jueves, diciembre 14, 2006

Citas (VII)



"Las leyes son como las telarañas,ya que si algo indefenso e insignificante cae en ellas, lo atrapan con fuerza, pero si cae algo grande en ellas, rompe la trampa y escapa."
(Anacarsis el Escita, filósofo)

...And Justice for All

(Música del Día: Metallica - Eye of the Beholder)

Murió en la cama. Rodeado de sus seres queridos. Sus ojos, engarzados en un semblante pacífico y reposado, se apagaron, con la dulzura de los que son recogidos de su lecho sin complicaciones y por muerte natural.

Sus detractores se alegran. Claman al cielo porque por fin la gran igualadora se lo ha llevado, por fin recibirá su merecido en la otra vida, hasta el último momento rodeado de un círculo de halcones con forma de jueces buscando procesarlo por toda la carroña que vertió sobre el mundo, y que hasta el último momento de su vida sufrió la intranquilidad de saber que podría ser levado a prisión. Que su alma murió inmersa en el nerviosisimo y la incertidumbre.

Yo digo que es un día nefasto. Que es insuficiente. No creo en un alma inmortal, ni en su pervivencia más allá de esta vida; no puedo confiar en algún supuesto tormento que recibirá para expiar sus muchos desmanes. En ese aspecto los creyentes tienen más suerte que yo. Él ha tenido el privilegio de morir rodeado de hijos y nietos (que no han tardado en hacer apologética de las acciones de su progenitor, invocando el tradicional contubernio marxista/ leninista/ judeomasónico que en este país deberíamos conocer tan bien), mientras que el único abrazo que recibieron los integrantes de las Caravanas de la Muerte fue la jubilosa superficie del mar que se abalanzaba sobre ellos una vez fuera del helicóptero. La única compañía, peces y crustáceos que se dirigieron rápidamente al banquete que representaban sus cuerpos tumefactos e hinchados.

Alguien como él no tendría que haber muerto así. Alguien como él tendría que haber visto sus últimos días encarando la vergüenza de un juicio, el alejamiento de los familiares, la reducción al mínimo común denominador como el resto de reos. Como se dice vulgarmente, pudriendose en la cárcel; gritando por todos aquellos silenciados cuyas gargantas estallaron, llorando por todos aquellos cuyos ojos fueron arrancados, con sus postrimerías acosadas por los fantasmas de los miles de represaliados y asesinados, Ed Horman requieriendo desesperado el cadáver de su hijo y los dedos y la lengua de Victor Jara. Un colofón adecuado para sus memorias, unas memorias en las que subyace, y subyacerá, la idea de que los poderosos son intocables. La situación se repitió hace 8 años, cuando por fin parecía que sus actos le alcanzaban, cuando fue retenido y arrestado en nuestro suelo, a pesar de su carácter de cónsul vitalicio. Fue un buen momento para sentirse orgullos de haber nacido en el mismo suelo que pisaba Garzón.

El orgullo duró poco. El caso incomodó al Gobierno de aquel entonces. Por aquel entonces no había ningún Zapatero al que echarle las culpas, pero dio igual; la patata caliente pasó de mano a mano, espoleada por las excusas médicas dadas por el acusado. Nuestra querida y anglosajona Maggie, defensora a ultranza de la libertad y la justicia allá por donde pasara, también metió baza; toda la que pudo. No se olvidó del apoyó que le otorgó durante las Malvinas. La bajada de pantalones de nuestro gobierno ante la gran polla inglesa debería ser recordada con vergüenza aún en el día de hoy. Escapó. Y esta vez ha escapado de nuevo, y definitivamente.

Hoy la justicia ha perdido un poco más de su ya de por sí violado significado. Hoy el alma del hombre, si tal concepto puede realmente existir, se ennegrece un poco más; su conciencia tacha mentalmente una casilla más en la columna de "cosas que dejé por hacer", y el poderoso ha ganado la partida una vez más, aunque sea de manera pírrica. Jamás entenderé las reticencias de algunos pensadores acerca de la supuesta "dictadura de las minorías" que instaura algunas clase de democracias; vivimos inmersa en una desde que se formó la primera sociedad.

La última lección que nos legó Augusto José Ramón Pinochet Ugarte es que los tiranos siempre dispondrán del derecho de morir en su cama.

Saludos desde OK Corral.

domingo, noviembre 26, 2006

Chorrada del Día nº 3

Está claro: a Matt Groening le gustan los White Stripes.



- Hey boy! What are you doing with our drumming?
- Sorry, White Stripes. No hard feelings?
[pause]
- Let´s kick his ass!


Sencillamente INMENSO.

Saludos desde OK Corral.

miércoles, noviembre 22, 2006

Basil Poledouris (1945 - 2006)

(Música del Día: Basil Poledouris - Riders of Doom [Conan the Barbarian OST])

El poeta de la épica.


Basil Konstantin Poledouris. Nacido el 21 de Agosto de 1945 en Kansas City. Sus padres eran inmigrantes griegos. Empieza a recibir clases de piano a los 7 años. Se matricula en la Universidad del Sur de California, donde se licencia en dirección y composición musical. Allí conoce a John Milius y a Randall Kleiner, con quienes en el futuro realizaría frecuentes colaboraciones. Compone por primera vez la banda sonora de la televisiva Congratulations, It´s a Boy. Una década después, llegaría la fama: El Lago Azul, y, sobre todo, Conan el Bárbaro. Una composición potente, metálica, priamria, ajustada al canon howardiano de lo que Conan debería ser, un personaje extraído de la juventud de la Tierra y de épocas más simples y brutales. Épica magnificencia. Tras eso, llego el éxito: Amanecer Rojo, Conan el Destructor, Los Señores del Acero, RoboCop, La Caza del Octubre Rojo, Liberad a Willy, Hot Shots, Starship Troopers, Los Miserables... Una carrera llena de grandes éxitos, grandes composiciones.

El pasado 8 de Noviembre el cáncer se lo llevó, a la edad de 61 años.

Ya no habrá más grandiosidad. El timbal calla. Los pífanos bajan sus instrumentos en señal de respeto. La percusión enmudece. La épica, la magia del momento se desvanece. Los coros bajan del estrado. Y las cornetas, trompetas, trombones, viento metal, se desvanecen, se hacen cenizas. El mundo ya suena un poquito peor.

Descanse en paz.

Saludos desde OK Corral.

One Year After

(Música del Día: Mamá Ladilla - Cumpleaños Feliz)



Un año de gabanes polvorientos. Un año de críticas literarias. Una año de cine salvaje y sin contemplaciones. Un año de crítica social vitriólica. Un año de reflexiones metafísicocarpianas. Un año de ferrocarriles silbando mientras llegan a la estación. Un año de anime, un año de música, un año de videojuegos. Un año de confesiones y actos de contricción, de sinceridad y de medias verdades. Un año de caminos a ninguna parte. Un año de citas. Un año de humor negro, blanco, verde y de todos los colores. Un año de pereza y retrasos, de inspiraciones súbitas y parrafadas. Un año de rockeros del Averno, cyborgs animados, nazis del espacio exterior y bestsellers con épica de baratillo. Un año de comentarios y su carencia. Un año con ustedes. Un año de Tombstone Express.

Saludos desde OK Corral.

(PD: En honor a la verdad, he de decir que esta entrada debería haberse escrito y publicado dos días antes, pero entre olvidos y perezas, lo he dejado hasta hoy. Además, francamente, no sé si eso de celebrar el aniversario de algo a lo que uno tiene tanto cariño como su blog personal el día 20 de Noviembre...)

sábado, noviembre 18, 2006

Invasión

(Música del Día: Aphex Twin - Come to Daddy)

Estoy, sencillamente, rodeado. Hablo de las obras, claro. Cuando vine a vivir a Madrid, jamás pude imaginarme que el imperio de la chapucilla pública pudiera llegar a extenderse hasta tales extremos. En Zaragoza, ya lo adelanto, se abre mucha zanja (habiéndose llegado al extremo de cortar la vía principal de la ciudad durante un año por reformas. El asunto se especió con la aparición de un barrio mozárabe bajo la calzada y la subsiguiente polémica que originó el hallazgo.) Pero lo de Madrid llega hasta puntos de neurosis clínica. Vallados con complejo de ameba variando con nocturnidad y alevosía su circunferencia y extensión: hoy puedes pasar por aquí, mañana no. Vericuetos que te ves obligado a transitar por la media docena de operaciones de cirugía plástica realizadas a la red arterial del transporte urbano. Carcinomas de estructuras metálicas, rejilla de plástico verde y mortero, enrizando en el pavimento adoquinado. Los anticuerpos que actúan frente al organismo hostil son barrigudos, hoscos, malhablados y tienen acento extraño. Una costra cuasi uniforme que cubre a media ciudad y te persigue a todas partes. No puedes escapar. Su omnipresencia acaba adquiendo carices obsesivos.

Y tanto. Su persecución ha llegado hasta extremos de invasión de la intimidad: las obras me han seguido hasta mi casa. Un escape de agua que lleva sangrando dinero desde principios de año, y he acabado viendo como el suelo del vestíbulo se ha hundido bajo nuestros pies para devorarnos. Mesnadas de fontaneros y aprendices han instalado sus atalayas y símbolos de ocupación para recordarnos la siniestra presencia de su imperio eterno. Creo que dentro de poco tendremos que hacer colas en las calles para que los aviesos especialistas del gotelé nos hagan las extracciones de sangre directamente. Un seguro de sangre cimentada. Los pilares del negocio. Si contribuyes a nuestro sustento, nosotros contribuiremos al tuyo. O más bien a que tu pútrido tejado no acabe escupiendo metralla inmobiliaria.

Mientras tanto, en Zaragoza, las grúas de construcción anidan como buitres sobre la ciudad indefensa. Desde las colinas de los Pinares de Venecia, uno de los puntos más altos de la ciudad, el mirador de la capital maña, se ven no menos de una veintena de proyectos de papiroflexia metálica alzar sus alargados picos carroñeros. Es una estampa grácil y a la vez terrible.

Todo esto acaba contribuyendo al curioso experimento de bioingeniería que esta fermentando en España. La mutación del primate Homo sapiens en Homo Inmobiliaris. Todavía se desconoce las características de las que dispondrá este fascinante nuevo especimen, pero se depositan grandes esperanzas en su futuro. Con certeza se sabe que estará más cercano al originador de la especie, de nombre Adán, y su estructura biológica estará formada por argamasa, cables, yeso, escayola y demás materiales de construcción. Los científicos del ladrillo están muy orgullosos de la forma que está adquiriendo el proyecto, y esperan exportarlo al resto del mundo una vez se demuestre su funcionalidad.

Saludos desde OK Corral.

Citas (VI)


"El patriotismo es, fundamentalmente, la creencia en que un país en particular es el mejor del mundo por el mero hecho de que tú naciste en él."
(George Bernard Shaw, escritor y dramaturgo irlandés)

viernes, noviembre 17, 2006

Zodiac

No, damas y caballeros, David Fincher no está muerto y enterrado. Aunque cualquiera pudiera jurarlo por el tiempo que ha pasado desde Panic Room, su última incursión tras las cámaras (y una película perfectamente defendible desde un punto de vista puramente lúdico, a pesar de lo que digan algunos -otra cosa es que desmereciera sus anteriores proyectos-), el director del mejor thriller sobre serial killers jamás parido en los 90, por mucho que el doctor Lecter quiera sobornarnos con una agradable cenita a la luz de las velas y una buena botella de Chianti, tiene un nuevo proyecto casi finalizado entre manos, después del baile de encargos que ha sufrido estos últimos años. Y es... un thriller sobre serial killers.

Así es, tito Fincher vuelve por sus fueros primerizos. Tomando como base los auténticos crímenes del Zodíaco, realizados a finales de los 60 en San Francisco (y que, curiosamente, sirivieron como inspiración a Andrew Kevin Walker para escribir el guión de Se7en), David Fincher vuelve al cine con un film que parece tener un estilo más clásico que sus anteriores obras (juzgando por el trailer), y protagonizado por Jake Gylenhaal y Robert Downey Jr. Lo cual ya sería excusa suficiente para verla de por sí.

Aquí, el trailer.

Saludos desde OK Corral.

jueves, octubre 19, 2006

Al próximo que se queje de la LOGSE, le arreo

Pues eso. Que en Francia el bajo vulgo también es alegremente gilipollas.

Y si no se lo creen, miren esto:



Cortesía de El Eterno Aprendiz. Algunos días da por culo levantar la cabeza de la cama.

Saludos desde OK Corral.

domingo, octubre 08, 2006

Tombstone Express vuelve a abrir sus puertas.

(Música del día: Ennio Morriconne - The Man with the Harmonica)

"En la altiplanicie arcillosa, el único sonido audible era el silbido del viento: un susurro bajo y ominoso que hacía pensar de coyotes en los nichos de las imponentes mesas de la lejanía y de crótalos deslizándose con nocturnidad y alevosía dentro de las botas de los inconscientes vaqueros que se atrevieran a hacer un alto en aquellas tierras baldías y desoladas. Un sol sanguíneo empezaba a agachar su cansada testa bajo la línea de un horizonte que cada vez se difuminaba más, arrancando reflejos rojizos a la destartalada estructura de la estación de tren.
En realidad, calificarla de estación de tren era de conferirle una dignidad de la que carecía. No era mas que una docena de tablas desvencijadas y mal dispuestas situadas rudamente sobre la arena y un remedo de caseta para el guardés de la estación, que por el olor que emanaba de ella bien podría haber servido como un urinario público. Decenas de botas, mocasines, zapatos habían pisado las carcomidas tablas, pero ahora sólo sonaba el clic clac de las patas de algún alacrán ocasional.

Un silbido ululante empezó a solaparse tras el perezoso viento: un crescendo progresivo que empezó a inundar el desierto, acompañado de armónicos aplastantes, un ejército sónoro desplazándose con presteza hacia el apeadero. Con un chirrido mecánico, el de los pistones hidráulicos frenando el mastodonte vermiforme de metal que surcaba el paralelo de acero, el tren llegó a la estación. No le esperaba ni correo, ni equipaje. Sólo el descenso de un solitario pasajero justificaba la parada; así pues, cuando los pies del extraño pisaron las polvorientas tablas, las ruedas del ferrocarril prosiguieron, perezosas, su camino.
El extraño no se movió, ni cuando el tren desapareció en el horizonte y su aullido cacofónico dio paso a la quietud suave y lánguida del desierto. Estaba recordando por qué había decidido volver, paladeando olores y sonidos antiguos para él: el herrero forjando herraduras en el final de la solitaria calle, el olor a bosta de caballo y cuero quemado transportado por el viento, un ligero ajetreo en el salón. Había vuelto a casa. Ondeando su gabán en la suave brisa, se encaminó hacia su hogar para comunicar que el Forastero estaba de nuevo en el pueblo."

Así es, damas y caballeros. Tombstone Express vuelve a abrir sus puertas. En la estación del tren, se abren de nuevo las taquillas para comprar billetes, el sheriff reune a sus alguaciles para poner en vereda a posibles alborotadores, y el alcalde viene a recibirles de nuevo con los abrazos abiertos, fraternal. Tras una estancia de casi un mes en mi terruño (Zaragotham City, para los que no lo sepan), y un par de días disfrutando de la hospitalidad ribereña de esa maravillosa localidad llamada Sitges (y disfrutando como un loco de su plantilla cinematográfica, of curs), hemos venido con nuevos ánimos, acercándonos ya a (tachán, tachán), el primer aniversario de este humilde blog. Como adelantado regalo de cumpleaños (pero perfectamente válido regalo de no-cumpleaños), venimos con novedades. Aprovechando la apertura de ese primo hermano sonoro de YouTube que es GoEar, he decidido incorporar a mis artículos banda sonora. Una adición que espero les agrade.

Y sin más dilación, Tombstone Express se puede considerar operativa de nuevo.

Saludos desde OK Corral.

sábado, septiembre 09, 2006

Chorrada del día nº 2

¿Ven en su fiel animal de compañía cierto brillo fanático a la hora de echarle de comer? ¿Su mirada aviesa les avisa de los pensamientos fascistas que posiblemente crucen su pequeño cerebro? ¿A veces han creído que la distribución aparentemente aleatoria que tienen los trastos que ha tirado durante su último juego mantienen un patrón inquietantemente similar al de un mapa de guerra? En ese caso, esta página web está dedicada para ustedes:

Gatos que se parecen a Hitler

Mi favorito:



Miren esa mirada aviesa, esos ojos esquivos, ese brillo de superioridad despreciativa, esa papada adiposa... Un auténtico überkat entre nuestras manos, sí señor. El mundo tiembla sabiendo que el fascismo tiene un nuevo estandarte al que seguir.

Y este tampoco está nada mal:



PD: En otro orden de cosas, la tan esperada contienda entre Uwe Boll y Oso55 se realizó por fin este pasado Martes. Un tanto decepcionante, desgraciadamente; lo peor es el acoso y derribo generalizado que Carlos está recibiendo por parte de toda la comunidad fandomita internetera.

España, país de envidias...

(At Last) The Real Clash of the Titans

PPD: Señores de Canal+, tercera temporada de Oz YA. Por favor.

Saludos desde OK Corral.

sábado, septiembre 02, 2006

Añoranza

¿Quieren pillar la depresión de sus vidas? Repasen los viejos álbumes de fotos de su juventud/madurez/vejez temprana mientras escuchan algún disco de Death Cab for Cutie. El efecto a sus cantidades almacenadas de alegría y esperanza será devastador, y el depósito de melancolía empezará a rellenarse hasta que empiecen a aullar las alarmas de colapso. Así me suelo sentir con bastante asiduidad, dominado por un sentimiento de nostalgia irreductible. Y aunque la nostalgia suela ser mala consejera, muchas veces no se puede evitar caer en su dulce abrazo.

La razón principal de dicho estado es el haber encontrado las fotos de una entrañable fiesta que tuve hace unos dos años en casa de sus amigos. Nos reunimos en su recién estrenado pisito, y pasamos unas acogedoras horas en la compañía de conocidos y amigos. Vimos unos cuantos vídeos chorras bajados de la Red, un par de OVA´s de Ranma, episodios de Nadesico, comimos la especialidad de la casa (Pizza de Calamares en Salsa Picante), y una bonita tarta con el dibujo caramelizado de unas adorables chicas gato en la superficie. Bastante recogida, en realidad, pero entrañable. En el fondo, las que realmente recuerdas en un futuro con cariño.

La verdadera cuestión es ¿por qué nos vemos afectados de tanto en tanto por estos accesos súbitos de nostalgia? Desde luego, servir, no sirven de nada (a no ser que la depresión forme parte de algún intrincada herramienta de supervivencia evolutiva de la que yo desconozca el funcionamiento), salvo para sentirnos más miserables. Sin embargo, no podemos evitar pensar de vez en cuando "qué bien me lo pasaba de crío", "cómo recuerdo las tortas de harina de mi abuela", "los amigos que tenía antes eran más divertidos", o demás divergencias mentales.

La nostalgia, decididamente, no sirve para nada. Pero gran parte de Occidente alimenta sus procesos psíquicos con cantidades industriales de esta materia, dulce a corto plazo y amarga a la larga. Parece connatural al ser humano querer lo que no puede alcanzar; si somos niños queremos crecer lo más rápido posible, si somos adultos queremos retornar a la frescura y la inocencia de nuestra infancia. Siempre he mantenido que eso evidencia algún terrible error de fábrica del hombre. ¿Por qué somos incapaces de ser felices con lo que tenemos ahora, y buscar sombras pasadas de castillos en el aire? Pues la nostalgia no es solo adictiva, sino que además es engañosa. Recordamos las bondades de los años pasados, pero no recordamos que esos mismos años teníamos siempre en mente lo bien que estábamos antes, y lo mal que estábamos antes, y ese "antes" recordábamos lo mal que estábamos por aquel entonces, y lo bien que nos lo pasábamos en eras pretéritas, así en una espiral descendente hasta el momento en el que recordamos por primera vez.

Toda esta parrafada viene a cuento acerca de la nostalgia que siento en este momento, nada más. Irse del hogar a vivir solo a una ciudad desconocida es una experiencia desagradable, sobre todo si alguien es casero y recogido como es mi caso. Que al acabar el día sólo te acompañe el sonido de tus propias pisadas. Hacer amigos y amistades desde el principio, una vez más. Tabula rasa. Aquí estoy porque he llegado, y nadie te pregunta qué tal te ha ido el día. No se puede evitar pensar el "antes estaba mejor". Aunque sepas que no es más que una ilusión. Es casi reflejo. Un año y medio en Madrid y todavía no me he acostumbrado del todo. Afortunadamente, parece que la tormenta remite.

Como decía, la nostalgia es mala consejera. No conviene dejarse llevar por sus cantos de sirena. Sin embargo, hay una consejera peor que la nostalgia, y esa es la soledad. Si mezclamos ambas cosas, obtenemos un cóctel explosivo. Al igual que la nitroglicerina, no es prudente agitarlo violentamente, o la mezcla se derramará por todas partes. Y eso no es algo que alguien pueda encontrar deseable.

Como nota final, les propongo un juego. Aquí hay una foto de la fiesta que mencionaba en el segundo párrafo. Adivinen quién soy de los presentes (los que me conozcan en persona, que no tengan morro y se aprovechen de la situación). Y no, no soy el del centro que saluda efusivamente. Estoy un poco más solapado.

¿Que para qué sirve? Para nada. ¿Pero a que se han olvidado de sus penas durante cinco minutos?



Saludos desde OK Corral.

miércoles, agosto 30, 2006

Películas Malditas (I)

En cierta ocasión mencionamos lo cruel que puede ser la aseveración de que el cine, por mucho que queramos enmascararlo, no es más que una industria. Es decir, algo que se espera que dé beneficios. Lo queramos o no, grandes cineastas se han visto catapultados a las simas del olvido porque su mensaje no ha sido lo suficientemente aceptado por el gran núcleo de consumidores mainstream, o porque han sido malinterpretados. Nunca sabré decir si afortunadamente o no, siempre existirá una legión de archiveros maniáticos, obsesionados por encontrar lo más raro, absurdo, olvidado, menospreciado e ínfimo, y hacer de ello su estandarte, orgullosos de su divergencia.

En fin, yo soy uno de esos polvorientos guardianes de lo bizarro. Y muchas veces soy incapaz de entender como taquillazos en potencia acaban hundidos en el pozo sin fondo de la mediocridad. Hay momentos en los que el mensaje está cargado de demasiada mala leche, demasiada suberversividad, o muestra la suficiente falta de comercialidad como para ser comprensible su batacazo. Pero otras no. Este es un ranking particular, no por orden de preferencia ni de calidad, de las que creo que fueron las películas que más sufrieron este desdichado síndrome. Tal vez alguien, una sola persona, picada por la curiosidad, decidiera darles una oportunidad. Y, tal vez, esa persona pudiera decidir que, realmente, esa película fue realmente infravalorada.

Creo que me conformaría con eso.





TANK GIRL (Tank Girl, 1995)
Dir.: Rachel Talalay.
Prot.: Lori Petty, Naomi Watts, Ice-T, Malcolm McDowell.

La subversiva tira cómica de Jamie Hewlett y Alan Martin sirvió como base para este film de la australiana Rachel Talalay, protagonizado por Lori Petty, una por aquel entonces desconocida Naomi Watts, y un histriónico Malcolm McDowell, como siempre recordando su memorable interpretación en "La Naranja Mecánica". La trama sigue a una alocada superviviente de un holocausto meteorítico tras el cual la Tierra se ha quedado casi sin una gotica de agua y una megacorporación (dirigida por McDowell) controla los acuíferos existentes. Obviamente, son malos de la ostia. Obviamente, matarán a la familia de la prota, mascotas incluidas (bueno, salvo una criaja ahostiable que es la viva imagen de la perniciosa influencia de la MTV en el lenguaje de nuestros infantes), Y, obviamente, nuestra aguerrida heroína les dará una patada en su corporativo culo, apoyada por su temible ejército de... ¿canguros mutantes?

A diferencia de otras producciones que enarbolan el "¡La venganza es mía!" como estandarte, "Tank Girl" destila humor. Chorrea humor. Lo vomita. Se pilla, ¿no?. De punta a punta, comenzando con los delirantes títulos de crédito (acompañados por un apropiado "Girl U Want", de los Devo) hasta el explosivo (y absurdo) final, la producción muestra una vis cómica gamberra, juvenil, fresca, y completamente irracional. La interpretación de Lori Petty como Tank Girl es tan elástica y aleatoria como podría esperarse de un personaje de cómic (y en especial de ESE personaje), desde el asalto final al almacen del malo malote, hasta sus enseñanzas de "cómo ser una amazona indomable" (oigs) a Jet Girl (irreconocible Naomi Watts).

Como toda buena joya de caspa kitsch que se precie, o la amas o la odias. No hay término medio.



VAN HELSING (Van Helsing, 2004)
Dir.: Stephen Sommers.
Prot.: Hugh Jackman, Kate Beckinsale, Richard Roxburgh.

Al lado de la definición de "pastiche" en el diccionario de la RAE, hay una foto de esta película. También la habría al lado de la definición de "cagada", si no fuera porque la adaptación en OVA´s de Daydream fue más rápida y le quito el puesto.

La trama (o, más bien, el intento por parte de los guionistas de crear una), sigue las aventuras de Gabriel Van Helsing (pronúnciese con acento de supervillano cutre de Europa del Este), matabichos y agente paranormal del Vaticano en su lucha contra el temible Conde Drácula. Si no fuera porque el conde parece más un barman de Chueca que un terrible vampiro centenario, podríamos calificarlo de "terrible" sin carcajearnos a gusto. En todo este popurrí fílmico también aparecen el Hombre Lobo, un increíblemente inteligente Monstruo de Frankenstein y una aparición estelar al comienzo de la película del Dr. Jeckyll y su contrapartida maléfica. La trama, afortunadamente, no es mas que una mera excusa para que los bichardos se den de ostias a gusto, convirtiendo el film en el equivalente fantaterrorífico de un combate de Pressing Catch.

Personalmente, lo tengo muy claro. Si esta película tuviera unos cuantos ceros menos en su presupuesto, se habría convertido en un icono inmediato de los freaks del cine más costroso y arrastrado. Lo tiene todo: guión inexistente, trama ridícula, interpretaciones balanceándose entre el abismo de lo inexistente y el de lo risible, efectos especiales cutres... Y por si fuera poco, es horrible, increíblemente divertida. La dirección de Sommers es dinámica y descarada, flipándose a gusto con los travellings, panorámicas, y demás zarandajas, acercándose por momentos al Peter Jackson más desmelenado. Aunque hay ciertos toques de clasicismo (léase la brillante introducción en blanco y negro), en todo momento nadie se toma en serio la disparatada narración. Ni siquiera el compositor: la BSO parece sacada más de un viejo serial radiofónico de "La Sombra" o "Doc Savage" que de una película con ínfulas de seriedad. Indispensable.



LA ISLA DE LAS CABEZAS CORTADAS (Cutthroat Island, 1995)
Dir.: Renny Harlin
Prot.: Geena Davis, Matthew Modine, Frank Langella.

El mejor fracaso de público y crítica de la historia. Posiblemente, esa sea una definición que se adpate bastante bien a las características de "La Isla de las Cabezas Cortadas".

La capitana Morgan Adams (Geena Davis), ayudada por el mujeriego, encantador y descarado William Shaw, y buscada en todo el Caribe por las autoridades británicas y por su psicótico tío Dawg Brown (Frank Langella), emprende la búsqueda del tesoro que su abuelo y su tripulación escondió en la legendaria Isla de las Cabezas Cortadas. Entre el fastuoso tesoro y ella se interpondran motines, tormentas, emboscadas, traiciones y varias -y espectaculares- batallas, tanto terrestres como marítimas. ¿Conseguirá hacerse con el codiciado botín?

Tan sencillo como eso: una película de piratas de las de toda la vida. Casi sólo falta ver la estampa apolínea e insolente de Errol Flynn, en su sempiterna camisa de lino con la pechera siempre abierta, para convencernos de que hemos entrado en el Cine del Tiempo. Cierto, como buen director de acción ochentero, Harlin nos provoca una sobredosis de explosiones y pirotecnia variada un tanto anacrónica, pero el espíritu es el mismo: el espíritu de la aventura pura, el sense of wonder tan típicamente adolescente de identificarse con un arrojado y noble pirata que surca los siete mares en busca de un legendario tesoro, enterrado en una ignota y selvática isla (caníbales incorporados de serie), mientras te persigue algún pirata rival o la Marina Británica. Stevenson, cuánto te debemos.

Teniendo en cuenta todo esto, por favor, explíquenme qué salió mal. Cual fue la razón de que esta película redefiniera el concepto de "debacle", liquidara ella solita a los estudios Carolco ( responsables de algunos de los mayores taquillazos de la historia, como "Terminator 2". Casi ná, vamos) y el matrimonio entre Renny Harlin y Geena Davis. ¿Acaso el público no estaba preparado para un revival pirata a mediados de los 90, cuando todavía había cine de acción y aventuras decente, y hubo que esperar a casi diez años después para que Jack Sparrow y sus mesnadas imbuyeran de nueva vida al espástico y parcialmente cadavérico género de la aventura desmelenada? No lo sé. Lo único que sé es que esta película tendría que haberse merecido mucho, mucho más.



DÍAS DE GARAGE (Garage Days, 2002)
Dir.: Alex Proyas.
Prot.: Kick Gurry, Pia Miranda, Maya Stange.

Antes de empezar, responderé a las dos preguntas que deberán de estar ansiosos por ver respondidas en estos momentos. Si, Alex Proyas es el responsable de "El Cuervo". No, "Días de Garage" no es una goticada. Lo cual nos lleva a la pregunta de qué es Días de Garage. Pues un auténtico desmelene.

La trama sigue a una oscura banda de rock australiana con la aspiración de convertirse en los nuevos AC/DC. Son jóvenes, son nuevos, pero tienen entusiasmo y ambición. Por si lidiar con los problemas de una banda emergente (si a su trayectoria profesional se la puede definir así), los amoríos entre los integrantes no hacen más que complicar la situación exponencialmente: Freddy, el cantante, está enamorado de Kate, la novia del guitarrista, Joe; éste, a su vez, divide su tiempo entre ponerle los cuernos a Kate con un gótica siniestroide (nada de una princesita de las tinieblas con aires de augur fatídico: una gótica de las de verdad, de esas que dejan marcas después de cada polvo), y mostrar atisbos de esquizofrenia. A su vez, Tanya, la bajista, es oficialmente novia de Freddy, pero no parece muy contenta con su noviazgo. ¿Y el batería? Mmm, dejémoslo en que "está ahí". Así pues, toda esta panda de lelos hiperhormonados irán a trancas y a barrancas superando los diferentes obstáculos que les salgan al paso: los problemas para grabar la maqueta, noticias de embarazos inesperados, lidiar con las discográficas, un mánager al que, muy eufemísticamente, se podría definir como inútil terminal... Al final, conseguirán tocar en uno de los principales festivales australianos, pero... ¿alcanzarán al final el ansiado éxito?

Después de hora y media de absolutas carcajadas, dirección talentosa, una excelente vis cómica de los actores, acertadas puyas al mundo de la música (Alex Proyas dirigió muchos videoclips antes de adentrarse en el terreno de la realización cinematográfica, y sabe lo que se dice), una estupenda banda sonora, la respuesta mayoritaria será un "¿y a quién coño le importa?". Lo único que el espectador desea es que este retrato cómico y un tanto agrio de los sueños imposibles de juventud no cese, y que a esa banda de entrañables perdedores les sigan saliendo baches en el camino. Para que la diversión no concluya. Cierto es que al final le falta algo de bilis, cayendo un tanto en el topicazo de "vamos-a-ser-buenos-y-darles-un-happy-ending" en plan de por los esfuerzos invertidos, y no se ve la amarga representación de la nostalgia traicionada y del peterpanismo (especialmente doloroso es cuando Freddy observa un día que su bar de confianza se ha convertido en un casino barato for exigencias comerciales), pero sólo por eso no es de recibo crucificar al film. En definitiva, una película que, como casi todas de esta lista, se tendría que haber merecido más.



STARSHIP TROOPERS (LAS BRIGADAS DEL ESPACIO) (Starship Troopers, 1997)
Dir.: Paul Verhoeven.
Prot.: Casper Van Dien, Denise Richards, Dina Meyer, Michael Ironside.

"Starship Troopers" debe de ser una de las obras más incomprendidas de la historia, junto a "El Príncipe" de Maquiavelo y la bibliografía completa de Nieztsche. Aunque no se puede decir que fuera un debacle sorprendente. ¿Qué puede salir si juntamos a uno de los directores más viscerales, subversivos e insolentes del panorama hollywoodiense, una novela rayana en el parafascismo, ultraviolencia, desnudos... y las caras más guapas de los culebrones adolescentes americanos?

Antes de que a alguien se le ocurra la respuesta, voy a darla por vosotros. Un fracaso.

La película nos presenta un futuro aparentemente utópico donde todo el mundo es rico, guapo, feliz, y tiene una dentadura perfecta. Las ciudades están colmadas de altas torres de cristal y acero que se elevan desafiantes hacia el cielo, la tecnología está en un momento cumbre, todos son felices, guapos, impecablemente vestidos y tienen seguro dental a todo riesgo. Qué guay, ¿no? Pues no. Este perfecto y ordenado mundo tiene un pequeño inconveniente: esta regido por una rígida dictadura militar, camuflada de democracia populista: sólo los veteranos militares tienen derecho a voto. Este hecho, que en la novela original le servía a Heinlein para rellenar 300 páginas de retórica jingoísta y probélica, es utilizado por Verhoeven para retratar la paja nazi defiitiva, al igual que Norman Spinrad hizo lo propio mofándose de las historias clásicas de la "Edad Dorada" de la ci-fi (edad a la cual, mira tú, pertenece "Starship Troopers". Qué cosas, oye) en su terrorífico "El Sueño de Hierro" (de largo, la novela más perturbadora que me he leído en lo que llevo de año. Y si no, relean la crítica que puse hace un tiempecillo). Y, al igual que Spinrad, no deja títere con cabeza.

La historia sigue los avatares de una serie de reclutas en el ejercito de la Federación Terrena: Johnny Rico, Cármen Ibáñez y Dizzy Flores (entre otros). Su vida cambia el día que una raza de alienígenas arácnidos decide atacar la Tierra, y son movilizados para combatir en la guerra. Donde, como en la vida real, sólo encontraran dolor.

Como decíamos antes, esta película fue muy malinterpetada. Principalmente por la extrema sutilidad que muestra: la mala leche y la bilis que destila están escudadas tras una barrera de alegre caramelo y dulces colores pastel. La Federación se nos presenta como un lugar idílico, deseable incluso. A pesar de que sólo los veteranos puedan votar, un civil normal no tiene ninguna restricción en sus derechos civiles. Luego empezamos a ver la fea cara debajo del rostro bioesculpido de la Federación. La censura impera en todas partes, siguiendo unos patrones de moralidad estrictos. La propaganda campa a sus anchas, recordando a la población en todo momento cuán bueno es su gobierno y cuán malvada es la especie alienígena a fumigar. Los juicios rápidos (nada de esas tonterías que tenemos aquí: llegas, te delcaran culpable y te mandan a la silla eléctrica. Ejecución radiada por las ondas estatales inclusive) hacen de la ley su coto de caza particular. Y el estamento militar introduce sus tentáculos en cada uno de los aspectos de la sociedad. Véase si no ese terrorífico anuncio donde, bajo la bandera del lema "Un mundo que funciona", unos veteranos reparten a una panda de ilusionados niños burgueses puñados de balas de sus rifles, como si de montones de dulces gominolas de plomo se tratase. Como decíamos, la paja nazi definitiva... pero una fantasía masturbatoria sospechosamente parecida al sueño húmedo de tu neocon medio. Sólo en los momentos que la crudeza y la violencia sin sentido de la guerra (genialmente retratada con los gráficos efectos especiales de Phil Tippet) invaden el horizonte, la frágil máscara de belleza artificial cae hecha pedazos y se muestran los gusanos devorando la pútrida carne muerta de la verdad tras este envidiable mundo.

Ya lo demostró Aldous Huxley hace años, y Paul Verhoeven nos lo vuelve a recordar. Las utopías son tramposas por definición.

(Esta es la primera mitad del artículo. La segunda mitad será publicada próximamente).

Saludos desde OK Corral

miércoles, agosto 23, 2006

Citas (V)


"-Hay cuatro palabras que debéis saber para parepararos para el parto. Tomad nota, señoras: Yo. Quiero. La. Epidural."
(Dr. Joel Fleischmann, experto en obstetricia)

lunes, agosto 21, 2006

Chorrada del día nº 1

Según esta página web, mi nombre élfico sería Elros Faelivrin. Y según esta otra, si fuera un hobbit me llamaría Meriadoc Proudfoot de Standelf.

Pues oye, qué bien.

Saludos desde OK Corral.

domingo, agosto 20, 2006

Clash of the Titans

Atención, señores, que esta posiblemente sea la noticia del año. Es posible -o no- que recuerden el desafío de Uwe Boll a sus críticos. En el caso de que se mantengan descolgados de la actualidad cinematográfica, les haré un breve resumen. Hará unos meses Uwe Boll, harto de las críticas feroces que recibían sus películas, decidió lanzar el guante de duelo a sus detractores: aquellos críticos que lo desearan podrían mandar sus perfiles, y cinco de la lista de contendientes se curtirían a ostias con el insigne destrozafranquicias. En la lona. Bajo el lema "Cuando no se puede defender una película con argumentos, lo mejor es recurrir a las OSTIAS", cinco desafiadores trataran de romperle los piños al odiado germano. El hecho de que Boll fuera púgil en su juventud (¿visión de futuro, tal vez?) parece inclinar la balanza a su favor, pero no conviene subestimar el poder de la mala leche. Un tipo cabreado puede hacer más daño que uno entrenado.

La cuestión es que uno de los elegidos para la gloria, uno de los envidiados púgiles, será nada más y nada menos que Carlos Palencia, a.k.a. Oso55, webmaster de CineCutre, y conocido de este servidor de ustedes. Según este blog que ha abierto para narrar sus próximas dos semanas de entrenamiento, y esta entrevista que concedió a GameProTV, la plana mayor de CineCutre decidió mandar una solicitud en plan de coña cuando se dio a concoer el reto de Boll. Sorprendentemente, a Boll le gustó Cinecutre (¿Sorprendentemente? Vaya tontería. ¿Acaso a alguien NO LE GUTA CINECUTRE.COM?), pero no podía ir a España para rodar las escenas. Al cabo de los meses, Boll lamó de nuevo a Carlos y cia.: iba a presentarse en el Festival de Cine Fantástico de Málaga, para presentar Bloodrayne, y podría rodar la pelea allí Si el quería. Naturalmente, Carlos aceptó, y lleva preparando la contienda desde entonces.













Uwe Boll vs. Oso55: dos gigantes en ruta de colisión...

Naturalmente, desde aquí pensamos darle todo el apoyo posible a Carlos en su dura pugna con el gigante teutón. En todos los foros de la red las apuestas están a favor del Dr. Uba , incluso el propio Carlos admite que va recibir una salva de ostias de Uwe, pero, no podemos evitar pensar que el privilegio de ponerle un ojo morado a uno de los seres más odiados de Occidente sin buscar en la sección de "Demoliciones instantáneas" bien vale unos dientes partidos. Y quien sabe, nadie daba un duro por Rocky Balboa.

GO OSO GO!!!
Saludos desde OK Corral.

lunes, agosto 14, 2006

How It Should Have Ended

Señores, aunque me cueste reconocerlo, yo también soy humano. Y como tal, no puedo subsistir siempre de entradas pretenciosas y pedantes en un vano intento de aumentar la -supuesta- calidad intrínseca de este blog que leen. De vez en cuando sienta bien un poco de intrascendencia, y acabo de encontrar el contenido indicado para ello: How It Should Have Ended. Como su propio nombre indica, la web es un pequeño archivo de videos en los que los creadores muestran cómo consideran ellos que debería haber acabado conocidas películas (con efectos claramente cómicos, y a veces algo ácidos). La página web no sólo ofrece este (hilarante) material, sino que también se pueden encontrar críticas cinematográficas (e variable calidad), un webcomic muy en la línea de Snoopy (aunque todavía está lejos de superar el mejor webcomic que he visto en mi vida, y diverso material sobre el principal cometido de la web: fotos de los creadores, previews de los próximos proyectos, etc.
Sencillamente LOL. En especial el verdadero final de Se7en, el de el Espisodio IV de Star Wars (admítanlo: TODOS queríamos que acabara así), y el de Braveheart, que es tan sencillamente grandioso que no tengo más remedio que poner directamente el reproductor de YouTube en la página:



PD: Como regalito, la demostración de que los chicos de GamesAjare, además de unos auténticos genios del humor, son unos chicos cumplidores: la review del PEOR juego de la historia, y su segunda parte, sólo entendible por los que hayan visionado la primera.

Saludos desde OK Corral.

jueves, agosto 10, 2006

"El Sueño de Hierro": De pajas nazis y otras cosas desagradables

Resulta doloroso emprender la lectura de un libro como "El Sueño de Hierro". Si tuviera que buscar una analogía barata, diria que su lectura es el equivalente literario de darse de latigazos durante 240 páginas, con látigos de sintagmas verbales trenzados en vez del tradicional cuero. Durante esas 240 páginas contemplamos la paja nazi definitiva, el testamento (in)moral y (anti)ideológico de un Hitler que nunca emprendió el mayor genocidio de la historia.

Pero creo que será mejor que explique todo esto, porque si no va a convertirse en algo mucho más retorcido de lo que ya es.

"El Sueño de Hierro" fue escrito en 1972 por Norman Spinrad, lo cual ya es fuertemente indicativo de lo que vamos a encontrar entre sus páginas. Spinrad fue, junto con Ballard, Moorcock, Disch y una media docena de popes más, uno de los principales estandartes de la New Wave en la ci-fi durante los 60-70. Como tal, su producción se caracteriza por el cometido autoimpuesto de romper las barreras que delimitaban y constreñían el género hasta entonces: basta de navecitas, alienígenas de cartón piedra y heroicas gestas en pos de la destrucción de un imperio de mal y corrucpión en la galaxia. La New Wave dio pie a la entrada masiva de conceptos psicológicos, políticos, sociológicos en la ci-fi; desarrollemos el "inner space" del individuo, no el manido "outer space" lleno de alienígenas demasiado antropomorfos y emperadores a derrocar. Como tal, el autor de la New Wave medio es iconoclasta, radical, rompedor, y Spinrad es una de las mejores muestras de ello. Su libro "Incordie a Jack Barron" fue objeto de una acalorada polémica en el Parlamento Británico, debido a su publicación serializada en la revista New Worlds, editada por aquel entonces por Michael Moorcock. Los insignes petardos de la cámara legislativa consideraban al escrito una abominación excesivamente carente de corrección, y decidieron que una revista capaz de tamaña grosería no debía recibir fondos del erario público. Desconozco la respuesta de Moorcock, pero conociendo su prominente mala leche es muy probable que se asemejara a un "que les jodan".

Ya podemos ver qué podemos esperar; apología del rupturismo. Vaya si la hay. En esta novela, Spinrad recrea una de las ucronías más exrañas de la historia de la literatura, mezclando una trama de "novela dentro de la novela" (literal), con un mundo donde Adolf Hitler emigró de Alemania en 1919 hacia Estados Unidos y se convirtió en... escritor de ciencia fición. La mayor parte de "El Sueño de Hierro" está ocupada por la reedición de "El Señor de la Esvástica", la novela más "popular y vívida" de Hitler, un autor que "durante muchos años había sido una figura en las convenciones del género, y era muy popular en su faceta de narrador ingenioso y entusiasta" (sic). En sí, "El Señor de la Esvástica" es la más pura expresión de la figura principal de la mitología nazi: el übermensch ario quintaesencial, Feric Jaggar, alter ego escasamente camuflado del propio Hitler, liberando una encarnizada batalla contra las hordas babeantes y descerebradas del judaísmo y el comunismo internacional. Un delirio fascista donde la loa a la violencia cavernaria más enloquecida, los fastos multitudinarios a mayor gloria del atávico simbolismo de la esvástica enmarcada en el fuego purificador, y el fetichismo sadomasoquista del cuero negro y la bota- apisonadora de acero, tiene la mayor de las preponderancias. Concluye la "novela" (y luego explicaré por qué apostillo esta definición) un sesudo análisis universitario, que con un aplastante carácter deconstructivista, nos muestra cómo la supuesta popularidad de la novela (y por definición, la estética e ideología nazi en el mundo "real") se debe a los arrebatos psicóticos de un sifilítico cerebral en plena agonía. Mientras tanto, en el mundo alternativo donde se escribió "El Señor de la Esvástica", la Unión Soviética llega hasta Gran Bretaña, y sólo Japón y los EEUU se interponen a un dominio comunista global.

En esas circunstancias, ¿quién se sorprendería del surgimiento de un nuevo nazismo en los EEUU?

Aunque aparentemente la única lectura de la novela sea la de un alegato satírico en contra del nazismo y el racismo, Spinrad va más allá y, como decimos por estos lares, mata dos pájaros de un tiro. Si se examina atentamente la estructura de la historia, resulta extrañamente familiar: héroe surge de un ambiente oscuro, consigue arma superpoderosa, se enfrenta a peligroso imperio del mal que amenaza la existencia de todo lo que es bello, bueno y justo en el mundo, y finalmente, en una épica batalla de connotaciones cuasi-cósmicas, derrota al maléfico icono del pecado. ¿A alguien le suena de algo esto? Porque a mí, si: llevo contemplándolo, leyéndolo y (seamos valientes y admitámoslo) disfrutándolo durante toda mi vida. Star Wars, El Señor de los Anillos, The Matrix. Todas ellas fantasías masturbatorias de adolescente trastornado, con protagonistas con los que fácilmente podemos empatizar y/o identificarnos, y villanos tan terribles que no se puede concebir ni una tregua ni el armisticio; sólo la victoria total. Aspiraciones a divinidad encapsuladas en 300 páginas/120 minutos de metraje. Qué guay.

Decía al principio que este libro es doloroso de leer, precisamente por lo crudamente que Spinrad nos presenta este hecho. Búsquenme la media docena de diferencias entre Feric Jaggar y Luke Skywalker, silvuplé. ¿Cómo, la moralidad? Pues el tito Luke, para ser de los buenos, liquida a unas cuantas docenas de Stormtroopers, que también son personas con familia e hijos, y revienta dos Estrellas de la Muerte enteritas, que vacías precisamente no estaban. Cualquiera con dos dedos de frente puede darse cuenta de la conclusión lógica: el pequeño Führercito que llevamos dentro se revuelve de placer mientras disfrutamos de cosas como esta. De ahí lo difícil que sea leer esta novela: se asemeja más bien a una tortura autoinflingida, un proceso de purificación personal, darse cuenta de que incluso a un nivel primario y animal, disfrutas con algo como esto. De ahí que películas como "El Hundimiento" resultaran polémicas y escandalosas. Dar rostro humano a los monstruos reales que hemos tenido que soportar a lo largo de diez milenios de (in)civilización es negar la negación definitiva que cualquiera de nosotros tiene en lo más profundo de su ser. Que bajo las circunstancias adecuadas cualquiera de nosotros podemos convertirnos en un Hitler o un Stalin.

Decía hace un par de párrafos que no considero a este libro una novela. Tampoco puedo decir que se trate de material de ensayo, aunque la parte final bien podría considerarse como tal. Más bien se trataría de una novela ensayizada, o de un ensayo novelizado. Desde luego, este libro entra dentro del experimentalismo literario más descarado, y como tal, debería ser examinado cuidadosamente. Cualquier obra que aliente el progreso debería ser tratada con la mayor de las estimas, pero esta parece que a nadie le suena. Si, es un libro difícil de leer, pero también necesario, necesario para recordar en qué clase de trampas pueden encarcelar nuestra voluntad otros seres humanos. Personalmente, creo que nunca leeré a John W. Campbell igual.

Saludos desde OK Corral.

(Más información:

New Wave in Science Fiction (entrada de la Wikipedia)

Entrada de Norman Spinrad en la Wikipedia

Norman Spinrad: "El Emperador de Todas las Cosas" (artículo presente en la reciente edición de "El Sueño de Hierro" por AJEC) )

miércoles, julio 26, 2006

Emprendiendo el camino

Efectivamente, como el título de la entrada indica. ya he dado un primer paso. Algo que no asegura la existencia de un segundo, pero que es una firme base para continuar en el camino demarcado, más cuando es tan agreste y desdibujado como el que quiero seguir.

Cualquiera que me conozca un poquillo sabrá a lo que me refiero. Vamos, que quiero ser director de cine (carcajadas de fondo, please). En este país es más o menos decir que quieres robarle el puesto a Dios, así que probablemente me daré con un canto en los dientes. Pero, coño, que no me van a quitar la ilusión sin luchar. Allá va mi primera salva de artillería. Un primer corto, a los que (espero) seguirán otros. Colgado en Video Google (la primera intención era colgarlo en YouTube, que era más apañadillo y podía poner el reproductor en flash en la peich, que queda como más fardón en vez del triste hiperenlace URL que voy a tener que poner ahora), pero resulta que era un archivo demasiado mastodóntico como para ajustarlo a las estrecheces youtubianas. Así que me decanté por Video Google.

Así pues, siéntense en un asiento cómodo, apaguen las luces y suban el volumen de sus altavoces. Aquí tienen mi primera obra cinematográfica:

Only_Video_001

Espero que les guste.

Saludos desde OK Corral.

jueves, julio 20, 2006

Public Service Announcement

Sé que voy un poco con retraso, pero tengo que anunciar un evento que entre hoy y mañana puede que interese a los aficionados al fantástico de Madrid que me leen (que me da a mí que son más bien tirando a pocos). Con motivo del lanzamiento editorial de su nueva remesa de novedades, la Editorial Gigamesh va a realizar esta tarde y mañana por la tarde la presentación en Madrid de dos de sus novedades: el primer libro de la saga de Anita Blake, cazavampiros (que aprovecho para decir que es la repera limonera y que merecerá un futuro comentario en este blog), y "Leyes de Mercado, de Richard Morgan.

La presentación de "Leyes de Mercado" se realizará esta tarde, a las 19:30, en la librería "Generación X" (C/Puebla nº 15, 28004, Madrid) y contara con la presencia del autor, Richard Morgan (si no sabes quién es, mira aquí), que firmará ejemplares de sus obras (sólo se ha editado "Carbono Alterado" y "Leyes de Mercado", así que poca variedad habrá). Los obsesos de los autográfos ya tienen (tenemos) un nuevo objetivo.

La presentación de "Placeres Prohibidos" tendrá lugar mañana en la librería "Estudio en Escarlata" (C/ Guzmán el Bueno, esquina con Fernández de los Ríos, 46, 28015 Madrid) a las 20:00. Aparte de la presencia de The Man in person (Alejo Cuervo, vamos), los que adquieran un ejemplar ese día se les invitará a un Bloddy Mary (curioso detalle, aunque apropiado).

Para más información, aquí

Saludos desde OK Corral