que encuentra la diversión en el sufrimiento de las hormigas que observa con diversión y crueldad infantiles. Mi amigo Martin Chalmers, investigador de seguros para una pequeña compañía de Arkham fue uno de esos hombres. Y yo, Francis Winfield, destinatario y albacea de su última voluntad y testamento, sólo puedo rogar a Dios, si es que hay alguna clase de Dios que escuche mis pobres ruegos bajo este cielo que ya nunca más me resultará seguro ni tranquilizador, que nunca más se vuelva a acercar el horror que destruyó a mi mejor amigo y me provoca pesadillas desde entonces.

(continuará...)

jueves, mayo 04, 2006

Citas (I)



- ¡Qué afortunados somos de que haya cineastas tan sabios y valerosos como Lars von Trier! ¿Quién más se hubiera atrevido a decir que la esclavitud es mala?

(Pablo del Moral, crítico cinematográfico, en su crítica sobre Manderlay)

martes, mayo 02, 2006

Cómo crear un superéxito de la fantasía heroica

¡Eh, tú! Sí, tu, el que está leyendo esto. Dices que no te respetan, que la gente te obvia como si fueras un mueble, que las mujeres te dan la espalda ante tus elaboradas reformulaciones del rito de cortejo humano, ¿verdad? Si es así, tengo la solución perfecta a tus problemas. Dan Brown reventó las listas de venta con sus best sellers, y ahora tiene toda la pasta, respeto y mujeres que pueda desear, ¿cierto? Pues bien, ahí tienes tu pasaporte al éxito, la fama, las orgías y las muertes por sobredosis, hacia el paraíso de la jet set. ¡Conviértete en un afamado escritor de best sellers! Aunque claro, la elección de género puede resultar algo farragosa. Dan Brown y Tom Clancy copan el mercado de los tecno-thrillers, Michael Crichton el de la ciencia ficción (o algo así), y Stephen King es imbatible en las listas de terror. ¿Qué hacer, entonces? En estas situaciones es cuando un hombre debe de reflotar su iniciativa y su inventiva para prosperar. Así es, como si de un colono de la palabra impresa, debemos buscar pastos más floridos donde plantar nuestros árboles de ganar dinero. La fantasía heroica es un terreno virgen dispuesto a ser desflorado; lo más cercano que tenemos a escritores de best sellers en el sector es J.R.R. Tolkien y George R.R. Martin. Y vamos, ¿qué hombre entusiasta y emprendedor es incapaz de batir a un fiambre y a un tipo gordo y feo? Con la ayuda adecuada, el dinero lloverá del cielo como rosquillas. Y claro, Tombstone Express siempre estará ahí para echar una manita (las comisiones se negociarán luego)

Así pues, ¿qué tenemos que hacer para convertirnos en una estrella mediática de la noche a la mañana sin asesinar y torturar a 52 personas? Vayamos paso a paso...



ANTES DE NADA, UN POCO DE BRAND MANAGEMENT...


Recuerda: tú eres tu propio anuncio. Como en toda buena empresa, el logotipo tiene que mimarse y cuidarse con delicadeza, o se echará a perder. Ya no eres ese pringao gris y mediocre que se levanta todos los días a las 7 de la mañana para aguantar a un jefe soplapollas en un trabajo que no soporta. De la noche a la mañana te has convertido en una personalidad, alguien en el que un patético patán como el que tú eras antes pueda ver reflejado toda sus aspiraciones y sus metas, un avatar semidivino. El puto amo, en definitiva.

No existe una serie de parámetros fijos que garanticen este paso, pero podemos dar una serie de consejos que ayuden en lo fundamental:

- Basa tu imagen en el misterio. Que tu figura esté envuelta en la bruma de la incertidumbre y el exotismo, con cosas como:

  • Anécdotas jugosas o espectaculares sobre tus viajes por medio mundo
  • Vestimentas estrafalarias, o exóticas. Di que es un recuerdo de los tiempos que estuviste viviendo con un shaman de una tribu africana que te enseñó todo lo que sabes sobre la cultura y los ritos religiosos mugaitíes, y que era como un padre para tí.
  • Comportamiento excéntrico. Vas a ser un tipo rico dentro de muy poco, y ya se sabe que los millonarios son unos tipos raros...
  • Desapariciones esporádicas durante un tiempo indeterminado. Si tienes la suficiente suerte, conseguirás un día que tus fans digan que has muerto, y que te ha sustituido un clon/doble/sosías, creando un pequeño culto necrofílico subterráneo, basado obviamente en indicios extraídos de tus anteriores novelas y de símbolos crípticos de las portadas de estas. Aunque lo más probable es que te hayas pasado todo este tiempo de putas en Shanghai

Esto solo son unos ejemplos. No temas contradecirte; el 90% de los periodistas de este país recibieron muchas palizas de los grises en los días de la Transición defendiendo la democracia y les une una prolongada y profunda amistad con la Familia Real. Si nadie lo nota en los prohombres de la nación, ¿cómo se van a dar cuenta de ello en el próximo producto desechable de la moda?


Y por el amor de Moore, si no has oído la palabra "misterio" mas que en las novelas de Agatha Christie, contrata a un representante. Déjale el trabajo a los profesionales


- Apúntate a toda moda progre que invada los titulares de las revistas. ¡Salvad las ballenas! ¡No a la violencia de género! ¡Salvemos la música, salvemos el cine! ¡Acabemos con la discrimación del guacamayo paticorto a rayas multicolores en los programas televisivos sobre animales! Todo vale para demostrar lo concienciado que eres. Por supuesto, eres un ferviente defensor de la legalización de la marihuana, has probado muchas clase de sustancias para alterar la conciencia y entrar en tus trances místicos (nada de coca, heroína o speed, que son drogas de burgueses decadentes; mescalina o peyote), y este "estado fascista y represor" te ha encerrado "injustamente" muchas veces por ello.


- A pesar de todo esto, no hay que olvidar mantener cierto contacto con el hombre de a pie ¿Lo recuerdas? ¿Ese al que supuestamente tienes que inspirar y hacerle olvidar su asquerosa vida? Si quisiéramos una figura carismática y totalmente alejada de los estándares humanos, te hubiéramos disfrazado de Alien. Lo mejor es no olvidar los orígenes humildes; la retórica David Copperfield fascina a la gente. Si puedes mezclarlo con algun otro detallito de personalidad, como humildad, simpatía, o algo similar, el camelo será definitivo.


¿Que no tienes ninguna de esas características? Pero, a ver, chavalote, ¿de verdad creías que alguien contaba con que las tuvieras? ¿Qué te crees, que aquí estamos creando un santo? Interpreta, majo, interpreta. Que no todo el trabajo lo van a tener que realizar otros.



PONGÁMONOS MANOS A LA OBRA (Y NUNCA MEJOR DICHO)

Bien, y tras todo este extenso trabajo de preproducción, pasemos a crear tu exito multimillonario. Claro, podrías probar a ver si después de haberte convertido en la versión castiza de Tartarín de Tarascón eres capaz de vivir de las rentas únicamente por tu cara bonita (algo que podría ser digno de un futuro estudio), ¿pero en serio vas a basar tus expectativas de vida futuribles en la confianza que tienes en la inteligencia de la opinión pública?


Lo que yo pensaba.


1) Preliminares.

Coge tu diccionario. Si, si, no disimules, que sé que tienes uno por casa. Aunque sólo lo utilices como pisapapeles, que para el caso da igual. Ve a la letra O. Busca la palabra "originalidad". Ya la tienes, ¿no? Bien. Táchala.


Hale, ya estás preparado para empezar a escribir.


2) El trasfondo.

Hay una serie de normas que hay que cumplir a rajatabla para crear una ambientación a gusto del público, que son tal que así:

  • El libro tiene que ser lo más estereotípicamente medieval, pero sin las partes desagradables y repugnantes de esos siglos. Todo el mundo tiene una dentadura perfecta y no le falta ni un solo diente, hasta los siervos tienen bajo sus harapos unos cuerpos diez hijos del bodybuilding más intensivo, y la suciedad es un poquito de barro reseco que les tizna las caras levemente. En realidad, casi huelen hasta bien.
  • Tiene que haber un rey bueno. Ya se sabe, un tío guay y enrollado al que todo el mundo quiera, que haya promovido muchas obras sociales a lo largo de su vida, que nunca haya empezado una guerra (siempre lo hacen los otros)... Vamos, como Fernando Fernán Gómez en "El Abuelo". Por supuesto, tiene que haber un rey malo que quiera conquistar el reino del rey bueno y que sea todo lo que el gilip... venerable anciano no es: envidioso, déspota, iracundo, putero, maltratador, opresor... En fin, una delicia de hombre. Si se desea, puede ser un hórrido monstruo (pero no un monstruo cualquiera, uno que desprenda cierto halo de dignidad regia, como un vampiro, un liche, un dios demoníaco, etc.), aunque es algo meramente accesorio.
  • Las razas presentes en el mundo. Ya sabes cuales poner: elfos, enanos, gnomos, haditas y demás mariconadas. Los elfos son una panda de modders que hablan como un Yoda al que le aprieten mucho los calzoncillos, los enanos son una panda de retacos más bastos que unas bragas de esparto y parecen un montón de latas de conservas con patas, y los gnomos son una caterva de gordos emporrados que no piensan mas que en zampar a dos carrillos (y parecen tontos, los tíos). Si quieres ser un poco más innovador u original (¡A ver, chico listo! ¿No te dijimos que borraras la palabra "original" de tu diccionario? ¡Pues si no te da la gana hacernos caso, no sé qué puñetas haces leyendo todo esto!), pintas de colorines una de estas tres razas y vas que te matas. Luego les das un lenguaje que sea algo así como la transcripción fonética de un salva de pedos expulsados bajo el agua, y la crítica alabará tu originalidad y visión sin compromisos de la fantasía heroica. ¿Contento, el niño?
  • Guerras. El pasado del mundo en el que se desarrolla la novela está repleto de ellas. A ser posible, también tiene que estar aconteciendo una mientras se desarrolla el relato. No tengo muy claro por qué a la gente le gusta esto, pero parece ser que, cuantas más guerras haya, más se parece el libro al mundo real.
  • El protagonista es un Elegido. Tiene que ser un tipo de orígenes humildes y que de repente se entere de su grandioso Destino (así, com mayúsculas), a ser posible mientras una panda de garrulos feos, musculosos y atontados apiolan a su familia (o a toda su aldea), y el resto del libro seguirá su periplo a lo alrgo del mundo a modo de viaje iniciático (ni puta idea de lo que significa esto, pero ¿a que queda bien? Pues aplícate el cuento)
  • Tiene que aparecer como mínimo un dragón. Period.

3) El estilo

El estilo es una parte fundamental de la novela. Es lo que define y lo que le da textura, corazón, alma. Es el caliz de vida que el escritor insufla a su constructo espiritual plasmado con la forma de la palabra escrita.


Esto es lo que uno de esos artistillas pobretones con ánimos intelectualoides podrían decirte acerca del estilo, pero la realidad es que el estilo no es mas que una putada. Un tropezón en la carrera que tiene la fama y la gloria como meta. Pero, claro, te hemos entrenado para que esta batalla la venzas. ¿Ballard? ¿García Márquez? ¿Borges? ¿Auster? ¿Quién narices los conoce? Si, vale, sus libros son muy bonitos, muy elaborados y están muuuy bien escritos, pero ¿cuanto venden? Menos de lo que vendería yo si comercializara un libro fotográfico con una manada de descerebrados haciendo calvos. Si quieres calar adecuadamente a la gente, escribe como si escribieras una carta para tu sobrino que va a primaria. "Fulanito comió comida. Se levantó y rompió puerta de patada. Fulanito ser mucho, mucho fuerte". Así seguro que nadie se quejará por deficiencias comprensivas.


4) El tono

De acuerdo, formalmente tu novela es tan masticable que llega casi al nivel de vómito literario. ¿Pero qué pasa con el tono? Queremos que sea facilona, no genérica (o al menos no TAN genérica). Así pues, tenemos una palabra para tí. ÉPICO. Este género es épico. Tienes que dar la impresión de que todo lo que estás contando es de una grandiosidad descomunal, hasta el acto más nimio. Cuando los personajes van a cagar, la falta de fibra hace que los músculos gástricos libren una encarnizada y deseperada batalla para expulsar la pelota de plasta hiperconcentrada de sus terrenos. Cuando pelan un huevo duro, ejecutan una técnica secreta para expulsar todos los pedazos de cáscara al únísono de la inmaculada superficie, mientras intentan evitar que se cuele bajo sus uñas un pedazo que pueda provocar una septicemia generalizada y la muerte del héroe. Así todo el rato.


Para que seas capaz de captar mejor el tono de la obra, trata de imprimir lo que conocemos como "formato Biblia". Imagínate a un profeta majareta declamando filípicas hacia el cielo sobre un montón de rocas que se yerguen traicioneramente sobre la superficie del mar, donde las olas se estrellan estrepitosamente, y con una tormenta de rayos en curso. Esa imagen puede ilustrar bastante fidedignamente el tono buscado.


Ya sé, es una imagen bastante ridícula. Pero, qué se le va a hacer, así es el género.


5) Los personajes

  • El protagonista: Es el héroe de la historia, y por consiguiente el tipo en el que se va a ver reflejada la aficción. Por eso mismo, tiene que ser marcadamente tonto (perdón, simple). Mejorará la compenetración entre él y los lectores. En cuanto a su ocupación, lo preferible es que sea un guerrero; sólo Terry Pratchett es capaz de hacer magos tontos que resulten creíbles y cómicos, y TÚ NO ERES TERRY PRATCHETT. Déjale las complicaciones a los que tienen talento. Y tiene que ser obtusamente moral y legal. La gente gusta de cultivar la fantasía que son por naturaleza bondadosos, y que su alter ego literario realmente lo sea puede ayudar a afianzar esa ilusión en su psique. Nunca, repito, NUNCA, le digas al público algo que no quiera oír. Así pues, un ladrón como personaje principal también queda descartado (por razones obvias), salvo que sea un ladrón tontolaba, ergo, altruista, en plan Robin Hood.
  • El compañero gracioso: Físicamente más débil e irrisorio que su compañero, basa su personalidad en los chistes malos, la habilidad para meterse en líos con su enorme bocaza, y en un supuesto carisma que en la práctica es inexistente. Viene a ser algo así como el hermano pequeño del gitano musculoso que aterroriza tu barrio. No aguanta ni dos bofetadas, pero nadie se mete con él porque es sabido que detrás está el destripaterrones del héroe. En un libro de verdad, no tardaría mucho en convertirse en picadillo. En tu novela se trata de algo accesorio: mátalo o no, pero que no cope protagonismo al héroe.
  • La protagonista femenina: Básicamente, su cometido es ser secuestrada por los malotes, y enseñar cachito figuradamente (cometido que se lleva a cabo principalmente en la portada; aprovecha las ventajas de la infografía moderna. Si vives en países represivos y autoritarios, como Irán o los Estados Unidos, exprime al máximo lo que la legislación local te permita. Además, un poquito de polémica nunca le va a venir mal a nadie.). Si consigues que algún friki onanista babee ante tus detalladas descripciones, irás por el buen camino. Vaya, así que eres un "hombre liberado" y tienes reparos morales ante la utilización sexual de una mujer, ¿no? Bien, en ese caso, simplemente la conviertes en una protofeminista (ya sabes, chillona, con ansias de protagonismo, irritante), y dejas que la secuestren igual.
  • El mentor: Primera regla: Tiene que ser viejo. Segundo regla: Tiene que ser cargante. Todo el día con consejos, adivinanazas y parábolas místicas en plan "el delicado nenúfar que flota sobre la traicionera corriente de lágrimas celestes", para que el héroe desarrolle su pleno potencial como guerrero. Piensa en una especie de Pat Morita que te puede fundir a bolazos de fuego Tercera regla: ¡Cárgatelo sin compasión!
  • El villano: Tiene que ser lo bastante malo como para que el público lo odie a muerte y desee su pronto deceso, pero lo suficientemente inútil para que nunca pille al héroe y su grupo. Para disimular un poco sus meteduras de pata, puedes liquidar sin remordimientos a los figurantes, que pueden ser tanto subordinados suyos como pobres víctimas inocentes.
  • Otros: Personajes de segundo plano, figurantes y extras varios. Sólo sirven para morir trágicamente a manos del villano, moemento en el cual el héroe recupera milagrosamente sus ánimos y... Bueno, ya sabes lo que viene después.

6) El final

Los héroes vencen. El mal es derrotado. El villano muere entre horribles explosiones. El héroe y la heroína se reunen y se casan. Tienen hijos y son repelentenemente felices para el resto de sus vidas. Suenan las fanfarrias y se baja el telón.


¿Qué? ¿Acaso esperabas otra cosa?



THE AFTERMATH


Bien, ya tienes tu éxito en potencia en las manos, ¿verdad? Pues ya sabes lo que toca. Más promoción, ventas multimillonarias, un par de escándalos (nunca hay mala publicidad, recuérdalo), firma de ejemplares, invitaciones a programas de televisión, entrevistas, conferencias sobre la importancia del contenido en la obra literaria, más promoción...


Recuerda la palabra mágica: misterio. Como decíamos en el primer párrafo, todo el tinglado se basa en el misterio. Si alguien descubre que no eres mas que pura fachada, date por jodido. Revisa las primeras líneas de toda esta parrafada. Con un poco de suerte, descubrirás un día que podrás tomar bocatas de caviar con la pasta que has acumulado.


¿Cómo? ¿Que como has escogido como género literarario uno tan condenadamente friki como la fantasía heroica sólo tienes alrededor un montón de frikis gordópilos y granulientos en vez de las despampanantes top models que esperabas? Aaaamigo. La vida es dura. Si eso es lo que querías haber nacido llamándote Hugh Hefner, y lo hubieras tenido a porrillo. Ahora, ajo y agua.


¿A qué esperas? Miles de prometedores bluffs literarios se entrenan todos los días en el dominio del estereotipo y el cliché. ¿Vas a ser tú menos que ellos? ¡Tú también puedes ser una estrella fugaz en el famoseo nacional! ¡Sigue estos pasos, y la próxima camiseta de moda tendrá TU rostro impreso en ella! ¡Podrás ser rico y vivir del cuento, como todo hombre de provecho que merezca ese nombre! Sólo una decisión te separa de ello. ¿Dejarás pasar tu oportunidad?


Saludos desde OK Corral


(Copyright Tombstone Express 2006. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. O no.)

lunes, mayo 01, 2006

Cápsulas de humor elefantino

Por lo general, la adscripción de una nueva página en la sección de enlaces no merecería una entrada propia. El contenido de las páginas suele hablar por sí mismo, básicamente. Pero este nuevo miembro de nuestra alegre web merece la pena ser comentado un poquito más en priofundidad. Para que se hagan una primera idea de la temática de la web, allí va la traducción de uno de los extractos que allí se pueden encontrar:

http://tec.fresqui.com/linux-es-el-cancer-de-america-traduccion

Sorprendente, ¿verdad? Como suelo decir, lo que no se encuentra en Internet es porque no existe. Este blog, de una frescura tan rabiosa, de una contundencia tan demoledora, de un humor tan salvaje que ni siquiera conoce los parámetros de la civilización, va a formar parte de la créme de la créme de esta página. Damas y caballeros, saquemos los sombreros de copa, las pamelas de satén, los relojes de bolsillo dorados, las arañas de cristal, el elefante esmoquin... Damas y caballeros, démosle todos un gran aplauso a ¡SHELLEY THE REPUBLICAN!

Saludos desde OK Corral

jueves, abril 27, 2006

¡Tombstone Express estrena banner!

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Si eso es cierto, voy a dejar que esta imagen hable por mí:


Así es, como muy sagazmente indicaba el título, Tombstone Express ya tiene un rostro en la Red de Redes. Si en algún foro de internet véis este banner, sabréis que os servirá como puerta de entrada a mis dominios particulares. Tal vez esto ayude a popularizar un poco más esta especie de cosa rara que tengo aquí montada, y obtenga más lectores (que básicamente, es el objetivo de todo blogger que se precie: que sus escritos sean lo más leídos posible).

Saludetes desde OK Corral.

My Own Private Motoko

La siguiente confesión que voy a hacerles no deja de tener su valor, pero allá va. Estoy viendo por vez primera "Ghost in the Shell: Stand Alone Complex" (actualmente, su segunda temporada, 2nd GIG). Y aunque muchos reaccionen con indiferencia ante esta revelación, vieniendo de un shirowmaníaco como yo entra casi, casi en la categoría de pecado mortal; máxime aún cuando la serie es de lo más cojonudísimo que ha pisado los agrestes terrenos de mi disco duro (hogar tanto de lo más abyecto como de la gloria celestial) en mucho, mucho tiempo. Pero bueno, qué podría dar de sí una serie que tiene al propio Maestro como consultor en jefe, honor privilegiado entre pocos (incluso entre las adaptaciones de su obra, una dote extraña y que se da poco). Aunque, para leer cómo un friki enfermo eleva a la sacrosantidad esta serie no hace falta leer Tombstone Express: cualquier página de manga y anime vale. En realidad, de lo que venía a hablar en este pequeño blog de este pequeño rincón de la red esta calurosa noche de Abril es del recuerdo fresco que ha resucitado la serie, el recuerdo del turbulento affaire que tuve en su momento con la mayor Motoko Kusanagi.

Es sabiduría popular que los mangas que realiza Masamune Shirow suelen estar protagonizados por féminas, féminas de voluptuosas carnes y bellezas imposibles, merced al talento pictórico del que hace gala este discreto ciudadano de Kobe, y que suele trasladar dichas féminas a mundos cibernéticos, donde el bit, el píxel y el procesador de datos sustituyen a la neurona y la célula. Cyberpunk en su máxima expresión, aunque existen (maravillosas) excepciones; léase el caso de Orion, obra mitólogico-mágica de complicado entendimiento, pero repleto de delicioso disfrute gracias a su grafismo, su sentido del humor, y sus neuróticos personajes. Pero bueno, no divaguemos. Hasta hora todos de acuerdo: que si Shirow dibuja muy bien, que si sus argumentos son muy complicados, que si sus protagonistas están más buenas que el pan con queso... Pero, ¡ah!, ahí radica el quid de la cuestión. Leona Ozaki, Seska, Deunan Knute, Motoko Kusanagi, Annapuma y Unnipuma... ¿de todas estas starlettes, cual es la más apropiada para ocupar el puesto más alto del podio del star-system particular de las obras de Shirow?

La decisión no es fácil, lo sé. Deunan es muy bruta, pero cosas como el hecho de que cocine tan mal no hace más que resultar más adorable; el complejo idólatra-fetichista que sufre Leona con su tanque Bonaparte entra casi en los manuales de la psiquiatría, y multiplica las risas de la audiencia; y la evidente cabeza hueca de Seska y las Hermanas Puma no hace sino multiplicar sus enteros como personajes con los que encariñarse (aunque lo normal sería provocar justo lo contrario). En definitiva, grandes personajes para grandes cómics. Sin embargo, hay una que se alza por encima de todas las demás. Motoko Kusanagi, claro está.

No nos vamos a andar con rodeos: Kusanagi es la ostia. El copón con ruedas. La polla, vamos. Si hubiera que hacer una comparación apropiada, sería como comparar a, digamos, Kim Basinger o la Pfeiffer, con la diosa Diana, con la cabellera azotada por el viento, arco al hombro, y una carcajada salvaje arrastrada por entre la floresta. No hay color, joder. Claro que, en el caso de Kusanagi, la imagen no estaría completa sin una buena mueca de escojone, y un carruaje con Bato y Togusa enfundados en un par de taparrabos de cuero negro -o de vinilo, que como decían los Reyes Católicos "tanto monta, monta tanto", y ya se sabe que en asuntos de monta sus regias majestades eran unos auténticos expertos- como yeguas de tiro. Las espaldas surcadas de cicatrices provocadas por los latigazos son meramente opcionales.

¿Y qué tendrá esta chica que guste tanto? Pues para empezar: sex appeal. Qué puñetas, lamentable pero cierto. Los peores augurios de las feministas más recalcitrantes se hacen realidad: los hombres somos unos babosos sin escrúpulos, y nos pirramos por un buen par de tetas. Y más si estan tan bien formadas como las de la buena de la mayor. ¿Que es un cuerpo prostético y todo sean implantes cibernetizados? Oye, nadie es perfecto. Lo cierto es que, si un hombre no siente un estremecimiento en la Fuerza ante la visión de este cuerpo curvilíneo, bien formado y sexy con ropa muuy ajustada, es que sus gustos tiran por por otros derroteros. Period, como dirían los ingleses.

Siguiendo con esta lista de razones: carisma. Cada gesto, cada expresión de esta mujer, es suficiente para arrancar aplausos de la platea, como en la canción de La Trinca. Cualquiera, vamos. Seguro que cuando esta mujer va a cagar, un par de niñitos como los de el Príncipe de Zamunda tiran pétalos rosas a la puerta del baño para cuando salga. Por ejemplo, fijémonos en los momentos en los que pone cara de dolor de muelas (que en la serie son los más, a pesar de que en el manga demuestre un desarrollado sentido del humor). Esa mirada "sigue así, y te arrancaré las pelotas y me haré un llavero con ellas". Sencilamente brutal. Los suspiros de admiración atravesarán de punta a punta la sala, tanto del hemisferio masculino como del femenino. Perro de Estroncio es un pichafloja al lado de esta piba, y Duke Nukem le habla de usted y le pide la hora "por favor".

Tercero: inteligencia. Puede que le resulte molesto a alguien encontrar esta característica tan alejada en la lista, pero no es algo que se perciba a simple vista, como los dos primeros. Por lo general, el newbie que se acerca con recelos a esta delicada manufactura audiovisual por primera vez suele percatarse de ello al final del episodio, cuando demuestra el jodido plan maestro minuciosamente perpetrado para dejar a los Boris & Natasha capullos de turno con el culo al aire. Al igual que la audiencia, que se queda papando moscas con cara de gilipollas, mientras la mayor desplaza su culito respingón hacia la salida, ante la obnubilada mirada de la aficción. Y no digamos ya cuando se pone filosófica, la chica. Entonces ya es el acabose. Especialmente la conversación "¿Alguna vez has visto una película que te hiciera llorar?" que tiene con Bato es como para enfundarse en una ridícula túnica naranja, raparse hasta los pelos del culo y empezar a dedicarle mantras toda la puta noche. Si la ven acompañados, no les extraña que extraños jadeos orgásmicos lleguen hasta sus oídos, y tampoco les extrañe comprobar sorprendidos que los profieren ustedes.

Como pueden comprobar, esta mujer hace más que sobrados méritos para convertirse en el sueño húmedo de todo geek prepúber (y más de un postpúber) que se precie. Si hubiera que hacerle notar alguna falla, es del escaso sentido de la moda que demuestra en más de una ocasión. A ver, veamos: ¿nadie le ha dicho que una chupa de cuero no pega con esa especie de tanga de piel de leopardo que suele llevar y que deja al descubierto esas kilométricas piernas que tiene? ¿Habrase visto mayor desatino ante la elección de sus ropajes?. Por si fuera poco, pensad en el frío que debe de pasar la chica durante el invierno... que Tokio no está en el Caribe, vamos. Y salvo que se le ocurra irse a acompañar a Curro durante cuatro meses al año, con esa piel artificial hipersensible que tiene, debe de ser bastante jodido pasar el frío (ya se sabe, además, lo frioleras que son las mujeres). Nada, nada, que con respecto a conjuntitos, me quedo con el traje de asalto, que se amolda perfectamente a sus curvas, y es mucho más sexy y sugerente de lo que aparenta. Fashion made in Soldier of Fortune, que diría Faith Yokas.

Y hablando de sexy y sugerente, ¿no resulta de lo más estimulante pensar en ella con esas partenaires ocasionales que se busca para ejercitar las caderas en la red? Seguro que la libido de más de uno ya está marchando a todo trapo. Personalmente, tenía una idea que concernía a vestimentas de cuero y látigos... pero no, eso es un secretito entre Motoko y yo. ;)

domingo, marzo 12, 2006

Perras del infierno y chaperos demoníacos varios

En estos momentos, todavía me estoy tratando de recuperar del impacto de la noticia. Si hubiera algun apelativo para describir el estado a medio camino entre el coma cerebral y el escojonamiento definitivo, que es donde me encuentro en este mismo momento, la utilizaría (eso es lo malo de tener un vocabulario tan reducido). Pero no puedo. Ahora mismo solo puedo darles una muestra de lo que ha provocado tamaña estupefacción:

http://www.youtube.com/watch?v=YBQK7m429S8&search=lordi

http://www.lordi.org/main.html

¿Y quién narices son estos fantoches, se preguntaran? Bien, son nada más y nada menos los que van a representar a Finlandia en la próxima entrega de Eurovisión. Qué glamour, qué estilo, qué elegancia. Me ponen burro estos sicarios del Averno, con su style chic- hellish fashion de la muerte. Aunque alguien les tendría que haber mencionado que esta temporada las hombreras de calaveras y las máscaras de piel humana surcada de cicatrices no se llevan; un buen esclavo del Demonio porta un elegante corte italiano, de Armani o Gucci. Pero, en fin, mientras sigan consiguiendo almas para su señor Satán, a nadie le importara este guardarropa un tanto anacrónico. Esto es un grupo y no los triunfitos (pronúnciese "truñitos") que mandamos nosotros, cojones.

PD: Sí, lo sé, se trata de una entrada de lo más estúpida y sin sentido. Pero, qué puñetas, no me he podido resistir a ponerla. No se preocupen, en un futuro próximo hablaré de mi "Teoría del Secundario" y de la serie de cómic español "Blacksad" en este pequeño rinconcito de la Red.

lunes, marzo 06, 2006

The End is Over

El héroe tragó saliva. Había sido un largo camino hasta el umbral que se erguía enfrente suyo, lleno de esfuerzo y sacrificio, noches sin dormir y ojos inyectados en sangre. Pero por fin estaba alli, y confiaba en que todo acabaría en breves momentos. Dio un trémulo paso hacia su destino. Uno más. El tercero ya adolecía de la primeriza indecisión, el cuarto ya poseía determinación propia. Ocurriera lo que ocurriera, las cartas ya habían sido jugadas y yacían boca arriba en el tapete. Alea jacta est.

Cuando atravesó el umbral, una figura antropomorfa de contornos borrosos y estatura gigantesca apareció de la nada. Parecía carecer de profundidad, asemejándose más a una silueta bidimensional dibujada por un niño que un ser de carne y hueso. La figura le aparó un objeto con las extremidades que se podían considerar "manos". El héroe suspiró. Este era el momento. A sus espaldas el umbral que había atravesado, desaparecía, cerrándole el paso.

Cuando, una hora después volvió a atravesar el reaparecido umbral, una sonrisa adornaba el consumido rostro del joven. Lo había conseguido. Habría que esperar a los resultados, pero había resultado una jornada de lo más satisfactoria. Esa tarde le esperaba un baño, una opípara comida y una noche con los colegas. Ahora que había acabado los exámenes, por fin volvería a tener vida.

miércoles, febrero 08, 2006

Fracaso

Siempre me ha gustado escribir. Y leer, sobre todo leer. Leía como un carretero; aún hoy mantengo la costumbre de leer varios libros a la vez, y sin marcapáginas. Pero escribir me parecía el oficio más honroso existente sobre la faz de la Tierra. Como todo niño con una imaginación fértil, valoré cualquier trabajo que me pudiera parecer emocionante o atractivo. bombero, alcalde, paleontólogo, arqueólogo (ah, Spielberg, a cuántos niños habrá hecho soñar en todo el mundo). Pero la escritura siempre tenía una posición de honor en mi podio personal. Incluso hoy, años después, inconscientemente le otorgo una mayor importancia artística al acto de escribir, de crear de la nada un mundo vivo y pulsátil con los ladrillos de la palabra, que a cualquier otra encarnación artística. Ilustradores, escultores... siempre me fijaré en los escritores

Obviamente, desde hace tiempo realizo mis pinitos en la materia literaria. Por lo general historias publicadas en páginas web (y fanfiction); suelen tener una acogida de público muy considerable. Incluso a veces impresionante. Por eso mismo he empezado a escribir una recopilación de relatos. Dar el gran paso.

¿Pero por qué jamás soy capaz de apreciar mis propias obras? ¿Porque no tengo la capacidad de ver la calidad que otros ven en mis escritos? En todo momento. Incluso este mismo texto. Cuando lo acabe, asentiré convencido de su coherencia y fortaleza interna; días después lo releere y me hundiré en los abismos de la autocompasión al darme cuenta de que en realidad es pura bazofia. Leo cualquier cosa de cualquier otro escritor, hasta sus obras más ínfimas y menores, y me desepero: me siento como uan hormiga rodeado de gigantes. Nunca he podido equiparar el mejor de mis párrafos al de un escritor común.

Por eso, cuando imagino una estampa de mi futuro, no veo a un director de cine (aquello para lo que estudio) ni a un escritor, ni nada ni remotamente parecido. Veo a un gris oficinista, asentado en un humilde cubículo de la comuna piramidal donde trabaja. Veo a un anciano, llegando a su jubilación, mirando en retrospectiva, y dándose cuenta de que su existencia ha transcurrido en la misma opaca vacuidad que el del resto de la humanidad. Veo la nada.

martes, febrero 07, 2006

Sonríe, el Apocalipsis está aquí

En California, una trabajadora de Correos se vuelve loca y elimina a balazos a varios de sus compañeos antes de ser neutralizada.

En Madrid, un guardia de seguridad maníaco hace lo propio con varios de sus compañeros.

Hace poco más de un año, más de 200.000 voces se extinguieron de un plumazo, tragadas por las aguas. Hoy solo queda poco mas que unas pocas burbujas de aire explotando al contacto con la superficie.

Los terremotos y desastres naturales varios azotan las zonas más degradadas del globo. Hoy inundaciones en Haití, mañana terremoto en Pakistán. Los cadáveres se mezclan entre los escombros.

En la mayoría de países dominados por la segunda religión mayoritaria del mundo, la política empieza a tomar posturas cada vez más radicales.

En el país que lo empezó todo hace ya más de 20 años, el presidente busca cabalgar el átomo. Europa y los EE. UU. reaccionan alarmados. Los más agoreros no tardan en susurrar la palabra "guerra" con el conflicto de Irak aún flotando en el ambiente

Por menos de esto, en la Edad Media países enteros se sumían en histerias de masificado fundamentalismo, buscando una purga ante el inminente juicio del Altísimo (fíjate tú si estará alto, que nunca se le ha visto el pelo por aquí abajo) a la pecadora Humanidad. ¿Qué será lo próximo? ¿Convertir La Tierra en la linterna radioactiva del Sistema Solar?

lunes, febrero 06, 2006

Reflejando fuego

Hete aquí que el alto héroe puro, inmaculado y sin tacha observó su retrato en el Espejo de la Verdad, y el Espejo devolvió su efigie deformada, grotesca, abominable. El gran guerrero, bajo un delgado caparazón de humanidad, escondía el rostro de una bestia salvaje, y con él, todos sus defectos inherentes a su condición humana.

En busca de los límites de la libertad de expresión, un periódico danés editó una serie de caricaturas de Mahoma, gravísima blasfemia a los ojos de la fe islámica. Querían examinar la reacción del mundo árabe, que no se hizo esperar. Varias embajadas incendiadas y unos cuantos manifestantes muertos y heridos después evidencian el respeto (para unos) y el fantismo (para otros) que demuestran los musulmanes ante cualquier mención a su credo, y, sobre todo, el escaso sentido del humor que demuestran ante ello. Cualquier excusa es buena para desempolvar el expediente Rushdie, como quien dice. ¿Quién quiere reacciones diplomáticas cuando es más divertido -y efectivo- ver rodar unas cuantas cabezas en la arena?

Las fichas de dominó de está obra dramática no han empezado sino a caer. Recién despegado el segundo acto de esta opereta de barriada que ha tomado carices de gargantuesca y belicosa puesta en escena, los peones multinacionales puestos en juego empiezan a hacer sus movimientos. A las peticiones de calma y tranquilidad realizadas por algunos de los gobiernos europeos (y hasta orientales: Turquía se ha unido a la iniciativa occidental), entre ellos el español, se ha reaccionado con manifestaciones y asaltos civiles, como el de la base norteamericana de Afganistán. La contraofensiva europea ha sido blindar las embajadas ante el avance de la horda. Y con este panorama, no ayudan para nada las palabras del presidente iraní Ahmadineyad, ese siniestro funcionario con aires de roedor que parece recién sacado de una de las celdas de interrogatorio del Ministerio del Amor orwelliano, cuyos discursos resaltan con las palabras martirio, cáncer e Islam impresas en tinta indeleble. Lo cual también resulta sospechoso: que las caricaturas se publicaran en septimebre y que el caos resulte brotar ahora. Justo con las negociaciones (¿o debería decir intercambio de chulerías?) acerca del programa nuclear iraní en su punto álgido. Desde luego, cuanto menos peculiar resulta, y no es extraño ver por ahí cejas metafóricamente arqueadas en una pose de escepticismo.

Y eso es solo el principio. Un miembro de las Naciones Unidas ya ha dicho que no se deberían realizar caricaturas religiosas. En los municipios inmediatos a Barcelona, ya se empiezan a a organizar las normas cívicas del nuevo milenio, las cuales recortan un poquito más nuestras libertades civiles. Y nosotros transigimos y tragamos. Porque está feo decir lo contrario. Sería políticamente incorrecto.

Cada vez me veo inexorablemente arrastrado hacia el segundo escrito de este humilde blog. Por alguna extraña razón, empiezo a detectar extrañas y paranoicas conexiones entre las noticias del día a día. Y siempre que concluyó algún análisis de la realidad que nos ha tocado vivir, tengo unas ganas casi inaguantables de reírme como un lunático, ante la absurdez de muchas de las situaciones que rodean a este mundo de locos (aunque, si es el resto del mundo el que está loco, y yo soy el cuerdo, ¿no me convertiría eso en el loco y al mundo en el cuerdo?). Qué le voy a hacer si, cual un aséptico Joker de andar por casa, veo el mundo como un gigantesco chiste. Desde luego, cualquiera con un mínimo sentido del humor verá lo estúpido de la situación: el mundo al borde del colapso gracias a un montón de panfletos que, en otra encarnación del Universo muy bien podrían habernos servido para limpiarnos el culo. Mientras tanto, nosotros desplegamos nuestras hamacas en la loma y esperamos confortablemente con nuestro cubo de palomitas a ver cómo se derrumba todo a nuestro alrededor.

Como decía, a veces el mundo me da la impresión de ser un monstruoso y horrible chiste. Será que Dios era un cachondo con un sentido del humor que te cagas. El muy cabrón.

lunes, enero 16, 2006

La Insoportable Levedad del Remake (Reprise)

Es posible que alguno de ustedes, estimados lectores, no quedara muy convencido con la argumentación expuesta en mi anterior artículo titulado "La Insoportable Levedad del Remake". Muy bien, como una imagen vale más que mil palabras, aquí tienen un jocoso video mostrando al mayor nerd de todos los EE. UU., es decir, a Kevin Smith hablando de sus experiencias con los productores en el fallido proyecto de "Superman Reborn":

http://www.youtube.com/w/Superman-Lives?v=gUU_Vs1BL0E&eurl

Simplemente, magistral.

sábado, enero 14, 2006

¿Año nuevo, vida nueva?

Así pues, un año acaba y otro nuevo germina. En este pequeño artículo tenía pensado hablar de muchas cosas. De la incompresible expectación que provoca la llegada de un nuevo año, que siempre resulta ser idéntico al anterior. Del hipócrita afán consumista que nos invade estas fechas (ya pasadas), y del aún más hipócrita anhelo de crítica que invade a nuestra supuesta élite moral, cuando ellos mismos abrazan ese afán con idéntica alegría al más común de los mortales. De la (afortunada) banalización de unas fiestas que cada año se secularizan más, separándose de su supersticiosa justificación original, justificación que históricamente no se sotenía por ninguna parte y que, en una sociedad casi en su totalidad industrializada e informatizada, tendría que abandonar definitivamente, pues al fin y al cabo, la raíz REAL de la fiesta (el solsticio de invierno y el cambio cíclico de las estaciones que controlan el clima), adecuada en un trasfondo campesino y rural, resulta totalmente anacrónica en nuestra industrializada e informatizada sociedad. De la irritante cantidad de basura cultural* que llena nuestros televisores y ciudades, y por extensión nuestras mentes, estos días. De la enervante premisa por la cual en Navidad todo el mundo debe portarse bien por narices, lo cual parece dar pie para que el resto del año podamos ser unos bastardos malnacidos sin contraindicación alguna. De...

En fin, unas fiestas como las Navidades dan para hablar de muchas cosas. Sin embargo, no he querido amargarles, queridos lectores, con divagaciones fútiles acerca de temas que solo me interesan a mí. Así pues, únicamente deseo felicitarles este año nuevo que comienza, y desearles la mejor de las suerte para todas sus empresas. Feliz 2006

* En realidad, no tengo nada contra la "trash culture" autoconscientemente cutre y arrastrada(cielos, adoro la cinematografía bizarra y casposa). Sin embargo, la cultura con proyecciones de producción de qualité que parece diseñada para zombis retrasados me produce profundas complicaciones grastronintestinales.

domingo, diciembre 11, 2005

Basilisk: Escabroso es el camino del ninja

ATENCIÓN: Si no han visto entera la serie de animación Basilisk, desaconsejó vivamente la lectura de este artículo. Es más, no sé qué hacen leyendo esto en vez de ir ahora mismo a su eMule más cercano y poner los primeros capítulos en descarga.

Por lo general, se suele ver al manga como una especie de subgénero mutante dentro del panorama del cómic y la animación mundiales. Para ojos del espectador occidental, no hay nada más raro que un montón de personajes con ojos del tamaño de bolas de billar que se matan, aman y luchan en trasfondos pintorescos, cuando no directamente marcianos (véase Naruto, por poner un ejemplo conocido: ¡un ninja enfundado en un chandal naranja butanero! ¿Alguien da más?). Gracias a esto (y a la reiterativa utilización de tópicos y clichés que no por resultar diferentes a los que estamos habituados resultan menos manidos), la mayor parte de la veteranía comiquera española miran con desconfianza, cuando no directamente desprecio, al manga y a sus hijos bastardos. En honor a la verdad, hay que decir que en muchas ocasiones tienen razón: el manga a veces resulta tópico, tonto, aburrido, alargado en demasía, mal animado... Pero luego se encuentran cosas como Basilisk.

Basilisk es una de las series más novedosas del Studio Gonzo, en mi opinión, los mejores creadores de series de Japón. En general, tanto la calidad de su animación, totalmente superlativa, junto a unos guiones que buscan forzar un poco mas la maquinaria pensante de la serie televisiva media, dan como resultado unos productos que, sin evadir la comercialidad ni la accesibilidad (el que quiera largos monólogos de elucubración intelectualoide, que vea de nuevo Evangelion), sobresalen por encima de la media. Y luego están los que sobresalen incluso por encima del resto de la producción del estudio. Como Basilisk.

La serie, para aquellos de entre los que esto leen que hayan decidido no hacer ni caso de la advertencia del principio, nos presenta a dos familias de ninjas en pleno siglo XVII: los Kouga y los Iga. Estas familias llevan odiándose 400 años, pero las hostilidades se reducen al término de lo verbal gracias al pacto de no agresión firmado por ambas familias. Pero el tratado se ve disuelto cuando Ieyasu Tokugawa, padre del actual Shogun, se ve en la encrucijada de escoger entre sus dos nietos para suceder a su padre. Su solución, para no verse perjudicado en caso de fallar es utilizar a ambas familias para realizar el trabajo sucio: cada una de ellas representará a uno de los herederos, y aquella que sobreviva será la guardiana del nuevo Shogun, obteniendo properidad y poder. El argumento es tan simple como eso. Pero, como en la vida real, las personas involucradas lo complican. En los 24 capítulos que transcurren desde el inicio de la acción hasta el devastador final, veremos traiciones, celos, amor, odio, ajustes de cuentas, desolación y muerte. Sobre todo muerte. La serie, con aires de obra coral (cada personaje, cada uno de los 20 integrantes de ambas familias tendrá, por corto que sea, su momento de gloria, el estallido fugaz de protagonismo que lo arranque del segundo plano), parece escrita a tumba abierta. Los personajes caen, mueren y luchan con frenética rapidez. El guión se esfuerza por liquidar a todo aquel personaje con el que el espectador pueda simpatizar, y de maneras cuanto más crueles y explícitas mejor: aseteados, desangrados, descoyuntados, partidos por la mitad... Pero la inmisericordia no se limita a la muerte de los personajes. Un halo fatalista, de determinación total cubre toda la atmósfera del metraje. La tragedia es casi una presencia física y tangible que imprime su presencia en todo momento. La sociedad japonesa feudal es finamente retratada con crueldad y falta de piedad, una maquinaria engrasada de exigencias y ritos sociales, de hipocresía y humillante servilismo, en la cual es más importante cumplir lo que la sociedad espera de ti que mantenerse con vida.

Obviamente, también encontramos honor, actos nobles, y, sobre todo, amor. Aunque la trama conductora de la historia sea la lucha entre ninjas y las muestras de sus fantásticos poderes (vicio heredado del shonen -manga para chicos, de carácter usualmente juvenil y aventurero- más descerebrado), se atiende más al desarrollo de la historia de amor entre Gennosuke y Oboro, los protagonistas. Lo cual no sirve sino para magnificar la atmósfera sombría de la serie: la evidente integridad y nobleza de muchos personajes no puede evitar la cita con la Parca que en algún momento les ha de llegar, el amor solo servirá para hacer más dolorosa la situación en la que se hayan inmersos. Los contendientes son humanos, no hay una división maniquea entre buenos y malos: en ambos bandos pueden encontrarse personas excelentes e hijos de puta redomados. La escena final, en la que los protagonistas, convertidos en un par de despojos humanos física y emocionalmente tras una lucha que se ha llevado a todo aquel que en algún momento amaron, rodeados por un círculo de buitres que esperan ansiosos el resultado final de la lucha para colmar sus ansias personales de poder, se sacrifican en un hermoso y poético gesto por amor, esperando reencontrarse en una vida futura, resulta la ejecución de una sentencia de muerte firmada en el primer capítulo y, a la vez, un acto de rebelión: a la sociedad que les ha empujado hasta allí, al Destino, al mundo. Y, por fin, tras ese final digno de entrar en las antologías, el espectador vislumbra el final del árido desierto emocional que ha transitado durante 24 capítulos, dice adiós a un mundo con el que se ha emocionado, se ha indignado, se ha reído, ha llorado...

Quede como muestra de esta gran serie el primer momento en el que por fin aparecen los herederos por los cuales los protagonistas matan y mueren: dos niños de unos seis o siete años, uno medio tonto y otro mimado, cuyas niñeras han movido los hilos para que dé comienzo la lucha en pos del poder personal. Una excelente metáfora de nuestro mundo: luchamos y morimos en busca de la aprobación de una horda de viejas cacatúas que solo buscan practicar la necrofagia sobre los cadáveres de los caídos en el combate.

lunes, noviembre 28, 2005

La insoportable levedad del Remake

Todos los cinéfilos del mundo lo sabemos: Hollywood es el MAL. Dejémonos de Binladenes y Kimjongiles, el verdadero rostro de Satanás no puede ser más simple - ni más terrorífico - que el de un trajeado ejecutivo hollywoodiense enarbolando la terrible y lapidatoria sentencia: no es comercialmente viable. Las películas que el mundo se ha perdido gracias a esas cuatro palabras provocan la lágrima (siempre podremos soñar con el material preliminar realizado por Giger o Moebius para la adaptación que Jodorowsky iba a hacer de Dune, o tratar de imaginar a Dalí como Shaddam IV, o flipar con el psicotrónico argumento de "El Cuervo 2099" versión Rob Zombie), pero peor que eso es la cantida de películas que hemos tenido que aguantar gracias a ello.

Dejémonos de romanticismos: el cine es una industria. Una industria que genera hermosos productos, pero industria al fin y al cabo. Requiere de beneficios para su completa viabilidad, y puede dar igual que "Intolerancia" fuera una de las mayores películas de la historia. Griffith se arruinó por su culpa, y no volvió a ponerse tras una cámara. La vida es dura, y en este aspecto los productores (que tienen un lugar reservado en uno de los círculos más profundos del infierno junto a abogados y demás seres de la noche) tienen autonomía total.

Escribo toda esta parrafada para poner en contexto al amable lector. Estos últimos años han presagiado el fin de la hegemonía del productor. No se sabe si por el eMule, el top manta, el encarecimiento del ticket, pero películas que estudiados análisis de mercado auguraban como futuros grandes éxitos, han resultado relativamente decepcionantes, cuando no totalmente. Por lo cual, ya no se puede aseverar que la verdad absoluta acerca de la viabilidad comercial de un film corra a cargo del productor.

Y sin embargo, se mantiene la tradición. El productor sigue manteniendo su estatus privilegiado como "tipo-que-da-la-pasta". Gracias a la escasez de ideas predominante actualmente en Hollywood, la consecuencia de todo esto es la total proliferación de remakes y continuaciones que no aportan nada de interés ni a los originales ni a las sagas a las que pertenecen. En ocasiones esta situación es de lo más sangrante: las decisiones de realizar reakes de auténticas mitos del Séptimo Arte como son "Los Pájaros" (semi-encubierta con la decisión de re-adaptar, no la pelicula en si, sino "el relato en que se inspira" ), "Grupo Salvaje" (que seguro que pillará Tony Scott por banda y la convertirá en una trampa mortal para epilépticos), "The Warriors" (aplíquese el mismo comentario que a Grupo Salvaje, pero obviando el "seguro") o, la más indignante/sorprendente/absurda (táchese las opciones que se prefieran): "Depredador", aquella maravilla del actualmente desprestigiado John McTiernan.

Aparte de la sorpresa que provocan estas decisiones, esta situación evidencia cada vez más la precaria situación de las "mentes pensantes" (a falta de un calificativo mejor, no tengo más remedio que utilizar esta definición, claramente contradictoria) detrás del aparato hollywoodiense. Las crisis se solucionan con imaginación, aprovechamiento de los recursos disponibles y talento, no reiterando una y otra vez las causas que nos ha llevado a tal situación. Pero parece que los peces gordos no han pillado la indirecta. Sólo cuando la sitaución sea irreversible, decidirán apostar por un cine que aúne calidad y comercialidad (o no, que tampoco le scostaría mucho echarle las culpas a la piratería o al chivo expiatorio del momento). Para los que queramos ver únicamente calidad, siempre nos quedará el cine independiente.

Pues eso, que Hollywood es el mal. Y en las películas, el villano es siempre derrotado por el héroe. Ahora solo nos falta encontrar a un héroe que nos guíe.

PD: En la selección de "Películas para el 2006" realizada por la revista "Imágenes de Actualidad", podemos encontrar propuestas tan apasionantes como Garfield 2 (ahem), ¡Gool! 2 (doble ahem) o una versión de "El Hombre Menguante" dirigida por Keenen Ivory Wayans (el negro fumeta de "Scary Movie"), protagonizada por Eddie Murphy y guionizada por el que perpetró "La sucia historia de Joe Guarro" (ahem elevado al infinito). ¿Aún siguen pensando que soy alarmista?

domingo, noviembre 20, 2005

Denuncias, denuncias

Cabreado -y preocupado- estoy. El viernes, en los foros de El Hombre Mosca (para los nuevos, un sitio muy cachondo que visitar, sobre todo si tus conocimientos sobre subcultura y ocio exceden lo humano), King_Kabur, uno de los foreros, vino con la noticia que Mike Ratera, profesor suyo en la JOSO (una academia de dibujo de Barcelona), estaba bastante molesto con las cosas que habíamos dicho sobre él en el foro, y que, en más puro estilo mafioso, nos decía que retiraramos los threads en los que habíamos hablado de él y habíamos expuesto páginas de su cómic para ejemplificar nuestras tesis (básicamente, que dibuja con el culo), o que nos denunciaría. La cosa fue tal que así, según las palabras del propio Kabur:

"11: y pico AM (interior de el aula de ordenadores de la Joso)
Mike llama a la puerta de clase y me pide que salga. Me lleva a un rincon apartado y me dice...
- Hola Victor, ¿o debería llamarte King Kabur?
- Prefiero Victor...
- Bueno, tu eres el presidente de mi Club de fans, asi que te voy a pedir que se borre todo lo escrito sobre mi.
- mmm...
- A mi me da igual que me critiqueis los dibujos, no me importan vuestros comentarios. Siempre he respetado las opiniones y las criticas, ya lo sabes... Hay gente que no le gusta lo que hago y otra que si.
- mmm... m...
- Tambien habeis criticado de mi forma de dar clase. Si decia cosas como "Por Crom!" o parecido era por que... bueno, ya cada vez lo hago menos. Ahora ya soy mas serio.
- mmm...
- Pero habeis dicho mentiras. Como por ejemplo que no saludo por los pasillos o que en Angouleme mendigaba comics.
- mmm... bueno ya... pero...
- Pero lo grave és que habeis puesto paginas de comic y fotos sin permiso del autor. El foro está lleno de fotos (refiriendose al freakshow) y dibujos que vulneran el derecho de la propiedad intelectual. ¿sabes que eso és delito?
- Pues no la verdad...
- Mi guionista és abogado y está enfadado. A mi me da igual pero mi guionista queria denuciar a la pagina para que la cerrarán. Pero yo le he dicho que no. Mi guionista és abogado y ya ha denuciado a la editorial por temas de derechos de autor... Pero yo le he dicho que no.
- No va a hacer falta llegar a esos extremos, porque...
- Me da igual que os insulteis entre vosotros y que critiqueis a Blacksad o "El cuervo" pero no toleraré insultos hacia mi persona o hacia los que aparecían en las fotos conmigo
- Entiendo, ¿entonces que tengo que hacer?
- No os voy a denunciar, pero puedo. Solo teneis que borrar lo referente a mi y poner un post de disculpas."

Tal vez habría que explicar un poco el contexto de todo esto. Mike Ratera es un conocido (tal vez) dibujante, conocido principalmente por dibujar personajes con figuras anatómicas desproporcionadas, bíceps más gruesos que sus cabezas, venas colesterólicas, masas de arrugas por caras, etc. Al mas puro estilo Rob Liefeld, vamos. Tengo que decir que al principio su dibujo me impresionó (más que nada, por la cantidad de detalle que tiene -algo comprensible cuando la pierna de un personaje tiene 50 músculos más que un ser humano real), y que, desde luego, yo no sería capaz de hacer algo así en mi vida. Pero, luego empiezas a ver pequeños detallitos (cosas como por ejemplo, que en HAMRAMR, el protagonista de la portada tenga la rodilla en donde se debería encontrar el muslo y parece un tumor óseo, tal como está dibujada) y te das cuenta que algo podrido huele en Dinamarca. Así que, claro, en una página como "El Hombre Mosca", llena de dibujantes profesionales (una de las foreras, fue discípula nada menos que del gran Luis Royo), Ratera era objeto generalizado de burla y escarnio. Lo cierto es que alguna vez fuimos un poco brutos con nuestras burlas (ahora no me acuerdo específicamente, pero la gente en este foro, cuando quiere, puede resultar muuuuy hiriente). Pero que me cuelguen si es justificación para una demanda por difamación. ¿Acaso el señor Ratera surfea la red buscando páginas que le pongan a parir para demandarles por perjurio? Esa es la impresión que me ha dado. Aunque, claro, como diría aquel filósofo, "yo solo soy un Hombre". Y aunque me negaba rotundamente a disculparme, podría meter en un lío - y gordo - a gente a la que apreció. No me ha quedado más remedio que ceder.

Lo triste de la cuestión es que en España esto es e lo más normal. ¿Nadie se acuerda del famoso caso de "Matanza Cofrade"? ¿Aquel chungojuego en Flash que un programador sevillano creó para reírse de las cofradías que hacen de su capa un sayo en la ciudad? Vale, era chusco. Irreverente. Zafio. ¿Pero solo por eso merecía ser juzgado y sancionado? Desconozco si el pobre hombre iría a la cárcel, pero tal posibilidad colgaba sobre su cabeza. Y no es un caso aislado. Conozco casos de tipos que se han visto en la calle con lo puesto porque un día dijeron en público a su mujer "¡Si es que es pa matarte!". Por tanto, todo el peso de la ley cayó sobre él, no sea que las feministas nos digan algo. Cuando ocurra algo grave de verdad, como que una mujer venga a la comisaría con la cara convertida en carne picada y nos pida protección, pasaremos como de la mierda de ella hasta que tengamos que introducirla en una bolsa de plástico. Que lo primero nos hace quedar bien, caramba.

Estamos creando un mundo de mierda. Un mundo aséptico, frío, blanco, uniforme, limpio, un sitio donde los tacos y la incorreción política estarán penados por ley. Un sitio donde la muerte será la basura que escondamos debajo de la alfombra, y los viejos serán reciclados, para no recordar la corrupción a la que el tiempo no somete. Un mundo de homogéneos suburbios urbanos de clase media, con jardincito perfectamente cuidado, y con un sonriente matrimonio de hijos rubitos y con ojos azules que corretean entre los setos, donde los malos pensamientos han sido erradicados y el sexo es algo presente solo en la teoría. Y, aunque no lo parezca, ese mundo está más cercano a "Los Invisibles" (cada día, Grant Morrison me parece más un visionario) o a "1984" que a Pleasantville. Papá Estado se asegurará que sois felices. Por mis cojones.

En momentos así, se echan de menos cosilas como la irreverencia de "Makoki", "Peter Punk", "El Víbora" y demás clásicos de los 80. Cuando el reino de terror del eufemismo no había impuesto su ley. Cuando todavía había punks de verdad. Ahora los punks se han cortado el pelo y tienen acciones en los Bonos del Estado. No va a venir ningún Cesar Strawberry, ni ningún Johnny Rotten más a dedicarle un buen corte de mangas a las convenciones bienpensantes. Todo lo que se sale de la norma actualmente, está permitido para dar la impresión de que la irreverencia todavía se permite, que tenemos libertad para decir y pensar lo que queramos. Una exótica rareza que nos hace sentir más "alternativos"

Tal vez he sobreanalizado una situación que, en última instancia, es responsabilidad de los que nos reímos de Ratera en el foro. Al fin y al cabo, yo siempre lo he tenido todo. Nunca me ha faltado de nada. Escribo esto desde un ordenador de última generación, mientras escucho un disco en un aparato de alta fidelidad. Tengo mi tele de generosas pulgadas, preparada para alienarme cómodamente, con mi aparato de DVD y la consola listos para entretenerme si me aburro. Mi nevera siempre está llena, y nunca me he metido en líos. Ni siquiera una miserable borrachera, pues nunca bebo. No soy el más adecuado para hablar mientras millones de personas sufren el hambre y las dictaduras que les imponemos en el mundo.

Pero piensen en ello.

Resulta irónico que haya escrito todo esto el 20 de Noviembre. El día que celebramos la muerte de una de las pocas dictaduras que quedaban en Europa. Casi entran ganas de reír.

La Llegada del Forastero

"El viento trajo al Forastero.

El pueblo venía sufriendo la peor tormenta de arena de su corta historia. Una nube de arena, densa y amplia, se había tragado la pequeña comunidad desde hacia semanas. Nadie había tenido contacto con el exterior desde que empezó la tormenta, y desde el alba hasta el ocaso, los temerosos ciudadanos de la localidad solo podían ver un cielo en constante estado de ebullición, grandes masas moradas, marrones y grises de nubes de tormenta, salpimentadas por los granulosos seudópodos de la tormenta de arena. Las estructuras de madera se veían sometidas a grandes tensiones, y mucha gente temía que si la tormenta continuaba, el pueblo desapareciera, devorado por los elementos.

Fue decimoquinto día de tormenta cuando llegó. La mayoría de la gente del pueblo se hallaba reunida en el "saloon", tratando de ahogar con whisky el susurro sibilante del viento introduciéndose por las grietas de la estructura. Un silencio sepulcral pesaba sobre la sala, tiempo atrás vibrante por las alegres tonadillas del piano, las descaradas coreografías de las vedettes, y las juergas monumentales montadas por los vaqueros llevando el ganado en dirección a California, juergas en las que nunca faltaban ni las putas ni el alcohol. Ahora, el alcohol estaba acabándose, y las putas se quedaban en el piso superior de la taberna, aburridas por la falta de trabajo.

Un sonido creciente de pisadas surgió de entre el monocorde agudo del viento. Pisadas pausadas, rítmicas, no la nerviosa carera de un parroquiano buscando refugio ante la ira desatada de la Naturaleza, sino casi una señal de descaro ante la magnitud del fenómeno. Todos los ocupantes de la sala se giraron, nerviosos. En la puerta se erguía un hombre. Tenía todas las pintas de un viajero nómada, enfundado en un polvoriento gabán, conjuntado con un ajado sombrero de cuero. Llevaba un gran macuto a la espalda, y un largo y nudoso cayado, aún más alto que su considerable estatura, del cual colgaban innumerables collares y amuletos de intrincado diseño. Lo más peculiar de su vestimenta, eran unas gafas ahumadas que tapaban sus ojos. Alguno de los clientes había visto antes unas gafas similares, llevadas por los chinos que trabajaban en la construcción del ferrocarril transcontinental. A pesar de toda la quincallería que portaba, el hombre dejaba ver una constitución delgada, con pómulos hundidos, casi cadavéricos. Pelo largo y arenoso, guardapolvos marrón, sombrero marrón... parecía un ser formado del mismo material que la tormenta.

Se sentó en un taburete, enfrente de la barra. -Whisky. Doble.- ladró con una voz baja y cavernosa. El camarero le preparó su bebida con un leve asentimiento. Media docena de hombres de aspecto patibulario se levantaron de sus asientos. Con ellos, enfundado en un traje negro como el de la propia Muerte, iba el Sheriff del pueblo. En un pueblo como ese, apartado, solitario, y que atravesaba una crisis, los forasteros no eran bien recibidos. Además, había algo en aquel hombre que inquietaba a la población como si un hálito de condenación le persiguiera.

- ¿Le gusta el whisky?- preguntó con voz atronadora el Sheriff.El forastero no contestó.

- Bien, pues le diré algo que a nosotros no nos gusta. Los forasteros. Como usted.

Indiferente a las palabras del sheriff, el extraño siguió bebiendo de su vaso sin inmutarse.

- Usted sabrá. En un pueblo tan aislado como este, no sería normal que alguien pudiera sufrir un terrible...

No acabó la frase. El extraño se giró y bajó su par de anteojos. Los ojos presagiaban violencia, una violencia que no se pondría del lado de los atacantes. Eran afilados, fríos y sobre todo, gozaban de una determinación que la pandilla de desharrapados que le rodeaban no sería capaz de quebrantar en toda su vida. El sheriff retrocedió, asustado.

- Solo estoy de paso.

Mientras tanto, en la calle, el viento no dejaba de rugir"