Mostrando las entradas con la etiqueta blog. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta blog. Mostrar todas las entradas

sábado, febrero 23, 2008

Back to Basics

(Música del Día: Wake the Fuck up - Liam Howlett).

Hay veces en los que la vida se las puede arreglar mediante trampas y serendipidias para ser una zorra de mucho cuidado. Cuando pensaba que después de dos semanas de mierda con los exámenes, enfangado hasta el cuello de trabajo, por fin podría tener un poco de descanso y dedicarme a las cosas que me gustan: leer, acabar de ver alguna serie (por ejemplo, no estaría mal acabar de ver esa fantástica e incomprendida serie que es Night Stalker), matar orcos en el ordenador, volver a ver mi queridísima Haruhi Suzumiya (estoy leyendo las novelas, y tengo que decir que son sencillamente deliciosas)... y dedicarle tiempo al blog.

Pero, ah, hete aquí que mi trabajo no se ha acabado, ni por asomo... todavía me quedan pendientes dos exámenes para Marzo (y los más chungos, por si no fuera suficiente), entregar el esbozo y las primeras treinta páginas de un guión (para una fecha incierta, además), y el lunes tengo, por fin, que demostrar mis dotes como realizador en la práctica de este lunes, que todavía no hemos empezado y ya me tiene negro como los cojones de un grillo. En definitiva, dicho de una manera resumida, que después del mes o así de examenes, todavía tengo tres semanas por delante en las que me voy a cagar de lo lindo en todo lo que se menea. El genio malvado de Descartes debe de estar pasándoselo de miedo a mi costa.

Y si tengo tantas apreturas como aseguro, ¿que hago dedicando treinta minutos de mi precioso tiempo dedicándolos a dejar un mensaje que no dice nada? Pues para asegurarles que no me he ido. No quiero otra vez un 2007, laxo y pobre en lo que a entradas de blog se refiera, ni quiero olvidarme de ustedes, ahora que por fin parece que las cosas arrancan en esta pequeña parcela realquilada de Internet. Quiero que las cosas sigan adelante, y ello implica, tener en cuenta mi responsabilidad para con ustedes, lectores habituales (o no).

En definitiva, no he muerto ni voy a dejar que el blog muera de inanición, Cuando pueda sacar tiempo, como lo he hecho ahora, verán nuevas entradas en este blog. De hecho, tengo muchas ideas para futuros artículos: una retrospectiva en tres partes de los comics de la editorial EC, un comentario sobre las novelas de Haruhi Suzumiya, uan soflama nostálgica del Unreal Tournament y demás fauna de mal vivir... El tiempo dirá cuales completo, y si alguna vez completo alguna.

En otro orden de cosas, como se puede ver en la cojonuda (aunque un tanto pedante) crítica de Nacho Vigalondo, Cloverfield sigue trayendo cola. Internet parece haberse dividido entre ardorosos defensores y fervientes detractores de la película en una polarización similar a (como muy juiciosamente comenta Vigalondo) El Club de la Lucha o La Fuente. Y sí, antes de que lo pregunten, a) la película me ha parecido una mala bestia de película y un auténtico recital de puro cine y dominio del lenguaje cinematográfico, y b) me importa un cojón de pato su opinión al respecto. No es nada personal.


Saudos desde OK Corral.

miércoles, noviembre 22, 2006

One Year After

(Música del Día: Mamá Ladilla - Cumpleaños Feliz)



Un año de gabanes polvorientos. Un año de críticas literarias. Una año de cine salvaje y sin contemplaciones. Un año de crítica social vitriólica. Un año de reflexiones metafísicocarpianas. Un año de ferrocarriles silbando mientras llegan a la estación. Un año de anime, un año de música, un año de videojuegos. Un año de confesiones y actos de contricción, de sinceridad y de medias verdades. Un año de caminos a ninguna parte. Un año de citas. Un año de humor negro, blanco, verde y de todos los colores. Un año de pereza y retrasos, de inspiraciones súbitas y parrafadas. Un año de rockeros del Averno, cyborgs animados, nazis del espacio exterior y bestsellers con épica de baratillo. Un año de comentarios y su carencia. Un año con ustedes. Un año de Tombstone Express.

Saludos desde OK Corral.

(PD: En honor a la verdad, he de decir que esta entrada debería haberse escrito y publicado dos días antes, pero entre olvidos y perezas, lo he dejado hasta hoy. Además, francamente, no sé si eso de celebrar el aniversario de algo a lo que uno tiene tanto cariño como su blog personal el día 20 de Noviembre...)

domingo, octubre 08, 2006

Tombstone Express vuelve a abrir sus puertas.

(Música del día: Ennio Morriconne - The Man with the Harmonica)

"En la altiplanicie arcillosa, el único sonido audible era el silbido del viento: un susurro bajo y ominoso que hacía pensar de coyotes en los nichos de las imponentes mesas de la lejanía y de crótalos deslizándose con nocturnidad y alevosía dentro de las botas de los inconscientes vaqueros que se atrevieran a hacer un alto en aquellas tierras baldías y desoladas. Un sol sanguíneo empezaba a agachar su cansada testa bajo la línea de un horizonte que cada vez se difuminaba más, arrancando reflejos rojizos a la destartalada estructura de la estación de tren.
En realidad, calificarla de estación de tren era de conferirle una dignidad de la que carecía. No era mas que una docena de tablas desvencijadas y mal dispuestas situadas rudamente sobre la arena y un remedo de caseta para el guardés de la estación, que por el olor que emanaba de ella bien podría haber servido como un urinario público. Decenas de botas, mocasines, zapatos habían pisado las carcomidas tablas, pero ahora sólo sonaba el clic clac de las patas de algún alacrán ocasional.

Un silbido ululante empezó a solaparse tras el perezoso viento: un crescendo progresivo que empezó a inundar el desierto, acompañado de armónicos aplastantes, un ejército sónoro desplazándose con presteza hacia el apeadero. Con un chirrido mecánico, el de los pistones hidráulicos frenando el mastodonte vermiforme de metal que surcaba el paralelo de acero, el tren llegó a la estación. No le esperaba ni correo, ni equipaje. Sólo el descenso de un solitario pasajero justificaba la parada; así pues, cuando los pies del extraño pisaron las polvorientas tablas, las ruedas del ferrocarril prosiguieron, perezosas, su camino.
El extraño no se movió, ni cuando el tren desapareció en el horizonte y su aullido cacofónico dio paso a la quietud suave y lánguida del desierto. Estaba recordando por qué había decidido volver, paladeando olores y sonidos antiguos para él: el herrero forjando herraduras en el final de la solitaria calle, el olor a bosta de caballo y cuero quemado transportado por el viento, un ligero ajetreo en el salón. Había vuelto a casa. Ondeando su gabán en la suave brisa, se encaminó hacia su hogar para comunicar que el Forastero estaba de nuevo en el pueblo."

Así es, damas y caballeros. Tombstone Express vuelve a abrir sus puertas. En la estación del tren, se abren de nuevo las taquillas para comprar billetes, el sheriff reune a sus alguaciles para poner en vereda a posibles alborotadores, y el alcalde viene a recibirles de nuevo con los abrazos abiertos, fraternal. Tras una estancia de casi un mes en mi terruño (Zaragotham City, para los que no lo sepan), y un par de días disfrutando de la hospitalidad ribereña de esa maravillosa localidad llamada Sitges (y disfrutando como un loco de su plantilla cinematográfica, of curs), hemos venido con nuevos ánimos, acercándonos ya a (tachán, tachán), el primer aniversario de este humilde blog. Como adelantado regalo de cumpleaños (pero perfectamente válido regalo de no-cumpleaños), venimos con novedades. Aprovechando la apertura de ese primo hermano sonoro de YouTube que es GoEar, he decidido incorporar a mis artículos banda sonora. Una adición que espero les agrade.

Y sin más dilación, Tombstone Express se puede considerar operativa de nuevo.

Saludos desde OK Corral.

jueves, abril 27, 2006

¡Tombstone Express estrena banner!

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Si eso es cierto, voy a dejar que esta imagen hable por mí:


Así es, como muy sagazmente indicaba el título, Tombstone Express ya tiene un rostro en la Red de Redes. Si en algún foro de internet véis este banner, sabréis que os servirá como puerta de entrada a mis dominios particulares. Tal vez esto ayude a popularizar un poco más esta especie de cosa rara que tengo aquí montada, y obtenga más lectores (que básicamente, es el objetivo de todo blogger que se precie: que sus escritos sean lo más leídos posible).

Saludetes desde OK Corral.