viernes, julio 27, 2007
lunes, julio 23, 2007
Al representante de la Casa Real que va a leer esto.
Es usted un impresentable
Ese epíteto podría dedicarse por muchas razones. Desde luego, no por el secuestro de "El Jueves". No creo que los miembros de la Casa Real tengan papel en este desaguisado. No son tan tontos como para arriesgar la estable imagen que los años y los medios les han construido por una pataleta. Pero hay muchas más razones para lanzárselo. Por ejemplo, por ese seguimiento de cualquier mínima actividad internauta que haga referencia a la Familia Real, la más irreal de las familias del estado español, puesto que más bien parece sacada de un cuento de hadas o de La Tribu de los Brady. Por el mutis por el forro que está realizando el órgano estatal al completo. Por el pastón que cuesta su mantenimiento a los españoles tras cada año para una tarea bastante idiota. (Y antes de que lo pregunte, me refiero a la tarea de caza potenciales perjuros a la figura monárquica. Con respecto al anacronicismo de la función real en estos tiempos que corren, creo que es algo cae por su propio peso. No me vengan con tonterías de "es que el Rey es una gran carta de presentación para España, y una gran figura que nos representa". Para eso ya están los embajadores. Salen más baratos.)
Pero esta en concreto va por no no tener los cojones de condenar una decisión judicial que en aras de la "decencia" y del "honor" demuestra que la libertad de expresión solo existe para decir "si, señor".
Enhorabuena, idiota.
Saludos desde OK Corral.
Un pájaro
Te voy a contar una historia. Una historia de cuando trabajaba en el periódico. ¿Te acuerdas, verdad?
Yo era el encargado de la sección de sucesos. Nunca te lo dije. La verdad, me daba un tanto de vergüenza. Muertes estrafalarias, decesos rocambolescos, en fín. Distribuía a mis subalternos por los focos de morbosidad de la ciudad, un poco como un campesino siembra las semillas de lo que luego espera cosechar. Yo mismo me dedicaba a finalizar el trabajo al que el equipo era incapaz de llegar. Solía escribir con bastante asiduidad. En una ciudad grande la afluencia de crímenes sórdidos e incidencias violentas es algo como una corriente de piedra, aplastante e imparable, y sobre todo constante. Me tomaba mi trabajo con bastante indiferencia. Hechos y sólo hechos, era la mercancía que vendíamos. Nada de personalizar. Quién ha muerto. Dónde. Cómo. Por qué. Era en el porqué donde residían los bocaditos más jugosos, servidos con mimo profesional para deleite de los lectores. El diablo está en los detalles, dicen. Bueno, pues es verdad. Fulanito ha sido asesinado, blablabla, su cuerpo se ha encontrado en tal sitio, yaddayadda. Ah, y ha sido su mujer por motivos pasionales. Al parecer el pobre cabrón le ponía los cuernos con con una fulana quince años menor que él. Curioso, ¿no?
Un dia, volviendo del trabajo, me tropecé en la calle con un pájaro muerto. Era muy hermoso, y muy triste. De hecho, verlo ahí, en el suelo, me pareció lo más triste de mi vida. Estaba tirado, ladeado sobre los adoquines. Un guacamayo, un loro a medio crecer, un periquito; algun pájaro exótico de los que los turistas compran cuando visitan algún paraíso virgen. Era una explosión de colores. Haberlo visto volar tendría que haber sido como ver un caleidoscopio con alas, flameando en mitad del cielo, con una cualidad refulgente radiante de vida. Tenía una ala medio extendida, colocada sobre su cuerpecito rechoncho, a medio camino de su cabeza. Eso y sus ojillos cerrados le daban el aspecto ensoñador de durmiente reciente. Un gesto muy humano, en un pequeño pajarillo.
Lo estuve mirando un rato largo. Después, pasé de largo. Al llegar a mi casa creo que lloré. No estoy muy seguro.
Al día siguiente, pedí mi dimisión inmediata. Por alguna razón, me resultaba inconcebible escribir sobre desgracias ajenas pensando en un pájaro muerto.
domingo, mayo 27, 2007
Chorrada del día n 5
http://de.fishki.net/picsn/whatislove.swf
Tarda un rato en cargar pero merece la pena profundamente. 20 "versiones" de ese mito dance que es What Is Love en una misma página con sus correspondientes animaciones en .gif no es algo que se encuentre con mucha frecuencia. Atención especial a la cuarta, la quinta, la séptima y la décima. Simplemente hilarantes.
Saludos desde OK Corral.
miércoles, mayo 23, 2007
Todos somos etarras
O eso es lo que se deduce de las declaraciones de nuestro querido expresidente, apodado cariñosamente por un servidor como "el enano con bigote" y no tan cariñosamente como "esa babosa nazi con mostacho a la que incomprensiblemente le siguen permitiendo acceso a un micrófono". Vean, vean si no me creen:
Aznar: "Todo voto que no vaya al PP será para ETA"

"Mirusté, es un hijo de la grandísima puta. Pero se lo digo con cariño, eh."
Todo voto que no se dirija al PP será un voto para ETA. Pero qué huevazos.
Fíjense que no dice "Todo voto dirigido al PNV o a HB será para ETA", que es algo más o menos demostrado, sobre todo en el segundo caso. Ni siquiera "Todo voto dirigido al PSOE será para ETA", que ya de por sí sería grave, pero entendible teniendo en cuenta el ambiente caldeado de campaña política y tal y cual Pascual. No, no.
Todo voto que los españoles depositen en las urnas destinado a un partido que no sea el PP, estará destinado a que ETA se haga con la hegemonía política y social de España. Todo español que no vote al PP es un colaboracionista del terrorismo asesino y represor.
Acaba de llamar "terrorista" por la jeta a 25 millones de españoles y nadie le ha denunciado por difamación e injurias todavía. Menudo fiera. Un as de la legislatura, aquí el hombre. Los años estudiando Derecho tenían que hacerse notar.
Porque, vamos a ver. Sus declaraciones implican que todo aquel que va a votar al PSOE, a IU, a CiU, al PAR, a la CHA, al BNG, a EA, a CC, al PNV, a ERC... incluso los que votan en blanco o han visto anulado su voto (si, esos también. ¿Qué se pensaban esos rojillos sediciosos, que nos íbamos a olvidar de ellos?) han incurrido en un delito de colaboración con banda armada. Eso supone, si el rápido vistacillo en Google no me falla, de cinco a diez años de prisión y una multa de 18.000 euros según el artículo 576 de la Ley Orgánica 10/1995 del 23 de Noviembre del Código Penal. Para esos 25 millones de españoles que, según el recuento de votos de las últimas elecciones generales, NO votaron a su partido.
Va a haber un poco de superpoblación en Alcalá- Meco dentro de poco, ¿no? O eso tendría que ocurrir si viviéramos en el mágicomundoperfecto de Josemari. Todos enchironados como perras. You are all nicked, you damn independentists commies. O algo así. Es una suerte que, como a todos los cerdos impresentables del mundo, le pueda más la egolatría y confunda la realidad con lo que él desearía que fuera. Pero no deja de ser lamentable que se le siga dando repercusión mediática a alguien que es claramente un borracho y un peligro al volante. Alguien tendría que tener algo de visión y dejar de prestar atención a un niño mimado que obviamente todavía está demasiado enrabietado porque alguien le quitó hace casi cuatro años el sillón donde se ponía a jugar con sus juguetes.
Pero no deja de resultar aún más lamentable que esta excusa barata de ser humano decidiera durante 8 años los destinos de esos españoles que hace unos días despreciaba.
En fin, todo pueblo tiene el gobernante que se merece.
Saludos desde OK Corral.
martes, mayo 15, 2007
Chorrada del día nº 4
http://www.somethingawful.com/d/photoshop-phriday/grindhouse-movies.php?page=11
Para los demasiado vagos como para dar un click con el ratón, se trata uno de las muchas competiciones de fotomontaje que surgen en esta WWW nuestra, en la que un montón de frikis sin vida social demuestran lo aburridos que pueden llegar a estar*. Lo gracioso de esta en concreto es que el desafío consistía en remozar los carteles de las películas favoritas de los participantes para convertirlas con un par de efectillos y filtros varios en auténticos carteles de películas exploitation de los 70, esas entrañables películas llenas de tetas y tripas** que Quentin Tarantino y Robert Rodríguez (los frikis con menos vida social de todo el mundo) han decidido homenajear con su Grindhouse (película que promete ser apoteósica). La verdad es que son todas muy buenas, en la mayoría de los casos no se nota el photochop y han salido algunos casos realmente escacharrantes (léase el caso de "Hary Potter y la piedra filosofal"). Pero sin lugar a dudas la mejor de todas es esta:
Saludos desde OK Corral.
* ¡Y eso lo dice alguien que tiene un blog! :P
** a.k.a. La Combinación Perfecta.
PD: Lo sé, es una auténtica mieeeeeeerda de entrada para vovler después de 2 meses de desidia sistemática. I´m sorry.
martes, febrero 27, 2007
I Am Trying To Believe
wake up.
wake up for another day. this makes the 5000 day after the war. 5000 days after tinseltown shone for a final blaze of radioactive glamour. 5000 days after the beginning of the parepin age.
have all your prayers been rose to the lord? switched on your TV again? drunk your glass of water? good. you are good boys. the department of morality would be proud of you.
i chose not to drink water. not to drink parepin.
now i´m clever.
now i´m sharper.
now i see all is going through the motions.
and i can tell you see a lot of deep shit when you are on the other side of the mirror. i can see the lies. the manipulation. all the rotten pillars of the new american dream. some drug- induced dream. their dream, not ours. the dream of some maniacal engineer who thought that he could be the substitute of god. or stick it down our throats, until we were so suffocated we couldn´t complain.
(i saw a police smashing the brains of a poor muslim kid. his only crime was being in his way).
parepin made me numb and clumsy. it gave me headaches so strong that sometimes i fainted of pure pain. but i drank it, beacause the government told me it was good for me.
the government. such a bunch of hypocrtitical pigs. swimming into their own loathe. wish they drown on a tide of bile. that would be real justice, neither poetical nor brutal. not like we did on iran. just pure justice.
but one day, i just decided to let it pass. one day without water. it was tough. long. and revealing.
for one day, my senses wern´t bloated. the headaches gone.
for the first time in the parepin age, i could see.
and i didn´t like what i saw.
i woke up that day. this is the time that all of you open your eyes. before it´s too late. before free will turns only into a word in the dictionary.
would you dare to cross the line too?
http://www.iamtryingtobelieve.com
i want to believe, but i don´t want to believe alone.
jueves, febrero 01, 2007
Pynchon-ism
Hace mes y medio, más o menos cuando este servidor de ustedes dejó colgado este blog (la desidia es muy mala consejera. Mark my words), algo mágico ocurrió en mi vida. Entró una persona en mi vida. No, no es lo que ustedes se piensan: para mi pesadumbre, sigo soltero. En realidad, ni siquiera se puede decir que entrara de una manera física, algo muy común en la sociedad desligada y globalizada que contribuimos a crear. Tampoco se puede decir que lo conozco (y dudo que nadie salvo los muy allegados a su persona lleguen a conocerlo jamás). Digámoslo ya, ha entrado en mi vida en forma de sus hijos. Su progenie. Sus libros.
Thomas Ruggles Pynchon Jr. ha tenido el honor de convertirse en mi descubrimiento literario del 2006, a menos de un mes de su deceso y óbito permanente. ¿O he sido yo el poseedor del honor? ¿No he sido yo el que más he obtenido en la relación, más satisfacción y más maravillas, que el nebuloso conocimiento de que hay alguien más, ahí fuera, que ha quedado mesmerizado con el mismo kinetoscopio antiguo y oxidado de tinta y papel que lleva proyectando sombras en el interior de nuestra mente desde el comienzo de la Historia, uno más en la lista? No importa. Un debate así sería infructuoso y nunca llevaría a ninguna conclusión tangible. La cuestión es que yo también he caído en sus redes.
Definir a Pynchon sería un trabajo arduo. Como una personalidad antitética o dual de los escritores que se modelan a sí mismos una personalidad aparejada de sus excentricidades, de sus peculiaridades o del volumen de sus exabruptos (especialmente de ese grupo en España no estamos mal surtidos), Pynchon nos transmite el conocimiento de su persona a través del grito de su silencio, de la carencia de tangibilidad. La búsqueda de datos sobre su persona pronto se transforma en una cacería de entelequias reflejadas en un espejo invisible. No existen fotos ni datos de su vida privada de después de 1967; las fotos que hay de él son de su servicio e la Marina. De hace 50 años. Según los hechos y aforismos que rodean a un hombre desaparecen, la imagen de él se deconstruye, hasta quedar en los huesos. En este caso estos huesos están forrados de las páginas de sus escritos: caóticos, traviesos, esquizofrénicos, bipolares, dicotómicos, tricotómicos y multicotómicos. La escritura de Pynchon es aparentemente aleatoria, engañosamente dispersa. Parece nutrida del caldo primigenio anterior a la forma de la materia, y así se muestra: como un caleidoscopio de palabras obscenas, encuentros delirantes y pausas trepidantes. No es muy difícil desdeñarla por carecer de sentido o aparentar ser los delirios balbucenates de un loco, pero cualquiera que se quede fascinado por su prosa hipnótica y juguetona atisbara a diferentes niveles la comprensión de la existencia de un misterio envuelto en un enigma, el nucleotido subyacente de este cadáver bailarín que hace malabares con las concepciones prejuzgadas del lector y, como un prestidigitador especialmente habilidoso, las hace desaparecer en un rincón de sus mangas.
No es un autor de argumentos, ni de personajes. Sus argumentos, en caso de haberlos, son una mera excusa para hilvanar media docena de delirantes hilos conductores, engarzados de un complejo entramado de personajes, marionetas enfundadas en la pluma de Pynchon. Tridimensionales, pero marionetas al fin y al cabo: su integridad no camufla el vacío infrasestructural. Son los pistones que empujan, aplastan y degluten al verdadero protagonista de la trama: el caos. Una presencia omnipotente, omnipresente y virtualmente indestructible, en todas sus facetas. Caos Onírico, Caos Destructor, Caos Benévolo. Sus párrafos se ven inundados por referencias a todo y a todos, cultura pop, intelectualidad, cine, escatología. Al igual que en su hermana mayor, la monstruosa, inabarcable, lo más cercano a un colapsar en formato bibliográfico, la mastodóntica Ulysses, del irlandés James Joyce (y a la que un día le echaré, con todo el valor que pueda reunir, el lazo), la prosa de Pynchon está repleta de ese stream of conciousness, esa concatenación en tiempo real de los pensamientos e interioridades de los personajes, y de guiños a toda clase de demostración cultural. En Pynchon también se ejemplifica el proceso típicamente posmoderno de desmantelar los postulados culturales imperantes hasta el momento y barajarlos como si de unos naipes se tratasen, poníendolos en solfa a cada paso. A cada página un género, a cada párrafo una nueva hibridación. Surrealismo escatológico, ciencia ficción de época, drama bélico romántico. En un entorno carente de tiempo y de espacio como es el de sus novelas (dentro de la misma sentencia, puedes pasar de estar en la Segunda Guerra Mundial a visitar los pasos de celacanto de una familia recién arribada a las costas norteamericanas en el siglo XVIII, después de lo cual bien podemos realizar un tour guiado por un laboratorio en Japón que parece haber sido aplastado por la inmisericorde zarpa de Godzilla), donde todo forma un remolino caleidoscópico, seductor, el lector acaba formando parte de ese circo maníaco, intrascendente y aparentemente surreal que Pynchon construye alrededor de algo muy cercano al lector: de todo su corpus cultural. De lo que le hace humano.
Recomendar a Pynchon es una hoja de doble filo. Se trata de un acto demasiado personal, íntimo, como para esperar que su aliteración emocional en otros individuos sea fructuosa. Simplemente, podría decirles que lo paladearan, para que comprobaran si digo la verdad, o no. Sólo así verán si la marca de Pynchon encontrará otra mente donde plasmarse, o no.
Saludos desde OK Corral.
jueves, diciembre 14, 2006
Citas (VII)
"Las leyes son como las telarañas,ya que si algo indefenso e insignificante cae en ellas, lo atrapan con fuerza, pero si cae algo grande en ellas, rompe la trampa y escapa."
...And Justice for All
Murió en la cama. Rodeado de sus seres queridos. Sus ojos, engarzados en un semblante pacífico y reposado, se apagaron, con la dulzura de los que son recogidos de su lecho sin complicaciones y por muerte natural.
Sus detractores se alegran. Claman al cielo porque por fin la gran igualadora se lo ha llevado, por fin recibirá su merecido en la otra vida, hasta el último momento rodeado de un círculo de halcones con forma de jueces buscando procesarlo por toda la carroña que vertió sobre el mundo, y que hasta el último momento de su vida sufrió la intranquilidad de saber que podría ser levado a prisión. Que su alma murió inmersa en el nerviosisimo y la incertidumbre.
Yo digo que es un día nefasto. Que es insuficiente. No creo en un alma inmortal, ni en su pervivencia más allá de esta vida; no puedo confiar en algún supuesto tormento que recibirá para expiar sus muchos desmanes. En ese aspecto los creyentes tienen más suerte que yo. Él ha tenido el privilegio de morir rodeado de hijos y nietos (que no han tardado en hacer apologética de las acciones de su progenitor, invocando el tradicional contubernio marxista/ leninista/ judeomasónico que en este país deberíamos conocer tan bien), mientras que el único abrazo que recibieron los integrantes de las Caravanas de la Muerte fue la jubilosa superficie del mar que se abalanzaba sobre ellos una vez fuera del helicóptero. La única compañía, peces y crustáceos que se dirigieron rápidamente al banquete que representaban sus cuerpos tumefactos e hinchados.
Alguien como él no tendría que haber muerto así. Alguien como él tendría que haber visto sus últimos días encarando la vergüenza de un juicio, el alejamiento de los familiares, la reducción al mínimo común denominador como el resto de reos. Como se dice vulgarmente, pudriendose en la cárcel; gritando por todos aquellos silenciados cuyas gargantas estallaron, llorando por todos aquellos cuyos ojos fueron arrancados, con sus postrimerías acosadas por los fantasmas de los miles de represaliados y asesinados, Ed Horman requieriendo desesperado el cadáver de su hijo y los dedos y la lengua de Victor Jara. Un colofón adecuado para sus memorias, unas memorias en las que subyace, y subyacerá, la idea de que los poderosos son intocables. La situación se repitió hace 8 años, cuando por fin parecía que sus actos le alcanzaban, cuando fue retenido y arrestado en nuestro suelo, a pesar de su carácter de cónsul vitalicio. Fue un buen momento para sentirse orgullos de haber nacido en el mismo suelo que pisaba Garzón.
El orgullo duró poco. El caso incomodó al Gobierno de aquel entonces. Por aquel entonces no había ningún Zapatero al que echarle las culpas, pero dio igual; la patata caliente pasó de mano a mano, espoleada por las excusas médicas dadas por el acusado. Nuestra querida y anglosajona Maggie, defensora a ultranza de la libertad y la justicia allá por donde pasara, también metió baza; toda la que pudo. No se olvidó del apoyó que le otorgó durante las Malvinas. La bajada de pantalones de nuestro gobierno ante la gran polla inglesa debería ser recordada con vergüenza aún en el día de hoy. Escapó. Y esta vez ha escapado de nuevo, y definitivamente.
Hoy la justicia ha perdido un poco más de su ya de por sí violado significado. Hoy el alma del hombre, si tal concepto puede realmente existir, se ennegrece un poco más; su conciencia tacha mentalmente una casilla más en la columna de "cosas que dejé por hacer", y el poderoso ha ganado la partida una vez más, aunque sea de manera pírrica. Jamás entenderé las reticencias de algunos pensadores acerca de la supuesta "dictadura de las minorías" que instaura algunas clase de democracias; vivimos inmersa en una desde que se formó la primera sociedad.
La última lección que nos legó Augusto José Ramón Pinochet Ugarte es que los tiranos siempre dispondrán del derecho de morir en su cama.
Saludos desde OK Corral.
domingo, noviembre 26, 2006
Chorrada del Día nº 3
- Hey boy! What are you doing with our drumming?
- Sorry, White Stripes. No hard feelings?
[pause]
- Let´s kick his ass!
Sencillamente INMENSO.
Saludos desde OK Corral.
miércoles, noviembre 22, 2006
Basil Poledouris (1945 - 2006)
Basil Konstantin Poledouris. Nacido el 21 de Agosto de 1945 en Kansas City. Sus padres eran inmigrantes griegos. Empieza a recibir clases de piano a los 7 años. Se matricula en la Universidad del Sur de California, donde se licencia en dirección y composición musical. Allí conoce a John Milius y a Randall Kleiner, con quienes en el futuro realizaría frecuentes colaboraciones. Compone por primera vez la banda sonora de la televisiva Congratulations, It´s a Boy. Una década después, llegaría la fama: El Lago Azul, y, sobre todo, Conan el Bárbaro. Una composición potente, metálica, priamria, ajustada al canon howardiano de lo que Conan debería ser, un personaje extraído de la juventud de la Tierra y de épocas más simples y brutales. Épica magnificencia. Tras eso, llego el éxito: Amanecer Rojo, Conan el Destructor, Los Señores del Acero, RoboCop, La Caza del Octubre Rojo, Liberad a Willy, Hot Shots, Starship Troopers, Los Miserables... Una carrera llena de grandes éxitos, grandes composiciones.
El pasado 8 de Noviembre el cáncer se lo llevó, a la edad de 61 años.
Ya no habrá más grandiosidad. El timbal calla. Los pífanos bajan sus instrumentos en señal de respeto. La percusión enmudece. La épica, la magia del momento se desvanece. Los coros bajan del estrado. Y las cornetas, trompetas, trombones, viento metal, se desvanecen, se hacen cenizas. El mundo ya suena un poquito peor.
Descanse en paz.
Saludos desde OK Corral.
One Year After
Un año de gabanes polvorientos. Un año de críticas literarias. Una año de cine salvaje y sin contemplaciones. Un año de crítica social vitriólica. Un año de reflexiones metafísicocarpianas. Un año de ferrocarriles silbando mientras llegan a la estación. Un año de anime, un año de música, un año de videojuegos. Un año de confesiones y actos de contricción, de sinceridad y de medias verdades. Un año de caminos a ninguna parte. Un año de citas. Un año de humor negro, blanco, verde y de todos los colores. Un año de pereza y retrasos, de inspiraciones súbitas y parrafadas. Un año de rockeros del Averno, cyborgs animados, nazis del espacio exterior y bestsellers con épica de baratillo. Un año de comentarios y su carencia. Un año con ustedes. Un año de Tombstone Express.
Saludos desde OK Corral.
(PD: En honor a la verdad, he de decir que esta entrada debería haberse escrito y publicado dos días antes, pero entre olvidos y perezas, lo he dejado hasta hoy. Además, francamente, no sé si eso de celebrar el aniversario de algo a lo que uno tiene tanto cariño como su blog personal el día 20 de Noviembre...)
sábado, noviembre 18, 2006
Invasión
Estoy, sencillamente, rodeado. Hablo de las obras, claro. Cuando vine a vivir a Madrid, jamás pude imaginarme que el imperio de la chapucilla pública pudiera llegar a extenderse hasta tales extremos. En Zaragoza, ya lo adelanto, se abre mucha zanja (habiéndose llegado al extremo de cortar la vía principal de la ciudad durante un año por reformas. El asunto se especió con la aparición de un barrio mozárabe bajo la calzada y la subsiguiente polémica que originó el hallazgo.) Pero lo de Madrid llega hasta puntos de neurosis clínica. Vallados con complejo de ameba variando con nocturnidad y alevosía su circunferencia y extensión: hoy puedes pasar por aquí, mañana no. Vericuetos que te ves obligado a transitar por la media docena de operaciones de cirugía plástica realizadas a la red arterial del transporte urbano. Carcinomas de estructuras metálicas, rejilla de plástico verde y mortero, enrizando en el pavimento adoquinado. Los anticuerpos que actúan frente al organismo hostil son barrigudos, hoscos, malhablados y tienen acento extraño. Una costra cuasi uniforme que cubre a media ciudad y te persigue a todas partes. No puedes escapar. Su omnipresencia acaba adquiendo carices obsesivos.
Y tanto. Su persecución ha llegado hasta extremos de invasión de la intimidad: las obras me han seguido hasta mi casa. Un escape de agua que lleva sangrando dinero desde principios de año, y he acabado viendo como el suelo del vestíbulo se ha hundido bajo nuestros pies para devorarnos. Mesnadas de fontaneros y aprendices han instalado sus atalayas y símbolos de ocupación para recordarnos la siniestra presencia de su imperio eterno. Creo que dentro de poco tendremos que hacer colas en las calles para que los aviesos especialistas del gotelé nos hagan las extracciones de sangre directamente. Un seguro de sangre cimentada. Los pilares del negocio. Si contribuyes a nuestro sustento, nosotros contribuiremos al tuyo. O más bien a que tu pútrido tejado no acabe escupiendo metralla inmobiliaria.
Mientras tanto, en Zaragoza, las grúas de construcción anidan como buitres sobre la ciudad indefensa. Desde las colinas de los Pinares de Venecia, uno de los puntos más altos de la ciudad, el mirador de la capital maña, se ven no menos de una veintena de proyectos de papiroflexia metálica alzar sus alargados picos carroñeros. Es una estampa grácil y a la vez terrible.
Todo esto acaba contribuyendo al curioso experimento de bioingeniería que esta fermentando en España. La mutación del primate Homo sapiens en Homo Inmobiliaris. Todavía se desconoce las características de las que dispondrá este fascinante nuevo especimen, pero se depositan grandes esperanzas en su futuro. Con certeza se sabe que estará más cercano al originador de la especie, de nombre Adán, y su estructura biológica estará formada por argamasa, cables, yeso, escayola y demás materiales de construcción. Los científicos del ladrillo están muy orgullosos de la forma que está adquiriendo el proyecto, y esperan exportarlo al resto del mundo una vez se demuestre su funcionalidad.
Saludos desde OK Corral.
Citas (VI)
viernes, noviembre 17, 2006
Zodiac
Así es, tito Fincher vuelve por sus fueros primerizos. Tomando como base los auténticos crímenes del Zodíaco, realizados a finales de los 60 en San Francisco (y que, curiosamente, sirivieron como inspiración a Andrew Kevin Walker para escribir el guión de Se7en), David Fincher vuelve al cine con un film que parece tener un estilo más clásico que sus anteriores obras (juzgando por el trailer), y protagonizado por Jake Gylenhaal y Robert Downey Jr. Lo cual ya sería excusa suficiente para verla de por sí.
Aquí, el trailer.
Saludos desde OK Corral.
jueves, octubre 19, 2006
Al próximo que se queje de la LOGSE, le arreo
Y si no se lo creen, miren esto:
Cortesía de El Eterno Aprendiz. Algunos días da por culo levantar la cabeza de la cama.
Saludos desde OK Corral.
domingo, octubre 08, 2006
Tombstone Express vuelve a abrir sus puertas.
"En la altiplanicie arcillosa, el único sonido audible era el silbido del viento: un susurro bajo y ominoso que hacía pensar de coyotes en los nichos de las imponentes mesas de la lejanía y de crótalos deslizándose con nocturnidad y alevosía dentro de las botas de los inconscientes vaqueros que se atrevieran a hacer un alto en aquellas tierras baldías y desoladas. Un sol sanguíneo empezaba a agachar su cansada testa bajo la línea de un horizonte que cada vez se difuminaba más, arrancando reflejos rojizos a la destartalada estructura de la estación de tren.
En realidad, calificarla de estación de tren era de conferirle una dignidad de la que carecía. No era mas que una docena de tablas desvencijadas y mal dispuestas situadas rudamente sobre la arena y un remedo de caseta para el guardés de la estación, que por el olor que emanaba de ella bien podría haber servido como un urinario público. Decenas de botas, mocasines, zapatos habían pisado las carcomidas tablas, pero ahora sólo sonaba el clic clac de las patas de algún alacrán ocasional.
Un silbido ululante empezó a solaparse tras el perezoso viento: un crescendo progresivo que empezó a inundar el desierto, acompañado de armónicos aplastantes, un ejército sónoro desplazándose con presteza hacia el apeadero. Con un chirrido mecánico, el de los pistones hidráulicos frenando el mastodonte vermiforme de metal que surcaba el paralelo de acero, el tren llegó a la estación. No le esperaba ni correo, ni equipaje. Sólo el descenso de un solitario pasajero justificaba la parada; así pues, cuando los pies del extraño pisaron las polvorientas tablas, las ruedas del ferrocarril prosiguieron, perezosas, su camino.
El extraño no se movió, ni cuando el tren desapareció en el horizonte y su aullido cacofónico dio paso a la quietud suave y lánguida del desierto. Estaba recordando por qué había decidido volver, paladeando olores y sonidos antiguos para él: el herrero forjando herraduras en el final de la solitaria calle, el olor a bosta de caballo y cuero quemado transportado por el viento, un ligero ajetreo en el salón. Había vuelto a casa. Ondeando su gabán en la suave brisa, se encaminó hacia su hogar para comunicar que el Forastero estaba de nuevo en el pueblo."
Así es, damas y caballeros. Tombstone Express vuelve a abrir sus puertas. En la estación del tren, se abren de nuevo las taquillas para comprar billetes, el sheriff reune a sus alguaciles para poner en vereda a posibles alborotadores, y el alcalde viene a recibirles de nuevo con los abrazos abiertos, fraternal. Tras una estancia de casi un mes en mi terruño (Zaragotham City, para los que no lo sepan), y un par de días disfrutando de la hospitalidad ribereña de esa maravillosa localidad llamada Sitges (y disfrutando como un loco de su plantilla cinematográfica, of curs), hemos venido con nuevos ánimos, acercándonos ya a (tachán, tachán), el primer aniversario de este humilde blog. Como adelantado regalo de cumpleaños (pero perfectamente válido regalo de no-cumpleaños), venimos con novedades. Aprovechando la apertura de ese primo hermano sonoro de YouTube que es GoEar, he decidido incorporar a mis artículos banda sonora. Una adición que espero les agrade.
Y sin más dilación, Tombstone Express se puede considerar operativa de nuevo.
Saludos desde OK Corral.
sábado, septiembre 09, 2006
Chorrada del día nº 2
Gatos que se parecen a Hitler
Mi favorito:
Miren esa mirada aviesa, esos ojos esquivos, ese brillo de superioridad despreciativa, esa papada adiposa... Un auténtico überkat entre nuestras manos, sí señor. El mundo tiembla sabiendo que el fascismo tiene un nuevo estandarte al que seguir.
Y este tampoco está nada mal:
PD: En otro orden de cosas, la tan esperada contienda entre Uwe Boll y Oso55 se realizó por fin este pasado Martes. Un tanto decepcionante, desgraciadamente; lo peor es el acoso y derribo generalizado que Carlos está recibiendo por parte de toda la comunidad fandomita internetera.
España, país de envidias...
(At Last) The Real Clash of the Titans
PPD: Señores de Canal+, tercera temporada de Oz YA. Por favor.
Saludos desde OK Corral.
sábado, septiembre 02, 2006
Añoranza
La razón principal de dicho estado es el haber encontrado las fotos de una entrañable fiesta que tuve hace unos dos años en casa de sus amigos. Nos reunimos en su recién estrenado pisito, y pasamos unas acogedoras horas en la compañía de conocidos y amigos. Vimos unos cuantos vídeos chorras bajados de la Red, un par de OVA´s de Ranma, episodios de Nadesico, comimos la especialidad de la casa (Pizza de Calamares en Salsa Picante), y una bonita tarta con el dibujo caramelizado de unas adorables chicas gato en la superficie. Bastante recogida, en realidad, pero entrañable. En el fondo, las que realmente recuerdas en un futuro con cariño.
La verdadera cuestión es ¿por qué nos vemos afectados de tanto en tanto por estos accesos súbitos de nostalgia? Desde luego, servir, no sirven de nada (a no ser que la depresión forme parte de algún intrincada herramienta de supervivencia evolutiva de la que yo desconozca el funcionamiento), salvo para sentirnos más miserables. Sin embargo, no podemos evitar pensar de vez en cuando "qué bien me lo pasaba de crío", "cómo recuerdo las tortas de harina de mi abuela", "los amigos que tenía antes eran más divertidos", o demás divergencias mentales.
La nostalgia, decididamente, no sirve para nada. Pero gran parte de Occidente alimenta sus procesos psíquicos con cantidades industriales de esta materia, dulce a corto plazo y amarga a la larga. Parece connatural al ser humano querer lo que no puede alcanzar; si somos niños queremos crecer lo más rápido posible, si somos adultos queremos retornar a la frescura y la inocencia de nuestra infancia. Siempre he mantenido que eso evidencia algún terrible error de fábrica del hombre. ¿Por qué somos incapaces de ser felices con lo que tenemos ahora, y buscar sombras pasadas de castillos en el aire? Pues la nostalgia no es solo adictiva, sino que además es engañosa. Recordamos las bondades de los años pasados, pero no recordamos que esos mismos años teníamos siempre en mente lo bien que estábamos antes, y lo mal que estábamos antes, y ese "antes" recordábamos lo mal que estábamos por aquel entonces, y lo bien que nos lo pasábamos en eras pretéritas, así en una espiral descendente hasta el momento en el que recordamos por primera vez.
Toda esta parrafada viene a cuento acerca de la nostalgia que siento en este momento, nada más. Irse del hogar a vivir solo a una ciudad desconocida es una experiencia desagradable, sobre todo si alguien es casero y recogido como es mi caso. Que al acabar el día sólo te acompañe el sonido de tus propias pisadas. Hacer amigos y amistades desde el principio, una vez más. Tabula rasa. Aquí estoy porque he llegado, y nadie te pregunta qué tal te ha ido el día. No se puede evitar pensar el "antes estaba mejor". Aunque sepas que no es más que una ilusión. Es casi reflejo. Un año y medio en Madrid y todavía no me he acostumbrado del todo. Afortunadamente, parece que la tormenta remite.
Como decía, la nostalgia es mala consejera. No conviene dejarse llevar por sus cantos de sirena. Sin embargo, hay una consejera peor que la nostalgia, y esa es la soledad. Si mezclamos ambas cosas, obtenemos un cóctel explosivo. Al igual que la nitroglicerina, no es prudente agitarlo violentamente, o la mezcla se derramará por todas partes. Y eso no es algo que alguien pueda encontrar deseable.
Como nota final, les propongo un juego. Aquí hay una foto de la fiesta que mencionaba en el segundo párrafo. Adivinen quién soy de los presentes (los que me conozcan en persona, que no tengan morro y se aprovechen de la situación). Y no, no soy el del centro que saluda efusivamente. Estoy un poco más solapado.
¿Que para qué sirve? Para nada. ¿Pero a que se han olvidado de sus penas durante cinco minutos?
Saludos desde OK Corral.
