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sábado, mayo 03, 2008

Aterradora Simetría

(Música del Día: The Horrors - A Train Roars).

Noche madrileña. 3 de mayo, 2008, 1:58 AM. Paseo por el adoquinado de Plaza de España, flanqueado por acantilados de hormigón. En la tibia luz de las farolas, bajo los árboles, veo sombras agazapadas. Algunas se giran al verme. Exactamente 200 años antes, Monteleón, el último bastión de los sublevados del 2 de mayo, ha caído; en pocas horas los fusilados empezaran a apilarse. Acaso su recuerdo haya decidido despertarse, observándome pasar, envidioso de que yo pueda seguir caminando y dejar atrás la montaña de Príncipe Pío.

--Cinco minutos después--

Veo fotos de Hiroshima destruida. Allí, entre las montañas de cadáveres, herrumbre, restos de maquinaria fundida y arena vitrificada, se consiguió la primera fusión entre el hombre y la máquina. Un acto pionero; a partir de entonces Japón abrazó fervorosamente el ejemplo de Hiroshima. Pero dudo que le importe algo a los muertos.

Saludos desde OK Corral.

lunes, julio 23, 2007

Un pájaro

(Música del día: Vangelis - La Petite Fille de la Mer)

Te voy a contar una historia. Una historia de cuando trabajaba en el periódico. ¿Te acuerdas, verdad?

Yo era el encargado de la sección de sucesos. Nunca te lo dije. La verdad, me daba un tanto de vergüenza. Muertes estrafalarias, decesos rocambolescos, en fín. Distribuía a mis subalternos por los focos de morbosidad de la ciudad, un poco como un campesino siembra las semillas de lo que luego espera cosechar. Yo mismo me dedicaba a finalizar el trabajo al que el equipo era incapaz de llegar. Solía escribir con bastante asiduidad. En una ciudad grande la afluencia de crímenes sórdidos e incidencias violentas es algo como una corriente de piedra, aplastante e imparable, y sobre todo constante. Me tomaba mi trabajo con bastante indiferencia. Hechos y sólo hechos, era la mercancía que vendíamos. Nada de personalizar. Quién ha muerto. Dónde. Cómo. Por qué. Era en el porqué donde residían los bocaditos más jugosos, servidos con mimo profesional para deleite de los lectores. El diablo está en los detalles, dicen. Bueno, pues es verdad. Fulanito ha sido asesinado, blablabla, su cuerpo se ha encontrado en tal sitio, yaddayadda. Ah, y ha sido su mujer por motivos pasionales. Al parecer el pobre cabrón le ponía los cuernos con con una fulana quince años menor que él. Curioso, ¿no?

Un dia, volviendo del trabajo, me tropecé en la calle con un pájaro muerto. Era muy hermoso, y muy triste. De hecho, verlo ahí, en el suelo, me pareció lo más triste de mi vida. Estaba tirado, ladeado sobre los adoquines. Un guacamayo, un loro a medio crecer, un periquito; algun pájaro exótico de los que los turistas compran cuando visitan algún paraíso virgen. Era una explosión de colores. Haberlo visto volar tendría que haber sido como ver un caleidoscopio con alas, flameando en mitad del cielo, con una cualidad refulgente radiante de vida. Tenía una ala medio extendida, colocada sobre su cuerpecito rechoncho, a medio camino de su cabeza. Eso y sus ojillos cerrados le daban el aspecto ensoñador de durmiente reciente. Un gesto muy humano, en un pequeño pajarillo.

Lo estuve mirando un rato largo. Después, pasé de largo. Al llegar a mi casa creo que lloré. No estoy muy seguro.

Al día siguiente, pedí mi dimisión inmediata. Por alguna razón, me resultaba inconcebible escribir sobre desgracias ajenas pensando en un pájaro muerto.

martes, febrero 27, 2007

I Am Trying To Believe

hello america.

wake up.

wake up for another day. this makes the 5000 day after the war. 5000 days after tinseltown shone for a final blaze of radioactive glamour. 5000 days after the beginning of the parepin age.

have all your prayers been rose to the lord? switched on your TV again? drunk your glass of water? good. you are good boys. the department of morality would be proud of you.

i chose not to drink water. not to drink parepin.

now i´m clever.

now i´m sharper.

now i see all is going through the motions.

and i can tell you see a lot of deep shit when you are on the other side of the mirror. i can see the lies. the manipulation. all the rotten pillars of the new american dream. some drug- induced dream. their dream, not ours. the dream of some maniacal engineer who thought that he could be the substitute of god. or stick it down our throats, until we were so suffocated we couldn´t complain.

(i saw a police smashing the brains of a poor muslim kid. his only crime was being in his way).

parepin made me numb and clumsy. it gave me headaches so strong that sometimes i fainted of pure pain. but i drank it, beacause the government told me it was good for me.

the government. such a bunch of hypocrtitical pigs. swimming into their own loathe. wish they drown on a tide of bile. that would be real justice, neither poetical nor brutal. not like we did on iran. just pure justice.

but one day, i just decided to let it pass. one day without water. it was tough. long. and revealing.

for one day, my senses wern´t bloated. the headaches gone.

for the first time in the parepin age, i could see.

and i didn´t like what i saw.

i woke up that day. this is the time that all of you open your eyes. before it´s too late. before free will turns only into a word in the dictionary.

would you dare to cross the line too?

http://www.iamtryingtobelieve.com

i want to believe, but i don´t want to believe alone.

sábado, noviembre 18, 2006

Invasión

(Música del Día: Aphex Twin - Come to Daddy)

Estoy, sencillamente, rodeado. Hablo de las obras, claro. Cuando vine a vivir a Madrid, jamás pude imaginarme que el imperio de la chapucilla pública pudiera llegar a extenderse hasta tales extremos. En Zaragoza, ya lo adelanto, se abre mucha zanja (habiéndose llegado al extremo de cortar la vía principal de la ciudad durante un año por reformas. El asunto se especió con la aparición de un barrio mozárabe bajo la calzada y la subsiguiente polémica que originó el hallazgo.) Pero lo de Madrid llega hasta puntos de neurosis clínica. Vallados con complejo de ameba variando con nocturnidad y alevosía su circunferencia y extensión: hoy puedes pasar por aquí, mañana no. Vericuetos que te ves obligado a transitar por la media docena de operaciones de cirugía plástica realizadas a la red arterial del transporte urbano. Carcinomas de estructuras metálicas, rejilla de plástico verde y mortero, enrizando en el pavimento adoquinado. Los anticuerpos que actúan frente al organismo hostil son barrigudos, hoscos, malhablados y tienen acento extraño. Una costra cuasi uniforme que cubre a media ciudad y te persigue a todas partes. No puedes escapar. Su omnipresencia acaba adquiendo carices obsesivos.

Y tanto. Su persecución ha llegado hasta extremos de invasión de la intimidad: las obras me han seguido hasta mi casa. Un escape de agua que lleva sangrando dinero desde principios de año, y he acabado viendo como el suelo del vestíbulo se ha hundido bajo nuestros pies para devorarnos. Mesnadas de fontaneros y aprendices han instalado sus atalayas y símbolos de ocupación para recordarnos la siniestra presencia de su imperio eterno. Creo que dentro de poco tendremos que hacer colas en las calles para que los aviesos especialistas del gotelé nos hagan las extracciones de sangre directamente. Un seguro de sangre cimentada. Los pilares del negocio. Si contribuyes a nuestro sustento, nosotros contribuiremos al tuyo. O más bien a que tu pútrido tejado no acabe escupiendo metralla inmobiliaria.

Mientras tanto, en Zaragoza, las grúas de construcción anidan como buitres sobre la ciudad indefensa. Desde las colinas de los Pinares de Venecia, uno de los puntos más altos de la ciudad, el mirador de la capital maña, se ven no menos de una veintena de proyectos de papiroflexia metálica alzar sus alargados picos carroñeros. Es una estampa grácil y a la vez terrible.

Todo esto acaba contribuyendo al curioso experimento de bioingeniería que esta fermentando en España. La mutación del primate Homo sapiens en Homo Inmobiliaris. Todavía se desconoce las características de las que dispondrá este fascinante nuevo especimen, pero se depositan grandes esperanzas en su futuro. Con certeza se sabe que estará más cercano al originador de la especie, de nombre Adán, y su estructura biológica estará formada por argamasa, cables, yeso, escayola y demás materiales de construcción. Los científicos del ladrillo están muy orgullosos de la forma que está adquiriendo el proyecto, y esperan exportarlo al resto del mundo una vez se demuestre su funcionalidad.

Saludos desde OK Corral.

domingo, octubre 08, 2006

Tombstone Express vuelve a abrir sus puertas.

(Música del día: Ennio Morriconne - The Man with the Harmonica)

"En la altiplanicie arcillosa, el único sonido audible era el silbido del viento: un susurro bajo y ominoso que hacía pensar de coyotes en los nichos de las imponentes mesas de la lejanía y de crótalos deslizándose con nocturnidad y alevosía dentro de las botas de los inconscientes vaqueros que se atrevieran a hacer un alto en aquellas tierras baldías y desoladas. Un sol sanguíneo empezaba a agachar su cansada testa bajo la línea de un horizonte que cada vez se difuminaba más, arrancando reflejos rojizos a la destartalada estructura de la estación de tren.
En realidad, calificarla de estación de tren era de conferirle una dignidad de la que carecía. No era mas que una docena de tablas desvencijadas y mal dispuestas situadas rudamente sobre la arena y un remedo de caseta para el guardés de la estación, que por el olor que emanaba de ella bien podría haber servido como un urinario público. Decenas de botas, mocasines, zapatos habían pisado las carcomidas tablas, pero ahora sólo sonaba el clic clac de las patas de algún alacrán ocasional.

Un silbido ululante empezó a solaparse tras el perezoso viento: un crescendo progresivo que empezó a inundar el desierto, acompañado de armónicos aplastantes, un ejército sónoro desplazándose con presteza hacia el apeadero. Con un chirrido mecánico, el de los pistones hidráulicos frenando el mastodonte vermiforme de metal que surcaba el paralelo de acero, el tren llegó a la estación. No le esperaba ni correo, ni equipaje. Sólo el descenso de un solitario pasajero justificaba la parada; así pues, cuando los pies del extraño pisaron las polvorientas tablas, las ruedas del ferrocarril prosiguieron, perezosas, su camino.
El extraño no se movió, ni cuando el tren desapareció en el horizonte y su aullido cacofónico dio paso a la quietud suave y lánguida del desierto. Estaba recordando por qué había decidido volver, paladeando olores y sonidos antiguos para él: el herrero forjando herraduras en el final de la solitaria calle, el olor a bosta de caballo y cuero quemado transportado por el viento, un ligero ajetreo en el salón. Había vuelto a casa. Ondeando su gabán en la suave brisa, se encaminó hacia su hogar para comunicar que el Forastero estaba de nuevo en el pueblo."

Así es, damas y caballeros. Tombstone Express vuelve a abrir sus puertas. En la estación del tren, se abren de nuevo las taquillas para comprar billetes, el sheriff reune a sus alguaciles para poner en vereda a posibles alborotadores, y el alcalde viene a recibirles de nuevo con los abrazos abiertos, fraternal. Tras una estancia de casi un mes en mi terruño (Zaragotham City, para los que no lo sepan), y un par de días disfrutando de la hospitalidad ribereña de esa maravillosa localidad llamada Sitges (y disfrutando como un loco de su plantilla cinematográfica, of curs), hemos venido con nuevos ánimos, acercándonos ya a (tachán, tachán), el primer aniversario de este humilde blog. Como adelantado regalo de cumpleaños (pero perfectamente válido regalo de no-cumpleaños), venimos con novedades. Aprovechando la apertura de ese primo hermano sonoro de YouTube que es GoEar, he decidido incorporar a mis artículos banda sonora. Una adición que espero les agrade.

Y sin más dilación, Tombstone Express se puede considerar operativa de nuevo.

Saludos desde OK Corral.

miércoles, julio 26, 2006

Emprendiendo el camino

Efectivamente, como el título de la entrada indica. ya he dado un primer paso. Algo que no asegura la existencia de un segundo, pero que es una firme base para continuar en el camino demarcado, más cuando es tan agreste y desdibujado como el que quiero seguir.

Cualquiera que me conozca un poquillo sabrá a lo que me refiero. Vamos, que quiero ser director de cine (carcajadas de fondo, please). En este país es más o menos decir que quieres robarle el puesto a Dios, así que probablemente me daré con un canto en los dientes. Pero, coño, que no me van a quitar la ilusión sin luchar. Allá va mi primera salva de artillería. Un primer corto, a los que (espero) seguirán otros. Colgado en Video Google (la primera intención era colgarlo en YouTube, que era más apañadillo y podía poner el reproductor en flash en la peich, que queda como más fardón en vez del triste hiperenlace URL que voy a tener que poner ahora), pero resulta que era un archivo demasiado mastodóntico como para ajustarlo a las estrecheces youtubianas. Así que me decanté por Video Google.

Así pues, siéntense en un asiento cómodo, apaguen las luces y suban el volumen de sus altavoces. Aquí tienen mi primera obra cinematográfica:

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Espero que les guste.

Saludos desde OK Corral.

viernes, junio 23, 2006

Esquirlas de pasado

Es sorprendente cómo a veces las certezas más grandes y terribles de nuestra existencia vienen a veces presentadas por los hechos más intrascendentes. A veces, desearíamos estar más lejanos del pasado de lo que en realidad estamos, inconscientes de que, hagamos lo que hagamos, los hechos ya acontecidos son como un estigma indeleble tatuados en nuestros edificios, nuestra sociedad, y en nosotros mismos. Somos hijos de nuestro pasado, presos de la cárcel de la historia, y no podemos escapar. Non plus ultra.

Viendo la película La caja de música, una impresionante película del no menos impresionante director francogriego Constantin Costa Gavras, llegó hasta mi una de esas revelaciones que resultan mucho más iconoclastas cuanto más simples son. Mientras la protagonista, Jessica Lange, pasea meditabunda, dudosa (¿es su padre culpable de esos pavorosos crímenes de guerra? ¿es inocente? ¿y las pruebas? ¿en qué parte del trayecto deja de ser duda razonable para entrar en el campo de la horrible sospecha?) entre los pilares suspensorios del Lánchid, el Puente de las Cadenas húngaro, puente que -anteriormente- se nos ha presentado como escenario de numerosos horrores. Un hermoso puente, moderno, construcción del siglo XIX, a caballo entre la recia construcción tradicional de piedra y la vanguardista arquitectura del metal templado, hogar de fusilamientos, torturas. Violaciones con pedazos de cristal afilados. Familias enteras ahogadas en las aguas de un Danubio que Johann Strauss definió como azul y hermoso. Lágrimas, sangre; pedazos de masa encefálica calcificada manchan las piedras del puente. En ese momento un pensamiento claro, cristalino, atravesó mi mente.

"Yo he estado allí"

Un torrente de confusas sensaciones inundó mi cerebro. Podía ver a las familias enteras, unidas en un abrazo metálico por el alambre de espino, escarificando la piel de aquellos situados en la periferia. Los sollozos, las lágrimas, las miradas huidizas y aterradas, esquivando el rostro del gris verdugo que sonríe con indolencia con la muerte en la mano. Pensando, rogando y pidiendo que la bala no estuviera destinada a su cabeza, que fuera el de la derecha, o el de la izquierda, su destinatario, y odiándose por ellos. Deseando poder salvar a su hijo, evitar el aciago destino que le aguardaba a lo único que el mundo todavía no le había arrebatado. El cañón de la pistola, negro, extendiéndose despectivamente hacia delante, como un insulto a la existencia, escupiéndole a la cara a su terror e impotencia. Suena un estallido. Bang. El aire huele a pólvora y cordita, el detonador aún apesta a quemado en el ambiente. En tu mejilla , una sensación líquida ha empezado a fluir, no te giras, y no deseas saber si es sangre, lágrimas, o una combinación de ambas. Los espasmos de terror, antes controlables, ahora hacen su aparición, rotas las barreras del autocontrol. Suenan dos estallidos más. Bang, bang. El soldado baja su arma, aún humeante; intercambia fanfarronadas entre sus camaradas en un idioma incomprensible. Se le piensa mejor: levanta de nuevo el cañón, aprieta el gatillo, una víctima más. Una mujer empieza a gritar al cielo, pidiendo ayuda a un Dios que no contesta. Como respuesta, Dios envía la bota de uno de los soldados de uniforme gris.

La caída parece desarrollarse con parsimonia, como si el bulto humano atravesara un depósito de almíbar. La barandilla del puente se aleja a cada segundo, con ella los rostros burlones de los ejecutores. El río da una húmeda bienvenida, arrastrando a los supervivientes a su tenebroso fondo; unas solitarias burbujas de aire se separan del lastre desaparecido: las oleaginosas aguas se lo han tragado. En el horizonte, las llamas acarician un cielo plomizo, mientras este escupe bombas sobre los edificios intactos.

Todas estas imágenes cruzaron fugazmente mi mente. Y, repentinamente, tuve mucho frío.

Saludos desde OK Corral.

jueves, mayo 25, 2006

A lo Lovecraft (I)

"Nunca se percatará el ser humano que en nuestra núbil ignorancia de los asuntos que se desarrollan más allá de dónde las ataduras que nuestra propia fragilidad nos permite llegar es precisamente en donde reside la clave de nuestra seguridad. El hombre, al fin y al cabo no más que los despojos de antiguos experimentos realizados por razas primigenias que arribaron en este rincón perdido del Universo cuando el tiempo no era tal, mira la pureza inmaculada del cielo y se siente arropado por fuerzas ulteriores, inconsciente que detrás de esa falsa máscara azulada se encuentra una vacua negritud, donde todo lo que aquí damos por supuesto puede ser engullido y eliminado por caóticas mareas de pensamiento y acción, capaces de revertir la supuesta inmutabilidad de las leyes físicas y biológicas.

Sin embargo, siempre han existido individuos que, ignorando ese sentimiento visceral que en las partes más agrestes y salvajes de nuestro subcosnciente nos advierte del horror que nos espera si traspasamos ese delicado velo que nos protege del vacío, han mirado la pálida luz que llega de las estrellas y más allá. La locura o incluso el dulce olvido que provoca la muerte ha acompañado a esos seres temerarios e insensatos a lo largo de sus esporádicas apariciones en la historia; sin embargo, aún siendo terribles sus innombrables periplos a través del nicho oscuro que se agazapa tras el telón de la razón, más terrible es el hecho que, como si de un infame foco vírico se tratase, dejaron un rastro de miguitas que llevan a más y más hombres incautos a su mismo aciago destino. Gente como el mil veces maldito Abdul Alhazred, el Árabe Loco, escritor del grotesco "Necronomicon", que dejó al mundo ese compendio de maldades inenarrables, entre las que se encontraba uno de los escasos retratos fidedignos de la terrible y grandiosa Irem la Magnífica, la Ciudad de los Mil Pilares. Gente como Friedrich von Juntz. ¡Insensato loco! Tras una vida de viajes y descubrimientos blasfemos, recopilados en el negro "Unaussprechlichen Kulten", murió con el horror pintado en su rostro, en una habitación sellada y clausurada, con los cardenales provocados por las férreas garras que lo asesinaron aún marcados en su cuello. Así, conocimientos que no tienen cabida en nuestra pobre y simiesca psique se niegan a desaparecer de la superficie de esta infausta mota de polvo sobre la que navegamos en el vacío estelar.

Desgraciadamente para muchos hombres honestos, este saber no les llega únicamente a los que lo buscan activamente, sino también a muchos incautos sin ninguna relación con todo este horror que repta bajo nuestra ilusión de estabilidad y seguridad. Si la tragedia de aquellos imprudentes que persiguen al tigre en su territorio resulta lamentable, aún más resulta la de aquellos que reciben dicha desgracia caída del cielo, como lanzada por un arbitrario demiurgo que encuentra la diversión en el sufrimiento de las hormigas que observa con diversión y crueldad infantiles. Mi amigo Martin Chalmers, investigador de seguros para una pequeña compañía de Arkham fue uno de esos hombres. Y yo, Francis Winfield, destinatario y albacea de su última voluntad y testamento, sólo puedo rogar a Dios, si es que hay alguna clase de Dios que escuche mis pobres ruegos bajo este cielo que ya nunca más me resultará seguro ni tranquilizador, que nunca más se vuelva a acercar el horror que destruyó a mi mejor amigo y me provoca pesadillas desde entonces.

(continuará...)

martes, mayo 02, 2006

Cómo crear un superéxito de la fantasía heroica

¡Eh, tú! Sí, tu, el que está leyendo esto. Dices que no te respetan, que la gente te obvia como si fueras un mueble, que las mujeres te dan la espalda ante tus elaboradas reformulaciones del rito de cortejo humano, ¿verdad? Si es así, tengo la solución perfecta a tus problemas. Dan Brown reventó las listas de venta con sus best sellers, y ahora tiene toda la pasta, respeto y mujeres que pueda desear, ¿cierto? Pues bien, ahí tienes tu pasaporte al éxito, la fama, las orgías y las muertes por sobredosis, hacia el paraíso de la jet set. ¡Conviértete en un afamado escritor de best sellers! Aunque claro, la elección de género puede resultar algo farragosa. Dan Brown y Tom Clancy copan el mercado de los tecno-thrillers, Michael Crichton el de la ciencia ficción (o algo así), y Stephen King es imbatible en las listas de terror. ¿Qué hacer, entonces? En estas situaciones es cuando un hombre debe de reflotar su iniciativa y su inventiva para prosperar. Así es, como si de un colono de la palabra impresa, debemos buscar pastos más floridos donde plantar nuestros árboles de ganar dinero. La fantasía heroica es un terreno virgen dispuesto a ser desflorado; lo más cercano que tenemos a escritores de best sellers en el sector es J.R.R. Tolkien y George R.R. Martin. Y vamos, ¿qué hombre entusiasta y emprendedor es incapaz de batir a un fiambre y a un tipo gordo y feo? Con la ayuda adecuada, el dinero lloverá del cielo como rosquillas. Y claro, Tombstone Express siempre estará ahí para echar una manita (las comisiones se negociarán luego)

Así pues, ¿qué tenemos que hacer para convertirnos en una estrella mediática de la noche a la mañana sin asesinar y torturar a 52 personas? Vayamos paso a paso...



ANTES DE NADA, UN POCO DE BRAND MANAGEMENT...


Recuerda: tú eres tu propio anuncio. Como en toda buena empresa, el logotipo tiene que mimarse y cuidarse con delicadeza, o se echará a perder. Ya no eres ese pringao gris y mediocre que se levanta todos los días a las 7 de la mañana para aguantar a un jefe soplapollas en un trabajo que no soporta. De la noche a la mañana te has convertido en una personalidad, alguien en el que un patético patán como el que tú eras antes pueda ver reflejado toda sus aspiraciones y sus metas, un avatar semidivino. El puto amo, en definitiva.

No existe una serie de parámetros fijos que garanticen este paso, pero podemos dar una serie de consejos que ayuden en lo fundamental:

- Basa tu imagen en el misterio. Que tu figura esté envuelta en la bruma de la incertidumbre y el exotismo, con cosas como:

  • Anécdotas jugosas o espectaculares sobre tus viajes por medio mundo
  • Vestimentas estrafalarias, o exóticas. Di que es un recuerdo de los tiempos que estuviste viviendo con un shaman de una tribu africana que te enseñó todo lo que sabes sobre la cultura y los ritos religiosos mugaitíes, y que era como un padre para tí.
  • Comportamiento excéntrico. Vas a ser un tipo rico dentro de muy poco, y ya se sabe que los millonarios son unos tipos raros...
  • Desapariciones esporádicas durante un tiempo indeterminado. Si tienes la suficiente suerte, conseguirás un día que tus fans digan que has muerto, y que te ha sustituido un clon/doble/sosías, creando un pequeño culto necrofílico subterráneo, basado obviamente en indicios extraídos de tus anteriores novelas y de símbolos crípticos de las portadas de estas. Aunque lo más probable es que te hayas pasado todo este tiempo de putas en Shanghai

Esto solo son unos ejemplos. No temas contradecirte; el 90% de los periodistas de este país recibieron muchas palizas de los grises en los días de la Transición defendiendo la democracia y les une una prolongada y profunda amistad con la Familia Real. Si nadie lo nota en los prohombres de la nación, ¿cómo se van a dar cuenta de ello en el próximo producto desechable de la moda?


Y por el amor de Moore, si no has oído la palabra "misterio" mas que en las novelas de Agatha Christie, contrata a un representante. Déjale el trabajo a los profesionales


- Apúntate a toda moda progre que invada los titulares de las revistas. ¡Salvad las ballenas! ¡No a la violencia de género! ¡Salvemos la música, salvemos el cine! ¡Acabemos con la discrimación del guacamayo paticorto a rayas multicolores en los programas televisivos sobre animales! Todo vale para demostrar lo concienciado que eres. Por supuesto, eres un ferviente defensor de la legalización de la marihuana, has probado muchas clase de sustancias para alterar la conciencia y entrar en tus trances místicos (nada de coca, heroína o speed, que son drogas de burgueses decadentes; mescalina o peyote), y este "estado fascista y represor" te ha encerrado "injustamente" muchas veces por ello.


- A pesar de todo esto, no hay que olvidar mantener cierto contacto con el hombre de a pie ¿Lo recuerdas? ¿Ese al que supuestamente tienes que inspirar y hacerle olvidar su asquerosa vida? Si quisiéramos una figura carismática y totalmente alejada de los estándares humanos, te hubiéramos disfrazado de Alien. Lo mejor es no olvidar los orígenes humildes; la retórica David Copperfield fascina a la gente. Si puedes mezclarlo con algun otro detallito de personalidad, como humildad, simpatía, o algo similar, el camelo será definitivo.


¿Que no tienes ninguna de esas características? Pero, a ver, chavalote, ¿de verdad creías que alguien contaba con que las tuvieras? ¿Qué te crees, que aquí estamos creando un santo? Interpreta, majo, interpreta. Que no todo el trabajo lo van a tener que realizar otros.



PONGÁMONOS MANOS A LA OBRA (Y NUNCA MEJOR DICHO)

Bien, y tras todo este extenso trabajo de preproducción, pasemos a crear tu exito multimillonario. Claro, podrías probar a ver si después de haberte convertido en la versión castiza de Tartarín de Tarascón eres capaz de vivir de las rentas únicamente por tu cara bonita (algo que podría ser digno de un futuro estudio), ¿pero en serio vas a basar tus expectativas de vida futuribles en la confianza que tienes en la inteligencia de la opinión pública?


Lo que yo pensaba.


1) Preliminares.

Coge tu diccionario. Si, si, no disimules, que sé que tienes uno por casa. Aunque sólo lo utilices como pisapapeles, que para el caso da igual. Ve a la letra O. Busca la palabra "originalidad". Ya la tienes, ¿no? Bien. Táchala.


Hale, ya estás preparado para empezar a escribir.


2) El trasfondo.

Hay una serie de normas que hay que cumplir a rajatabla para crear una ambientación a gusto del público, que son tal que así:

  • El libro tiene que ser lo más estereotípicamente medieval, pero sin las partes desagradables y repugnantes de esos siglos. Todo el mundo tiene una dentadura perfecta y no le falta ni un solo diente, hasta los siervos tienen bajo sus harapos unos cuerpos diez hijos del bodybuilding más intensivo, y la suciedad es un poquito de barro reseco que les tizna las caras levemente. En realidad, casi huelen hasta bien.
  • Tiene que haber un rey bueno. Ya se sabe, un tío guay y enrollado al que todo el mundo quiera, que haya promovido muchas obras sociales a lo largo de su vida, que nunca haya empezado una guerra (siempre lo hacen los otros)... Vamos, como Fernando Fernán Gómez en "El Abuelo". Por supuesto, tiene que haber un rey malo que quiera conquistar el reino del rey bueno y que sea todo lo que el gilip... venerable anciano no es: envidioso, déspota, iracundo, putero, maltratador, opresor... En fin, una delicia de hombre. Si se desea, puede ser un hórrido monstruo (pero no un monstruo cualquiera, uno que desprenda cierto halo de dignidad regia, como un vampiro, un liche, un dios demoníaco, etc.), aunque es algo meramente accesorio.
  • Las razas presentes en el mundo. Ya sabes cuales poner: elfos, enanos, gnomos, haditas y demás mariconadas. Los elfos son una panda de modders que hablan como un Yoda al que le aprieten mucho los calzoncillos, los enanos son una panda de retacos más bastos que unas bragas de esparto y parecen un montón de latas de conservas con patas, y los gnomos son una caterva de gordos emporrados que no piensan mas que en zampar a dos carrillos (y parecen tontos, los tíos). Si quieres ser un poco más innovador u original (¡A ver, chico listo! ¿No te dijimos que borraras la palabra "original" de tu diccionario? ¡Pues si no te da la gana hacernos caso, no sé qué puñetas haces leyendo todo esto!), pintas de colorines una de estas tres razas y vas que te matas. Luego les das un lenguaje que sea algo así como la transcripción fonética de un salva de pedos expulsados bajo el agua, y la crítica alabará tu originalidad y visión sin compromisos de la fantasía heroica. ¿Contento, el niño?
  • Guerras. El pasado del mundo en el que se desarrolla la novela está repleto de ellas. A ser posible, también tiene que estar aconteciendo una mientras se desarrolla el relato. No tengo muy claro por qué a la gente le gusta esto, pero parece ser que, cuantas más guerras haya, más se parece el libro al mundo real.
  • El protagonista es un Elegido. Tiene que ser un tipo de orígenes humildes y que de repente se entere de su grandioso Destino (así, com mayúsculas), a ser posible mientras una panda de garrulos feos, musculosos y atontados apiolan a su familia (o a toda su aldea), y el resto del libro seguirá su periplo a lo alrgo del mundo a modo de viaje iniciático (ni puta idea de lo que significa esto, pero ¿a que queda bien? Pues aplícate el cuento)
  • Tiene que aparecer como mínimo un dragón. Period.

3) El estilo

El estilo es una parte fundamental de la novela. Es lo que define y lo que le da textura, corazón, alma. Es el caliz de vida que el escritor insufla a su constructo espiritual plasmado con la forma de la palabra escrita.


Esto es lo que uno de esos artistillas pobretones con ánimos intelectualoides podrían decirte acerca del estilo, pero la realidad es que el estilo no es mas que una putada. Un tropezón en la carrera que tiene la fama y la gloria como meta. Pero, claro, te hemos entrenado para que esta batalla la venzas. ¿Ballard? ¿García Márquez? ¿Borges? ¿Auster? ¿Quién narices los conoce? Si, vale, sus libros son muy bonitos, muy elaborados y están muuuy bien escritos, pero ¿cuanto venden? Menos de lo que vendería yo si comercializara un libro fotográfico con una manada de descerebrados haciendo calvos. Si quieres calar adecuadamente a la gente, escribe como si escribieras una carta para tu sobrino que va a primaria. "Fulanito comió comida. Se levantó y rompió puerta de patada. Fulanito ser mucho, mucho fuerte". Así seguro que nadie se quejará por deficiencias comprensivas.


4) El tono

De acuerdo, formalmente tu novela es tan masticable que llega casi al nivel de vómito literario. ¿Pero qué pasa con el tono? Queremos que sea facilona, no genérica (o al menos no TAN genérica). Así pues, tenemos una palabra para tí. ÉPICO. Este género es épico. Tienes que dar la impresión de que todo lo que estás contando es de una grandiosidad descomunal, hasta el acto más nimio. Cuando los personajes van a cagar, la falta de fibra hace que los músculos gástricos libren una encarnizada y deseperada batalla para expulsar la pelota de plasta hiperconcentrada de sus terrenos. Cuando pelan un huevo duro, ejecutan una técnica secreta para expulsar todos los pedazos de cáscara al únísono de la inmaculada superficie, mientras intentan evitar que se cuele bajo sus uñas un pedazo que pueda provocar una septicemia generalizada y la muerte del héroe. Así todo el rato.


Para que seas capaz de captar mejor el tono de la obra, trata de imprimir lo que conocemos como "formato Biblia". Imagínate a un profeta majareta declamando filípicas hacia el cielo sobre un montón de rocas que se yerguen traicioneramente sobre la superficie del mar, donde las olas se estrellan estrepitosamente, y con una tormenta de rayos en curso. Esa imagen puede ilustrar bastante fidedignamente el tono buscado.


Ya sé, es una imagen bastante ridícula. Pero, qué se le va a hacer, así es el género.


5) Los personajes

  • El protagonista: Es el héroe de la historia, y por consiguiente el tipo en el que se va a ver reflejada la aficción. Por eso mismo, tiene que ser marcadamente tonto (perdón, simple). Mejorará la compenetración entre él y los lectores. En cuanto a su ocupación, lo preferible es que sea un guerrero; sólo Terry Pratchett es capaz de hacer magos tontos que resulten creíbles y cómicos, y TÚ NO ERES TERRY PRATCHETT. Déjale las complicaciones a los que tienen talento. Y tiene que ser obtusamente moral y legal. La gente gusta de cultivar la fantasía que son por naturaleza bondadosos, y que su alter ego literario realmente lo sea puede ayudar a afianzar esa ilusión en su psique. Nunca, repito, NUNCA, le digas al público algo que no quiera oír. Así pues, un ladrón como personaje principal también queda descartado (por razones obvias), salvo que sea un ladrón tontolaba, ergo, altruista, en plan Robin Hood.
  • El compañero gracioso: Físicamente más débil e irrisorio que su compañero, basa su personalidad en los chistes malos, la habilidad para meterse en líos con su enorme bocaza, y en un supuesto carisma que en la práctica es inexistente. Viene a ser algo así como el hermano pequeño del gitano musculoso que aterroriza tu barrio. No aguanta ni dos bofetadas, pero nadie se mete con él porque es sabido que detrás está el destripaterrones del héroe. En un libro de verdad, no tardaría mucho en convertirse en picadillo. En tu novela se trata de algo accesorio: mátalo o no, pero que no cope protagonismo al héroe.
  • La protagonista femenina: Básicamente, su cometido es ser secuestrada por los malotes, y enseñar cachito figuradamente (cometido que se lleva a cabo principalmente en la portada; aprovecha las ventajas de la infografía moderna. Si vives en países represivos y autoritarios, como Irán o los Estados Unidos, exprime al máximo lo que la legislación local te permita. Además, un poquito de polémica nunca le va a venir mal a nadie.). Si consigues que algún friki onanista babee ante tus detalladas descripciones, irás por el buen camino. Vaya, así que eres un "hombre liberado" y tienes reparos morales ante la utilización sexual de una mujer, ¿no? Bien, en ese caso, simplemente la conviertes en una protofeminista (ya sabes, chillona, con ansias de protagonismo, irritante), y dejas que la secuestren igual.
  • El mentor: Primera regla: Tiene que ser viejo. Segundo regla: Tiene que ser cargante. Todo el día con consejos, adivinanazas y parábolas místicas en plan "el delicado nenúfar que flota sobre la traicionera corriente de lágrimas celestes", para que el héroe desarrolle su pleno potencial como guerrero. Piensa en una especie de Pat Morita que te puede fundir a bolazos de fuego Tercera regla: ¡Cárgatelo sin compasión!
  • El villano: Tiene que ser lo bastante malo como para que el público lo odie a muerte y desee su pronto deceso, pero lo suficientemente inútil para que nunca pille al héroe y su grupo. Para disimular un poco sus meteduras de pata, puedes liquidar sin remordimientos a los figurantes, que pueden ser tanto subordinados suyos como pobres víctimas inocentes.
  • Otros: Personajes de segundo plano, figurantes y extras varios. Sólo sirven para morir trágicamente a manos del villano, moemento en el cual el héroe recupera milagrosamente sus ánimos y... Bueno, ya sabes lo que viene después.

6) El final

Los héroes vencen. El mal es derrotado. El villano muere entre horribles explosiones. El héroe y la heroína se reunen y se casan. Tienen hijos y son repelentenemente felices para el resto de sus vidas. Suenan las fanfarrias y se baja el telón.


¿Qué? ¿Acaso esperabas otra cosa?



THE AFTERMATH


Bien, ya tienes tu éxito en potencia en las manos, ¿verdad? Pues ya sabes lo que toca. Más promoción, ventas multimillonarias, un par de escándalos (nunca hay mala publicidad, recuérdalo), firma de ejemplares, invitaciones a programas de televisión, entrevistas, conferencias sobre la importancia del contenido en la obra literaria, más promoción...


Recuerda la palabra mágica: misterio. Como decíamos en el primer párrafo, todo el tinglado se basa en el misterio. Si alguien descubre que no eres mas que pura fachada, date por jodido. Revisa las primeras líneas de toda esta parrafada. Con un poco de suerte, descubrirás un día que podrás tomar bocatas de caviar con la pasta que has acumulado.


¿Cómo? ¿Que como has escogido como género literarario uno tan condenadamente friki como la fantasía heroica sólo tienes alrededor un montón de frikis gordópilos y granulientos en vez de las despampanantes top models que esperabas? Aaaamigo. La vida es dura. Si eso es lo que querías haber nacido llamándote Hugh Hefner, y lo hubieras tenido a porrillo. Ahora, ajo y agua.


¿A qué esperas? Miles de prometedores bluffs literarios se entrenan todos los días en el dominio del estereotipo y el cliché. ¿Vas a ser tú menos que ellos? ¡Tú también puedes ser una estrella fugaz en el famoseo nacional! ¡Sigue estos pasos, y la próxima camiseta de moda tendrá TU rostro impreso en ella! ¡Podrás ser rico y vivir del cuento, como todo hombre de provecho que merezca ese nombre! Sólo una decisión te separa de ello. ¿Dejarás pasar tu oportunidad?


Saludos desde OK Corral


(Copyright Tombstone Express 2006. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. O no.)

jueves, abril 27, 2006

¡Tombstone Express estrena banner!

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Si eso es cierto, voy a dejar que esta imagen hable por mí:


Así es, como muy sagazmente indicaba el título, Tombstone Express ya tiene un rostro en la Red de Redes. Si en algún foro de internet véis este banner, sabréis que os servirá como puerta de entrada a mis dominios particulares. Tal vez esto ayude a popularizar un poco más esta especie de cosa rara que tengo aquí montada, y obtenga más lectores (que básicamente, es el objetivo de todo blogger que se precie: que sus escritos sean lo más leídos posible).

Saludetes desde OK Corral.

My Own Private Motoko

La siguiente confesión que voy a hacerles no deja de tener su valor, pero allá va. Estoy viendo por vez primera "Ghost in the Shell: Stand Alone Complex" (actualmente, su segunda temporada, 2nd GIG). Y aunque muchos reaccionen con indiferencia ante esta revelación, vieniendo de un shirowmaníaco como yo entra casi, casi en la categoría de pecado mortal; máxime aún cuando la serie es de lo más cojonudísimo que ha pisado los agrestes terrenos de mi disco duro (hogar tanto de lo más abyecto como de la gloria celestial) en mucho, mucho tiempo. Pero bueno, qué podría dar de sí una serie que tiene al propio Maestro como consultor en jefe, honor privilegiado entre pocos (incluso entre las adaptaciones de su obra, una dote extraña y que se da poco). Aunque, para leer cómo un friki enfermo eleva a la sacrosantidad esta serie no hace falta leer Tombstone Express: cualquier página de manga y anime vale. En realidad, de lo que venía a hablar en este pequeño blog de este pequeño rincón de la red esta calurosa noche de Abril es del recuerdo fresco que ha resucitado la serie, el recuerdo del turbulento affaire que tuve en su momento con la mayor Motoko Kusanagi.

Es sabiduría popular que los mangas que realiza Masamune Shirow suelen estar protagonizados por féminas, féminas de voluptuosas carnes y bellezas imposibles, merced al talento pictórico del que hace gala este discreto ciudadano de Kobe, y que suele trasladar dichas féminas a mundos cibernéticos, donde el bit, el píxel y el procesador de datos sustituyen a la neurona y la célula. Cyberpunk en su máxima expresión, aunque existen (maravillosas) excepciones; léase el caso de Orion, obra mitólogico-mágica de complicado entendimiento, pero repleto de delicioso disfrute gracias a su grafismo, su sentido del humor, y sus neuróticos personajes. Pero bueno, no divaguemos. Hasta hora todos de acuerdo: que si Shirow dibuja muy bien, que si sus argumentos son muy complicados, que si sus protagonistas están más buenas que el pan con queso... Pero, ¡ah!, ahí radica el quid de la cuestión. Leona Ozaki, Seska, Deunan Knute, Motoko Kusanagi, Annapuma y Unnipuma... ¿de todas estas starlettes, cual es la más apropiada para ocupar el puesto más alto del podio del star-system particular de las obras de Shirow?

La decisión no es fácil, lo sé. Deunan es muy bruta, pero cosas como el hecho de que cocine tan mal no hace más que resultar más adorable; el complejo idólatra-fetichista que sufre Leona con su tanque Bonaparte entra casi en los manuales de la psiquiatría, y multiplica las risas de la audiencia; y la evidente cabeza hueca de Seska y las Hermanas Puma no hace sino multiplicar sus enteros como personajes con los que encariñarse (aunque lo normal sería provocar justo lo contrario). En definitiva, grandes personajes para grandes cómics. Sin embargo, hay una que se alza por encima de todas las demás. Motoko Kusanagi, claro está.

No nos vamos a andar con rodeos: Kusanagi es la ostia. El copón con ruedas. La polla, vamos. Si hubiera que hacer una comparación apropiada, sería como comparar a, digamos, Kim Basinger o la Pfeiffer, con la diosa Diana, con la cabellera azotada por el viento, arco al hombro, y una carcajada salvaje arrastrada por entre la floresta. No hay color, joder. Claro que, en el caso de Kusanagi, la imagen no estaría completa sin una buena mueca de escojone, y un carruaje con Bato y Togusa enfundados en un par de taparrabos de cuero negro -o de vinilo, que como decían los Reyes Católicos "tanto monta, monta tanto", y ya se sabe que en asuntos de monta sus regias majestades eran unos auténticos expertos- como yeguas de tiro. Las espaldas surcadas de cicatrices provocadas por los latigazos son meramente opcionales.

¿Y qué tendrá esta chica que guste tanto? Pues para empezar: sex appeal. Qué puñetas, lamentable pero cierto. Los peores augurios de las feministas más recalcitrantes se hacen realidad: los hombres somos unos babosos sin escrúpulos, y nos pirramos por un buen par de tetas. Y más si estan tan bien formadas como las de la buena de la mayor. ¿Que es un cuerpo prostético y todo sean implantes cibernetizados? Oye, nadie es perfecto. Lo cierto es que, si un hombre no siente un estremecimiento en la Fuerza ante la visión de este cuerpo curvilíneo, bien formado y sexy con ropa muuy ajustada, es que sus gustos tiran por por otros derroteros. Period, como dirían los ingleses.

Siguiendo con esta lista de razones: carisma. Cada gesto, cada expresión de esta mujer, es suficiente para arrancar aplausos de la platea, como en la canción de La Trinca. Cualquiera, vamos. Seguro que cuando esta mujer va a cagar, un par de niñitos como los de el Príncipe de Zamunda tiran pétalos rosas a la puerta del baño para cuando salga. Por ejemplo, fijémonos en los momentos en los que pone cara de dolor de muelas (que en la serie son los más, a pesar de que en el manga demuestre un desarrollado sentido del humor). Esa mirada "sigue así, y te arrancaré las pelotas y me haré un llavero con ellas". Sencilamente brutal. Los suspiros de admiración atravesarán de punta a punta la sala, tanto del hemisferio masculino como del femenino. Perro de Estroncio es un pichafloja al lado de esta piba, y Duke Nukem le habla de usted y le pide la hora "por favor".

Tercero: inteligencia. Puede que le resulte molesto a alguien encontrar esta característica tan alejada en la lista, pero no es algo que se perciba a simple vista, como los dos primeros. Por lo general, el newbie que se acerca con recelos a esta delicada manufactura audiovisual por primera vez suele percatarse de ello al final del episodio, cuando demuestra el jodido plan maestro minuciosamente perpetrado para dejar a los Boris & Natasha capullos de turno con el culo al aire. Al igual que la audiencia, que se queda papando moscas con cara de gilipollas, mientras la mayor desplaza su culito respingón hacia la salida, ante la obnubilada mirada de la aficción. Y no digamos ya cuando se pone filosófica, la chica. Entonces ya es el acabose. Especialmente la conversación "¿Alguna vez has visto una película que te hiciera llorar?" que tiene con Bato es como para enfundarse en una ridícula túnica naranja, raparse hasta los pelos del culo y empezar a dedicarle mantras toda la puta noche. Si la ven acompañados, no les extraña que extraños jadeos orgásmicos lleguen hasta sus oídos, y tampoco les extrañe comprobar sorprendidos que los profieren ustedes.

Como pueden comprobar, esta mujer hace más que sobrados méritos para convertirse en el sueño húmedo de todo geek prepúber (y más de un postpúber) que se precie. Si hubiera que hacerle notar alguna falla, es del escaso sentido de la moda que demuestra en más de una ocasión. A ver, veamos: ¿nadie le ha dicho que una chupa de cuero no pega con esa especie de tanga de piel de leopardo que suele llevar y que deja al descubierto esas kilométricas piernas que tiene? ¿Habrase visto mayor desatino ante la elección de sus ropajes?. Por si fuera poco, pensad en el frío que debe de pasar la chica durante el invierno... que Tokio no está en el Caribe, vamos. Y salvo que se le ocurra irse a acompañar a Curro durante cuatro meses al año, con esa piel artificial hipersensible que tiene, debe de ser bastante jodido pasar el frío (ya se sabe, además, lo frioleras que son las mujeres). Nada, nada, que con respecto a conjuntitos, me quedo con el traje de asalto, que se amolda perfectamente a sus curvas, y es mucho más sexy y sugerente de lo que aparenta. Fashion made in Soldier of Fortune, que diría Faith Yokas.

Y hablando de sexy y sugerente, ¿no resulta de lo más estimulante pensar en ella con esas partenaires ocasionales que se busca para ejercitar las caderas en la red? Seguro que la libido de más de uno ya está marchando a todo trapo. Personalmente, tenía una idea que concernía a vestimentas de cuero y látigos... pero no, eso es un secretito entre Motoko y yo. ;)

miércoles, febrero 08, 2006

Fracaso

Siempre me ha gustado escribir. Y leer, sobre todo leer. Leía como un carretero; aún hoy mantengo la costumbre de leer varios libros a la vez, y sin marcapáginas. Pero escribir me parecía el oficio más honroso existente sobre la faz de la Tierra. Como todo niño con una imaginación fértil, valoré cualquier trabajo que me pudiera parecer emocionante o atractivo. bombero, alcalde, paleontólogo, arqueólogo (ah, Spielberg, a cuántos niños habrá hecho soñar en todo el mundo). Pero la escritura siempre tenía una posición de honor en mi podio personal. Incluso hoy, años después, inconscientemente le otorgo una mayor importancia artística al acto de escribir, de crear de la nada un mundo vivo y pulsátil con los ladrillos de la palabra, que a cualquier otra encarnación artística. Ilustradores, escultores... siempre me fijaré en los escritores

Obviamente, desde hace tiempo realizo mis pinitos en la materia literaria. Por lo general historias publicadas en páginas web (y fanfiction); suelen tener una acogida de público muy considerable. Incluso a veces impresionante. Por eso mismo he empezado a escribir una recopilación de relatos. Dar el gran paso.

¿Pero por qué jamás soy capaz de apreciar mis propias obras? ¿Porque no tengo la capacidad de ver la calidad que otros ven en mis escritos? En todo momento. Incluso este mismo texto. Cuando lo acabe, asentiré convencido de su coherencia y fortaleza interna; días después lo releere y me hundiré en los abismos de la autocompasión al darme cuenta de que en realidad es pura bazofia. Leo cualquier cosa de cualquier otro escritor, hasta sus obras más ínfimas y menores, y me desepero: me siento como uan hormiga rodeado de gigantes. Nunca he podido equiparar el mejor de mis párrafos al de un escritor común.

Por eso, cuando imagino una estampa de mi futuro, no veo a un director de cine (aquello para lo que estudio) ni a un escritor, ni nada ni remotamente parecido. Veo a un gris oficinista, asentado en un humilde cubículo de la comuna piramidal donde trabaja. Veo a un anciano, llegando a su jubilación, mirando en retrospectiva, y dándose cuenta de que su existencia ha transcurrido en la misma opaca vacuidad que el del resto de la humanidad. Veo la nada.